Daily Archives:

5 junio, 2022

Personal Reflexiones

Legitimidad y gobernabilidad

Colombia vive (o sufre, mejor) un conjunto de crisis traslapadas: una crisis social, una crisis política, una crisis de confianza y legitimidad. El próximo gobierno, sea el que fuere, enfrentará una situación muy difícil y tendrá que buscar consensos. La gobernabilidad y la legitimidad serán fundamentales.

Por ejemplo, el problema fiscal (el desequilibrio de las cuentas del Estado) es serio y tendrá que abordarse de manera inmediata. Con decisión y búsqueda de consensos. Me preocupa lo que pueda pasar en un posible gobierno de Rodolfo Hernández. Su discurso anticorrupción es una trampa. Si trata de buscar acuerdos políticos con el Congreso, perderá la legitimidad prontamente. Tendrá que gobernar en contravía de su discurso antipolítico radical (y en última instancia contradictorio). Perderá toda su fuerza retórica y simbólica. No es fácil convertirse en un hombre de Estado cuando la personalidad política ha estado sustentada en discurso eficaz, pero equivocado.

Si no busca acuerdos con el Congreso, la situación fiscal puede agravarse. O peor, podríamos entrar en un rompimiento institucional sin precedentes. Si busca consensos, pierde toda legitimidad. Si no, pierde toda gobernabilidad. De nuevo, una campaña montada sobre la demagogia anticorrupción es una trampa. Hará muy difícil la búsqueda (conjunta) de legitimidad y gobernabilidad.

Me preocupa que una parte del sector privado colombiano, que conoce las implicaciones de la inestabilidad macroeconómica, subestime estos riesgos. Ha asumido una posición basada más en la ideología que en el examen objetivo de la política (y sus complejidades). En lugar de la defensa de la democracia y las instituciones, de una reflexión sosegada sobre la legitimidad democrática y la necesaria gobernabilidad, ha optado por una posición defensiva, por una defensa casi contraproducente del status quo.

Yo creo, por ejemplo, que la democracia se vería fortalecida si los colombianos excluidos social y económicamente, aquellos que consideran, con razón, que quienes ejercen el poder son indignos, sienten que un presidente los representa y que su voz cuenta. Más allá de la eficacia, de las acciones o medidas del gobierno, este hecho (por sí solo) es clave. Fortalece la democracia. Refuerza la legitimidad. Todos deberíamos contribuir (pase lo que pase) al fortalecimiento de la democracia y a la construcción de legitimidad. Mucho está en juego.