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La política y la guerra

“En Colombia estamos ya en guerra, es decir, en campaña”, escribió esta semana José Obdulio Gaviria. Los buenos políticos, insinuó, son en esencia guerreros: “no es por casualidad que los grandes de un arte lo fueron del otro: Alejandro, Julio César, Napoleón, Bolívar…”. En opinión del ex asesor e ideólogo, convertido ya en aspirante a legislador, la política implica el enfrentamiento intenso de fuerzas antagónicas, el conflicto sin atenuantes entre los dueños y los viudos del poder. La política es, en suma, un juego de suma cero: la ganancia de unos es la pérdida de los otros. Y viceversa.

Es imposible leer a José Obdulio Gaviria sin pensar en Carl Schmitt, uno de los ideólogos del Nacional Socialismo alemán, creador de buena parte del cuerpo de doctrina del fascismo y defensor vehemente de la acumulación de poder en cabeza del Ejecutivo, la única rama del poder público que, en su opinión, reflejaba la voluntad popular. Schmitt creía, como José Obdulio, que la política era una guerra sin cuartel. La moral, escribió, se ocupa del bien y el mal; la estética, de lo bello y lo feo; la economía, de lo rentable y lo ruinoso. En la política, por su parte, la distinción fundamental es entre los amigos y los enemigos; entre el uribismo y el antiuribismo, diría José Obdulio.

Como escribió recientemente el politólogo Alan Wolfe, Schmitt consideraba que los liberales, los partidarios del poder restringido, eran idiotas útiles de los enemigos del Estado. La separación de poderes le parecía no sólo inconveniente, sino también peligrosa. “La excepción —escribió— es siempre más interesante que la regla”. En su opinión, el ejercicio del poder consistía no tanto en seguir unas reglas definidas de antemano, como en decidir cuáles reglas deben cumplirse y cuáles no. En otras palabras, el presidente en ejercicio debería tener el monopolio absoluto sobre la última decisión. En la ideología de Schmitt, las reglas no restringen el poder. Todo lo contrario: el poder determina la vigencia de las reglas. Y la voluntad del vencedor en la lucha política tiene primacía sobre las leyes y la Constitución.

La política, cabe decirlo de una vez, no tiene que ser una guerra. El parlamento no es un campo de batalla. El poder no es una cuestión de todo o nada. La política puede entenderse incluso como lo opuesto a la guerra, como una forma de canalizar las pasiones violentas y dirimir pacíficamente la pugna entre ideas contradictorias. La distinción es importante. La asociación de la política con la guerra no es meramente un símil equivocado. Históricamente quienes han creído que la política es equivalente a la guerra han terminado atrapados en la inercia del belicismo, en la dinámica envolvente de la conflagración armada.

Si nos atenemos a lo escrito por José Obdulio Gaviria, una nueva reelección del presidente Uribe implicaría cuatro años más de polarización deliberada y de subordinación de las reglas de juego a la voluntad del Ejecutivo. Todo en nombre de un cuerpo de doctrina prestado del fascismo y aplicado al pie de la letra en un país que lleva ya muchos años, demasiados, sin duda, tratando de diferenciar la política de la guerra.

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  • Gheysel Naranjo
    10 mayo, 2009 at 1:49 am

    ¡Hombre primero estudie la historia de su país!!…, fue la respuesta (con un toque de humor antropológico…) que le dio Uribe a un periodista inglés que lo estaba acosando de preguntas maquiavélicas… y es que la historia de la política y la guerra en Colombia no es nada en relación a la historia de otros países como Inglaterra que se le conocía por sus reyes tramposos, etc.
    Estudiar el ajedrez lo explica todo…pues la estrategia está ahí…. el quid está en DEMOSTRAR ARGUMENTOS SIN VIOLENCIA con prudencia y firmeza… Y, si es necesario solicitar una TREGUA para, con la partida suspendida, tomarse tiempo para la planificación y coordinación del enroque del rey… y no es que sea válido maquinar y tramar, sino es que ese es el funcionamiento normal de la política. Claro, la vigencia de las reglas es un problema matemático… ¿En qué ejército se observan mejor las regulaciones y las instrucciones?. En fin, esto se vislumbra en “El Arte de la Guerra”, como el mejor libro de estrategia de todos los tiempos… que inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas…“la mejor victoria es vencer sin combatir”, nos dice Sun Tzu, “y ésa es la distinción entre el político prudente y el político ignorante…Un ejército victorioso gana primero y entabla la batalla después; un ejército derrotado lucha primero e intenta obtener la victoria después.

    Gheysel

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 4:16 am

    A uribe no le interesa ganar la «guerra», pues eso implicaria la perdida de su mayor bandera de guerra, y para eso nada mejor que los idiotas guerreristas de las farc, que en medio de su debilidad mental son capaces de mantenr viva una «guerra» que no tiene sentido, mas que para ellos y para uribe, los dos se nutren del mismo miedo, del miedo que da la «guerra» y mas del miedo que produce pensar que se puede vivir en «paz»…estamos hechos…jajaja…feliz tercer cuatrenio…y hay quienes no le creen a Jaime Ruiz que esto es un muladar…

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 4:24 am

    Politica colombiana: guerra por el puestico en la burocracia, guerra por la exencion del impuestico, guerra por el contratico con el gobierno, guerra por tener amigos bien ubicados en el gobierno, guerra por no tenerlos, querra por la tierrita productiva, guerra por la tierrita inservivble, guerra por la platica ajena (lease secuestro), guerra contra la corrupcion de los demas, guerra para mantener la propia, guerra por la coquita, guerrra con los amigos, guerra contra los enemigos guerra es guerra.Y en la guerra casi todos ganan, pierden, los que no estan en la guerra.Guerra es guerra.

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 5:06 am

    Buen artículo Alejandro. No sé si vió algo de la intervención del senador Gustavo Petro en su ponencia el jueves, pero él plantea para la política Colombiana un discurso muy distinto al de José Obdulio, siendo su principal referencia Habermas propone crear consenso y deliberación no sólo en el espacio del parlamento(lo ha dicho muchas veces y le ha costado animadversiones en su partido porque incluye hasta a Uribe), la idea no es nueva pero poco se plantea en este país y se intenta llevar a práctica. Pero sin duda las propuestas sensatas no son escuchadas, había pocos senadores porque el papel del ‘honorable senador’ parece ser ahora (y tal vez siempre) al de limitarse a votar, no importa nada más. Que cosa más deprimente, parece que no hay espacio siquiera para el sentido común.

  • jaime ruiz
    10 mayo, 2009 at 5:34 am

    Definitivamente la opinión periodística no es la ciencia, cuya primera característica sería ésta:

    1. The method of science is to begin with questions, not with answers, least of all with value judgements.

    Pero una cosa es tener certezas e intenciones antes de escribir y otra es falsear las cosas hasta un nivel de comicidad cuyo relato avergonzaría a Mario Mendoza.

    La conclusión buscada es ésta: «José Obdulio Gaviria es como Hitler», opinión más o menos unánime de la universidad colombiana, por lo que el aplauso está asegurado. El camino es éste:

    1. Ambos afirman que la política es la guerra.

    2. Eso se entiende como concentración del poder en el ejecutivo.

    3. Lo opuesto a eso es el gobierno limitado de los liberales. Por tanto, en torno a JOG se reúnen los antiliberales partidarios del totalitarismo. Y ni qué decir de los académicos y periodistas, más o menos unánimemente defensores de Piedad Córdoba, que resultan partidarios de reducir el poder estatal.

    Yo creo que antes de la ciencia y de la ideología hace falta un poquito de respeto de uno mismo.

    Por ejemplo, la idea de que la política es la guerra aparece con frecuencia en autores como Octavio Paz:

    Por su origen, sus métodos de trabajo, sus jerarquías y su moral, la nueva burocracia fue la negación del patrimonialismo. Su evolución fue la misma de la burguesía, que pasó del derecho a la economía y de la lógica jurídica a la lógica de la empresa privada. Así, impuso la racionalidad económica, esencialmente cuantitativa, en el despacho de los negocios de Estado. Exigencia imposible: el Estado no es una empresa. Las ganancias y las pérdidas de una nación se calculan de una manera distinta a la que nos enseñan las reglas de contabilidad. Esta es una contradicción que el Estado burgués liberal no ha podido resolver. Desde la perspectiva de la administración de las cosas, las burocracias de las sociedades democráticas burguesas han sido incomparablemente superiores no sólo a las de las antiguas monarquías sino a la de los Estados totalitarios de nuestros días. Agrego que, además de ser más eficaces, han sido más humanas y más tolerantes. Pero esta superioridad de orden profesional y moral se convierte en inferioridad si se pasa de la administración a la política. La inferioridad se vuelve manifiesta en el dominio de las relaciones internacionales.

    Abundan los ejemplos de la ineptitud política de las democracias burguesas. Su actitud ante Hitler fue una mezcla extraordinaria de inconsistencia y ceguera. Al principio, su intransigencia y su egoísmo frente a Alemania favorecieron el surgimiento del nazismo; después, a veces por cálculo y otras por cobardía, fueron cómplices del dictador. Su política con Stalin no fue más clarividente. La misma mezcla de realismo pérfido y a corto plazo inspira su actitud ante las satrapías y tiranías del Nuevo y el Viejo Mundo. El oportunismo no explica enteramente estas flaquezas e incoherencias. La falla es congénita y ya apunté la razón más arriba: el Estado no es una fábrica ni un negocio. La lógica de la historia no es cuantitativa. La racionalidad económica depende de la relación entre el gasto y el producto, la inversión y la ganancia, el trabajo y el ahorro. La racionalidad del Estado no es la utilidad ni el lucro sino el poder: su conquista, su conservación y su extensión. El arquetipo del poder no está en la economía sino en la guerra, no en la relación polémica capital/trabajo sino en la relación jerárquica jefes/soldados. De ahí que el modelo de las burocracias políticas y religiosas sea la milicia: la Compañía de Jesús, el Partido Comunista.

    Claro que ya puestos, ¿qué importa? A Octavio Paz también se le pone el sambenito y se lo hace igual a Moreno de Caro o al Bolillo Gómez, siguiendo la técnica empleada en esta columna: primero se sugiere felizmente que está a favor de los finqueros y después se le atribuye, como otros partidarios de los finqueros, afición a los caballos de paso y por tanto relación con el tráfico de cocaína.

    Eso sí: nada como el pacifismo de los que negociarán con las FARC una vez desmovilizadas, después de recoger los votos del «liberalismo» y del PDA. ¿Quién va a estar a favor de la guerra? Todos estamos a favor de la paz y de las buenas maneras, sólo a los psicópatas les alegra ver la sangre cundiendo. Con tan refinado argumento se pone todo el mundo de parte de los amables pacifistas y en contra del hitleriano ex asesor y obviamente de la expansión incesante del poder estatal, de la abolición de la división de poderes y demás secuelas de su providencial asociación con Carl Schmitt.

    Yo diría que el blog le está haciendo mucho daño a Alejandro: poco a poco se va convirtiendo en el hermano mayor de Lanark y Maldoror. Y eso me entristece profundamente por motivos estéticos: hay una disonancia intolerable, el nombre no corresponde, no cabría en la horrible pesadilla que tengo últimamente, en la que voy corriendo asustado por una cuesta y oigo cerca aullidos amenazantes y una voz estremecedora que grita: «Lanark, Maldoror, Galactus, hucha, hucha».

    La ironía y elegancia de la argumentación siguen el ejemplo de un pensador como Lanark:

    Un ejemplo divertido de todas esas referencias sobreentendidas, es algún post anterior donde don Jaime Ruiz se declaraba escandalizado por una explicación de los fenómenos emergentes en lod que se basa la termodinámica estadística: no puede haber nada colectivo que no se pueda entender mejor como muchas cosas individuales, porque de otro modo el mismísimo Stalin acecha agazapado tras las fórmulas. De modo que Boltzmann, Gibbs y demás resultan ser lacayos del trust Münzenberg que se han comprometido apasionadamente con el totalitarismo: o si no, ¿por qué habrían de considerar las cosas colectivas con ese amor obsceno?

    Es como si alguien hablara de «ese poema en que Machado condenó la justicia». (A ver, esto no lo entenderán de todos modos, pero ¿cuándo se ha hablado de termodinámica estadística?) El procedimiento, idéntico al de la columna de JOG, es el típico de la universidad colombiana, y la mención de nombres prestigiosos en otras latitudes no mejora nada.

    Pero eso sí: aplauso no faltará. Y no digo que se busque, digo que el medio es tan tosco que la revelación será también una demostración de la catástrofe que se acerca si no gana Fajardo (ah, no «acuso» a nadie de tener simpatía por algún candidato, ni de exhibirla más o menos, sólo que la inferencia inevitable de la denuncia de la hitleriana amenaza va por ahí, y el sustento lógico que se exhibe es lo que se dice una autoacusación).

  • Javier Moreno
    10 mayo, 2009 at 6:12 am

    Porque, claro, las reflexiones y opiniones de Jaime siempre se ciñen a un rígido criterio científico, faltó agregar.

    Por ejemplo, Jaime también aplica al pie de la letra en su vida diaria, como darán fe todos los participantes en este foro que han tenido el gusto de intercambiar opiniones con él, los otros dos principios que según Kroeber definen la ciencia y que en su participación olvidó citar (tal vez porque lo pondrían en evidencia, o por falta de espacio, quién sabe):

    2. Science is dispassionate inquiry and therefore cannot take over outright any ideologies «already formulated in everyday life,» since these are themselves inevitably traditional and normally tinged with emotional prejudice.

    3. Sweeping all-or-none, black-and-white judgements are characteristic of totalitarian attitudes and have no place in science, whose very nature is inferential and judicial.

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 6:55 am

    Y Fajardo piensa seguir utilizando el espacio de esta columna de supuesta «opinión» como publicidad política NO pagada?

  • panÓptiko
    10 mayo, 2009 at 9:08 am

    De alguna manera estoy de acuerdo con los reclamos de JR. Llevar la crítica a JOG hasta las orillas del nazismo para argumentar en su contra, es un lugar común desafortunado. Desafortunado porque, primero, no genera opinión, sólo pasión. Segundo, le da oportunidad a los criticados de zafarse de los cuestionamientos sin respuestas, porque a los aullidos del circo les tiene sin cuidado. Y, tercero, no hace más que profundizar la polarización ya existente, de la que se queja Alejandro. Súmele a esto que la columna se vaya como por un embudo al tema de la re-elección, lo cuál no era estrictamente necesario, y ahí tendrá todas las suspicacias del caso.

    Sin embargo, creo que la crítica es válida y necesaria. Tal vez sea mi forma de leer la columna, pero lejos de ver en ella el «José Obdulio Gaviria es como Hitler» que esgrime JR, para mí era una crítica a la ambigüedad entre polítca y guerra, tan oróndamente defendida por JOG.

    Alejandro da en el clavo cuando entiende la política como oposición a la guerra. Cualquiera que se detenga a estudiar la situación de los llamados «estados fallidos» entenderá a que me refiero. El ejercicio de competir por los puestos públicos no puede ser visto como un campo de batalla. Cuando se cambia el rótulo de oposición por el de enemigo, se deshumaniza al oponente, y pone la situación en términos de supervivencia. Una chispa, y el país se enciende en una espiral de violencia, como pasó en Kenya el año pasado.

    Tal advertencia era totalmente pertinente, pero de seguro se perderá en el poder del símil.

    Aunque muy seguramente el uso del recurso se debe a la lectura de Alan Wolfe, y al listado de políticos que ofrece JOG – en el que bien podría seguir el mentado hombrecillo -, no deja parecer un caso combinado de la ley de Godwin con la versión colombiana de la Ley, una que tiende a la re-elección.

  • jaime ruiz
    10 mayo, 2009 at 9:17 am

    Javier, claro: yo jamás pretendería estar haciendo ciencia. Otra cosa es que intentara dejar sentado que las opiniones de usted se parecen a las de Goebbels basándome en el innegable parecido físico.

    El punto es si JOG defiende la expansión del poder del ejecutivo y del Estado por el hecho de aludir a la política como guerra. Esa sobreinterpretación es tan tosca como la atribución del aspecto atroz de la guerra a la equivalencia expresada en el artículo del ex asesor. Es como si mañana alguien fuera a la Romería de El Rocío y exclamara «Blanca Paloma, no me cagues».

    Pero de eso viven, y lo escandaloso no son sus incentivos ni sus aspiraciones sino el escaso respeto, típico de bárbaros y gentuza, que muestran por sí mismos. De ahí que habré leído en cientos de columnas que el gobierno amenaza la división de poderes por criticar a la CSJ. Para eso esa caterva de malhechores resultan siendo «el poder judicial» (siendo que se dedican a prevaricar y a enriquecerse a costa del crimen), y cuando sus sentencias tienen pronunciamientos tan sabrosos como éste (acerca de las guerrillas):

    Una sociedad excluyente con graves deficits en el funcionamiento de la democracia, en la que no se respeta la dignidad humana ni los derechos fundamentales, frecuentemente cuenta con la presencia de graves conflictos, que en algunos casos llegan hasta niveles de confrontación violenta.

    Los Montesquieus del patio de prisión silban mirando en lontananza. Como si alguien criticara la detención de algún criminal como un atentado contra el gremio que le servía de tapadera.

    Pero es que, y ahí está el detalle, ya señaló el ex asesor que se había abierto la veda: la política es la guerra sin armas y cuenta con la búsqueda de la hegemonía y el apoyo mayoritario. Como la famosa frase de Nietzsche («vosotros decís que una buena causa justifica cualquier guerra, pero yo os replico que una buena guerra justifica cualquier causa»), una cosa es que la política sea la guerra y otra que el nivel de las arengas y estratagemas sea el de una horda de cretinos.

  • jaime ruiz
    10 mayo, 2009 at 10:08 am

    Uno lee el comentario de PanÓptiko y como no vaya con cuidado termina persuadido de que los luxemburgueses no se matan en campaña electoral porque nadie les ha dicho que la política es la guerra. Y ésa parece ser la causa de que algún país termine clasificado como «Estado fallido», siendo que en realidad se trata de aquellos en los que no se ha impuesto un consenso fundamental que reduzca el ámbito del poder estatal (puede que una vez los mugabistas se impusieran en Luxemburgo la guerra civil estuviera asegurada).

    La famosa frase de Clausewitz se puede invertir perfectamente: la política es la guerra por otros medios. El que la carga sentimental de la idea de guerra, que se reduce a sus medios, se use sin cesar sólo habla del salvajismo de la población de un Estado fallido. Como si los enemigos del ajedrez (como el régimen iraní) argumentaran que ese juego es metáfora de la guerra y los niños mutilados no se deben ver nunca más.

    En fin: ¿leyó Panóptiko la cita de Octavio Paz?

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 11:00 am

    «Un foro sobre temas económicos y sociales basado en mi columna de El Espectador.» dice el subtitulo de este blog, Alejandro, se le quedo desactualizado, quizá desde que se paso para el equipo de Fajardo, le sugiero algo como «un foro de temas políticos y afines, con un denominador común: antiuribismo irracional»

  • Alejandro Gaviria
    10 mayo, 2009 at 12:07 pm

    Jaime: Su crítica tiene dos puntos. El primero alude a una supuesto exageración o “sobreinterpretación tosca” de las similitudes entre lo que dice José Obdulio Gaviria y lo que escribió Schmitt. Leí hace unos meses un texto de Alan Wolfe sobre Schmitt, en el que muestra, de manera minuciosa, las semejanzas entre los argumentos de Schmitt (de un lado) y los de los neoconservadores que acompañaron a Bush (del otro). De allí viene la columna. Estas semejanzas son mayores en el caso de José Obdulio, y no me refiero solamente a la asociación de la política y la guerra sino a lo que él mismo llama el cuerpo de doctrina uribista: el Estado fuerte, la voluntad popular, la subordinación de las reglas, el nacionalismo romántico, etc.

    El segundo punto tiene que ver no con lo dice el artículo sino con lo que insinúa, con mi supuesta intención de promover la ecuación «José Obdulio Gaviria es como Hitler». Panóptico tiene razón. La asociación de Schmitt con el nazismo pone inmediatamente la discusión en otro plano. Yo podría haber omitido cualquier referencia a Hitler, podría haber dicho simplemente que Schmitt es un filósofo alemán del siglo pasado. Pero estaría omitiendo, creo yo, un dato relevante. Schmitt, lo dice Wolfe, ha sido celebrado por todos los extremos, es incluso un pensador ponderado por ciertos izquierdistas radicales. Vale la pena, creo yo, recordar el origen de su pensamiento.

    Finalmente, su cita de Octavio Paz no viene al caso. Paz dice que la racionalidad del Estado es el poder y que los partidos se parecen a las milicias. Pero no está diciendo que la política es una guerra en la cual la única alternativa es aniquilar el enemigo.

  • Javier Moreno
    10 mayo, 2009 at 12:48 pm

    A mí me parece que Paz se lamenta de que la política sea una guerra pero opina que es inevitable que sea así debido a que considera que la verdadera racionalidad del Estado es el Poder. No es ni mucho menos una apreciación positiva de esa afirmación. Todo lo contrario del uso que da al símil José Obdulio, quien parece relamerse ante el campo de batalla a sus pies mientras exige fiereza de sus huestes y aplaude la bravura de su Todopoderoso Lider.

    (Por lo demás, la descripción del uribismo como un ejército con «un cuerpo de doctrina sólido» y un mariscal de campo imbatible «franco, claro y sin ambages» es, por decir lo menos, risible.)

  • Apelaez
    10 mayo, 2009 at 12:53 pm

    Los promotores de la séptima papeleta (la constituyente de 1991) tambien usaban a Schmitt para justificar que la soberania recidia en el constituyente primario y que por ende, se podia cambiar la constitucion aun yendo en contravia de lo que esta prescribia (la constitucion anterior no permitia su cambio por «votacion popular»).

    José Obdulio no sólo actua de manera parecida a lo que dice Schmitt. De hecho, si uno lee sus libros encuentra montones y montones de referencias directas a las obras del alemán. Así, la coincidencia entre ambos no es una mera casualidad, José O sigue abierta y orgullosamente los planteamientos de Schmitt.

    (lo que no quiere decir que Jose O sea filonazi o un facho disfrazado)

  • Sergio I Prada
    10 mayo, 2009 at 1:01 pm

    F.A. Hayek escribio en su libro «The Road to Serfdom»:

    Probably it is true that the very magnitude of the outrages committed by the totalitarian governments, instead of increasing the fear that such a system might one day arise in more enlightened countries, has rather strengthened the assurance that it cannot happen here…. But let us not forget that fifteen years ago the possibility of such a thing happening in Germany would have appeared just as fantastic, not only to nine-tenths of the Germans themselves, but also to the most hostile foreign observers (however wise they may now pretend to have been).

  • panÓptiko
    10 mayo, 2009 at 1:03 pm

    JR, lo único que pretendo dejar en claro es que, en la política – como en todos los ámbitos de interacción humana -, competencia y supervivencia deben desenredarse y tratarse por separado. En ningún momento he dicho que la contienda política sea un capítulo de los ositos cariñositos, pero estoy seguro que sus estimados amigos luxemburgueses jamás se han matado en una elección y, que si lo han hecho, han sido debidamente judicializados y sacados de la competencia. En la competencia hay estrategia, hay maña, hay golpes de suerte, hay ayudas tecnológicas, hay inequidades estructurales, pero el estigma y la sub-especiación están fuera de lugar – creo que Martha Nussbaum es reconocida por escribir al respecto. Mas cuando la guerra se introduce como símil de la campaña electoral, el ahorcamiento al que alude JOG puede ser literal – y al parecer no hay nada ilegal en ello, pues, esa es la guerra ¿no?

    Alejandro: Pensé que se refería al libro de Wolfe y no al artículo – que no es tan reciente como dice la columna – y quería preguntarle que tal está.¿Me equivoco?

  • Alejandro Gaviria
    10 mayo, 2009 at 1:33 pm

    Apelaez: quise buscar referencias directas de JOG a Schmitt pero no tenía sus libros a la mano y en google no encontré mucho. Pero no tengo dudas de que es una fuente importante del cuerpo de doctrina del que tanto habla JOG.

    Aparentemente JOG citaba a Schmitt desde los años setenta. Ver esta crónica que encontré, sin buscar mucho, en google.

    Para satisfacer a mi interlocutor busqué con la vista al missgeschik de Benjamin, y ví al gamín sentando cátedra y justificando a un Carl Schmitt , cuando refuta el final hegeliano de la historia por partir de un negativo, mientras él mismo quiso hacer olvidar el crimen de Hitler el 10 de agosto de 1934, la Noche de los Cuchillos Largos…

    Panóptico: el artículo de Wolfe sobre Schmitt se repite, con ligeros cambios, en el libro The Future of Liberalism . El libro vale la pena.

  • Tarantini
    10 mayo, 2009 at 1:46 pm

    Es una locura lo que pasa en materia política en Colombia, ya no se discuten ideas políticas, sino luchas intestinas por el poder para poder. José Obdulio Gaviria en mi opinión representa eso.

    La columna de José Obdulio Gaviria, por otro lado, no merecía una sola réplica, además, todos los que lo criticamos caemos en su trampa, que no es otra que hablen de él. Es un narciso enmorado de su napoleónica fígura. De allí surge su importancia y la de Uribe.

    Es inconcebible que se tilde a este señor de intelectual, es un ilustrado, eso debe admitirse en su favor, pero de allí a ser ideológo de una filosofía política o de un intelectual de peso en Colombia, es una soberana locura y un error de juicio.

    Si José Obdulio Gaviria es un pensador, ideológo político o intelectual, somos unos desatinados, y estamos desperdiciando tiempo valioso en pequeñeces, en vez de hacer un análisis serio de la cosa política en Colombia.

    Me niego a hacerle el juego a este insulso personaje, que no merece el título ni de maquiavélico ni siquiera de remedo de José Fouché.

    En resumen, discutir con José Obdulio Gaviria en cualquier campo es caer muy bajo.

  • Carlos
    10 mayo, 2009 at 1:47 pm

    Discrepo de esa visión idealista o positiva de la política que parece tener Alejandro cuando dice «la política puede entenderse incluso como lo opuesto a la guerra, como una forma de canalizar las pasiones violentas y dirimir pacíficamente la pugna entre ideas contradictorias.»

    No, la política es el arte de alcanzar el poder y mantenerse en el.

    No es que la guerra sea una continuación de la política por otros medios. La guerra es un instrumeno mas de la política que a veces se usa y a veces no, junto con otro tipo de tácticas, algunas que nos parecen sanas, otras que nos parecen muy sucias.

    Política y guerra nacieron juntos. Hasta la democracia en Atenas, según Aristoteles, tenía origen en la estructura militar de esa polis (ver aqui:»Aristotle, in his Politics, remarks that the
    constitution of a Greek city-state will normally
    depend on the chief arm of its military: if this is
    cavalry, it will be an aristocracy, since horses are
    expensive. If hoplite infantry, it will have an
    oligarchy, as all could not afford the armor and
    training. If its power was based in the navy or light
    infantry, one could expect a democracy, as anyone
    can row, or use a sling. In other words if a man is
    armed, then one pretty much has to take his opinions
    into account.»)

    En cuando a Schmitt, la columan de Alejandro me recordó una columna escrita por Eduardo Pizarro hace un par de años donde destacaba la influencia de ese pensador aleman no en la derecha, sino en la izquierda:

    «Una pregunta que nos obsesiona a los colombianos es el tipo de izquierda que está emergiendo en torno al Polo Democrático Alternativo (PDA): ¿se trata de una izquierda pluralista, similar a la chilena o la uruguaya, o de una izquierda autoritaria, próxima a Chávez? O, si coexisten en su interior tanto partidarios de una y otra, ¿cuál es el sector dominante?

    No deja de ser preocupante que en el seno del PDA haya sectores que aplaudan con fervor la reelección indefinida de Chávez, sus atentados sistemáticos a la libertad de prensa, el control monopolista de todos los órganos del Estado, incluidos las altas cortes y el Consejo Electoral. Estos sectores representan, a mi modo de ver, una tendencia claramente antidemocrática en el seno del Polo, la cual se enfrenta a otra corriente profundamente democrática, que defiende el pluralismo ideológico, la división de los poderes públicos y la alternación electoral.

    Cuando Colombia, finalmente, está comenzando a superar la negra noche de la violencia y día a día los actores armados de izquierda y derecha son más y más marginales, es indispensable consolidar un esquema de partidos hondamente comprometidos con los valores de la democracia liberal.

    Para ello, se requiere una izquierda más próxima a Norberto Bobbio que a Carl Schmitt, el ideólogo antiliberal y admirador de Mussolini, que tanto leen hoy en día reconocidos intelectuales de izquierda en Colombia, para quienes la política se reduce a un enfrentamiento entre «amigos y enemigos».«

    No es raro que la izquierda mamerta y la derecha furibista colombiana lean lo mismo. Al fin y al cabo las une la misma idea: el autoritarismo.

    Saludos,
    Carlos

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 2:09 pm

    Alejandro Gaviria: jefe de debate Sergio Fajardo, 2010-2014

  • Alejandro Gaviria
    10 mayo, 2009 at 2:25 pm

    Carlos: la política es muchas cosas a la vez. Y seguramente también es una lucha por el poder, una guerra. Pero tiene que ser algo más. Tiene que ser también una discusión sobre el cambio social, no solamente una disputa por la caja del Estado. Schmitt ha sido adoptado por todos los extremismos de la política. Por eso digo al final de la columna que Schmitt representa la polarización no tanto como un resultado, sino como un objetivo que, entre otras cosas, pretende borrar todos los matices: amigos o enemigos, uribistas o antiuribistas.

  • Alejandro Gaviria
    10 mayo, 2009 at 2:41 pm

    Tarantini: me temo que JOG es más importante de lo que quisiéramos. Probablemente sus opiniones hayan tenido mucha mayor atención de la que merecen. Pero el problema es que no son sólo los medios quienes le prestan atención: sus opiniones han tenido también una gran influencia sobe el Gobierno. Yo me atrevería a pensar que la segunda reelección es en esencia una idea de JOG.

  • charlie
    10 mayo, 2009 at 3:06 pm

    Muy parecidos, el padre Alberto y Alvaro Uribe.

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 3:07 pm

    enemos un Congreso que se ha ido acostumbrando a legislar en la penumbra y al filo de la madrugada como si tuviera horario de burdel.

    Ese fue el comportamiento que se les vio a las mayorías uribistas la semana pasada cuando a eso de las 3 de la mañana, al amparo de la clandestinidad de la noche, sin clemencia ni pudor, aprobaron una reforma política que es todo un monumento a la patraña.

    Lo primero que habría que decir es que esta reforma nada tiene que ver con la que nos prometió el presidente Uribe hace un año, cuando nos la presentó como la fórmula para blindar la política de la corrupción y de la para-politica. La que se acaba de aprobar tiene otro objetivo, acaso más importante para las mayorías uribistas que la depuración de la clase política de congresistas que legislan con las manos untadas de sangre. Esta reforma busca por encima de todas las cosas proteger las mayorías uribistas necesarias para reelegir al presidente Uribe. Sobre todo, a aquellas que tienen vínculos con el paramilitarismo. Sólo así se entiende lo que se aprobó en materia de la pérdida de la curul por cuenta de esas relaciones peligrosas. Gracias a un parágrafo, con esta reforma los congresistas que tengan las manos untadas de sangre no perderán la curul sino después de las elecciones de 2010. En otras palabras, esta reforma no hace otra cosa que volver ley una petición presidencial, aquella de pedirles a los congresistas sus voticos antes de que se vayan para la cárcel.

    Otro tanto ocurre con el artículo que les impide a los concejales y diputados aspirar al Congreso en las próximas elecciones. Artículo hecho para satisfacer los intereses propios de las mayorías uribistas, lo que en otras latitudes sería motivo de pérdida de investidura. No sólo bloquea el recambio de las elites políticas, sino que los beneficia directamente al eliminarles la competencia. Es algo así como «yo le paso la reelección, señor Uribe, pero a cambio usted me blinda de competidores». Lo anterior se llama corrupción monda y lironda. Si no lo fuera, este artículo no habría sido aprobado con la vergüenza con que lo evacuaron las mayorías uribistas el jueves pasado a las 3 de la mañana. A esas altas horas, el representante David Luna le pidió a Odín Sanchez que se votara ese artículo nominalmente, pero él se lo negó. Luna, enfurecido ante el desprecio por las normas del Congreso, cogió un micrófono y le dijo: «A usted siempre lo ponen ahí para hacer el trabajo sucio. Me imagino que eso es a cambio de prebendas y de burocracia». Sánchez lo miró y ni se inmutó. A los 15 minutos, la reforma fue aprobada a pupitrazo limpio.

    Pero tal vez el tema que más demuestra la degradación a que se ha llegado en el Congreso es la que tiene que ver con el carrusel de impedimentos. De nuevo se repitió el mismo escenario que se vio aquella madrugada en que hace cuatro años se aprobó la primera reelección. En esa ocasión los congresistas que declararon sus impedimentos fueron negados por otros congresistas en un festín corrupto que resultó avalado por el fallo de la Corte Constitucional que concluyó que los impedimentos no proceden cuando se trata de reformas constitucionales. Pues bien, esa jurisprudencia ha ido haciendo carrera sobre todo a las 3 de la madrugada, hora en que las huestes uribistas han aprobado no sólo la primera reelección, sino el referendo reeleccionista y esta reforma política. En este último caso, se vio de nuevo el mismo carrusel de impedimentos. Como en un déja vu, uno a uno fueron negados. De tal suerte que todos los congresistas que están investigados por para-politica o que han reemplazado a un congresista que está en la cárcel, votaron a favor de una reforma que les da más gabelas que castigos. «La sensación es que todo estos actos se están cometiendo sin ningún temor a nada, ya que se da por entendido que la Corte Constitucional es una corte de bolsillo», me dijo uno de los congresistas que se opusieron a la reforma, y que también se opone a la reelección.

    Dirá José Obdulio que todo lo que se haga para reelegir al Supremo es poco y que esta no es la hora de pensar ni en la decencia, ni en la legitimidad de las instituciones, porque nada de eso se compara con la grandeza del Supremo. Pero caray si estamos llegando a los más bajos estadios. Con un Senado que tiene el 30 por ciento de sus miembros elegidos con menos de 4.000 votos y con una Cámara que legisla con horario de burdel, vamos camino al abismo de la reelección

  • Anónimo
    10 mayo, 2009 at 4:01 pm

    jajajajaja, me encantan los lloriqueos del profesor universitario -ergo cobramasacres- jaime ruiz (el es un muladar, un aborto mal realizado) y de los uribistas que se ven amenazados por el tibio sergio fajardo

  • Julio Carrizosa
    10 mayo, 2009 at 5:36 pm

    Alejandro: ¿ creé usted que Schmitt también esté influyendo en la izquierda colombiana? Si es así estaríamos presenciando otro proceso representativo de como las ideas de mediados del siglo XX siguen incidiendo en esta pobre nación, rica en «recursos naturales» y pobre en pensamientos propios. Parece que se está buscando padrinos a la idea de la fusión izquierda-derecha en un escenario comunitario. De Schmitt ya se hizo un seminario en el 2006 en la Universidad de Medellín con patrocinio de EAFIT. Otro caso es del poco nombrado Amitai Etzioni también cercano al gobierno,amigo de Clinton, buscador de esa síntesis en el seno de una comunidad global. ¿ Lo conoce usted?

  • Alejandro Gaviria
    10 mayo, 2009 at 5:57 pm

    Julio: no sabía del seminario de Eafit sobre Schmitt. Jorge Giraldo, el decano de ciencias sociales de allí, lo citó recientemente en una respuesta a Rodolfo Arango. Tampoco conozco a Etioni. De lo que si estoy seguro es de que las ideas de Schmitt siguen vivas y coleando en la política colombiana.

  • juan francisco muñoz
    10 mayo, 2009 at 7:25 pm

    Cre oque Smith no causó el nazismo. Tal vez solo le dio alientos ideológicos a una manipulación política que seguro se debioa más condiciones que las ideológicas. Lo mismo hace JOG. ÉL no es quien mantenga la dictadura de las mayorías, él no es lo complejos fenómenos democráticos e institucionales que nos condujeron a esta situación. Uribe no es Hitler, porque colombia no es la alemania de mediados del siglo XX. Pero no por ello las ideologías son disímiles. Digamos que el uribismo no tuvo que inventarse un enemigo para confundir a la política con la guerra, en cambio los nazis sí.
    Una sociedad del siglo XXI, que logra la ciencia, el desarrollo de la cultura y la fortaleza institucional debe progresar, y la política es un campo idóneo para ello. NO creo que sea un buen argumetno el afirmar que asi ha sido la historia. Quienes confunden la volutnad política con la ambición son lso que están equivocados. Ellos han causado demasiados males, y es el momento de parar esto. el conocimeinto, la ciencia y la argumentación son lo más importante que tenemos, y no esa mezcla peligrosa entre armas y voluntad popular.

  • Gheysel Naranjo
    10 mayo, 2009 at 9:23 pm

    Hasta las “tribus más primitivas” han tenido que construir reglas y cumplirla para mantener el orden y su desarrollo evolutivo… el problema es que en la cuna donde se construyen las leyes no hay REVOLUCIÓN de evolución de planes de desarrollo, sino lo que hay es ODIO Y REBELIÓN. .. Ante esta opción queda para :
    1) Aceptar las ofensas y quedarse callado
    2) Reaccionar como estimulo a la defensa
    3) Acudir a la justicia y ejecutar justicia

    Bueno, una buena reseña de del veneno de guerrero político… esta aquí:

    http://www.youtube.com/watch?v=8RKQkWlwnEc

  • Apelaez
    10 mayo, 2009 at 11:06 pm

    Lo que esta vivo en colombia es el franquismo. Un franquismo nueva era bastante particular. Schmitt es sólo la punta del iceberg de este movimiento parte opus dei, parte «voluntad popular» y parte corporativismo. Los leopardos estarían muy orgullosos.

  • Maldoror
    10 mayo, 2009 at 11:14 pm

    Carlos:

    Como yo lo veo, la política concebida dentro de los actuales estados nación es eso: una pugna para alcanzar el poder antes que nada. Eso no quiere decir que en esa misma concepción no hayan matices. José Obdulio nos propone una versión extrema del principio, y es que la política es una guerra en la que en efecto se busca aniquilar al enemigo, en una lucha que se plantea entre la famosa dicotomía «ellos contra nosotros».

    Pero otras concepciones de política, por fuera de la idea de Estado nación, no necesariamente están planteadas en términos de poder. La política así entendida es más bien el acuerdo por la persuación, no una cosa impuesta. Pero bueno, esa política es un ideal por el momento.

    Alejandro:

    ¿Por qué dice que la idea de la reelección es idea de José Obdulio? A mi me parece que José Obdulio es mucho menos importante de lo que ud muestra. En el mejor de los casos es el consejero lamebotas que repite al oído del príncipe lo que este quiere escuchar. Pero la principal responsabilidad de la reelección, y estoy seguro que en su megalomanía éste siempre la ha deseado, se llama Álvaro Uribe Vélez. Es a él y no a sus escuderos a los que hay que enfilar toda la artillería (por qué en otras, es lo que Uribe siempre hace: poner a otros a responder por cosas que él realmente piensa o hace).

  • Alejandro Gaviria
    11 mayo, 2009 at 1:01 am

    Maldoror: yo creo que el proceso es de doble vía: AUV influye sobre JOG y viceversa. La interacción diaria con sus asesores más cercanos termina moldeando las ideas de los gobernantes. No creo que JOG sea un muñeco de ventrículo. Él más que nadie ha defendido la idea de que “tenemos el poder y no lo podemos soltar”. Yo no tengo dudas de su influencia.

    Apelaez: yo creía que el franquismo era simplemente una cuestión de forma. Cuando trabajé en el gobierno, me impresionaba que, en los consejos comunitarios, Uribe se sentara en la mesa principal flanqueado por un general y un obispo. La cosa parecía un cuadro de Botero de esos de los años cincuenta. Pero de la forma se pasó al fondo. Lo que explica, entre muchas otras cosas, la importancia de la Universidad Sergio Arboleda.

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 1:48 am

    En el escalafón del poder, José Obdulio y Valencia Cossio ( y, obviamente L.C. Sarmiento, de primero ) están por encima de Uribe. Si no fuera así, hace tiempos los hubiera mandado al asfalto, simplemente por incomodos ante la opinión nacional y la internacional.

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 2:45 am

    No tardarà en decir Jaime Ruiz que todos los contradictores de èl y de Josè Obdulio como lo mencionò el ùltimo son unos ignorantes, y que se encuentra imbuido en la lectura.

    Es de esperar ese proceder de un personaje que afirma que en Colombia no hay desplazados sino migrantes, solo faltò que les llamara «viajeros».

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 3:02 am

    BRABONEL.

    En la prensa Colombianas se encuentran ¡unas cosas! Como diría cualquier vecina. Pensaba que ya había tocado fondo la oposición loca y descarriada y que en ahora en adelante se dedicaría a hablar de la necesidad de poner énfasis en lo “social” para que esto no fuera más un poquito de Versalles rodeado de mucha Calcuta. Cuento que venden en vísperas electorales sin reconocer que los “forjadores de opinión” viven en castillos Versalleces despreciando a la temida Calcuta que a su vez necesitan para su discurso.

    Hace poco uno se estrellaba feo con la idea de que la lesjilacion de las zonas francas hubieran sido creadas para enriquecer a los hijos del Presidente. Antes de esa locura existieron otras, como que el progenitor del Presidente hubiese sido el octavo jinete de la cocaína o el quinto o no sé junto a sus hijos. Luego apareció la prensa gritando que Uribe había sido el verdadero arquitecto de Pablo Escobar por que sin ese niño precoz en la aeronáutica civil Pablo hubiera sido amado por todos por que no hubiera existido Escobar.

    Pensé equivocadamente que ya se había visto todo pero esto ultimo el de comparar la ideología Uribista con la de los nazis si que me tomo por sorpresa. Definitivamente el discurso Fajarista no conoce límites y en su afán de querer complacer a todos cae en ¡unas cosas! Que terminan por Obamisarce. La “polarización” Colombiana es el resultado de la dinámica que agarro el país durante el periodo caguanista o sino antes motivada por el manejo que le dieron los gobiernos de turno a cada situación que vivía el país ¡claro que el país esta lleno de viudas del poder! Y no es algo exclusivo de Colombia. En Venezuela se incubo durante largo tiempo lo que vendría a reventar en algo llamada revolución. No es que Chávez haya polarizado a ese país sino que ese país estaba polarizado desde sus cimientos, otra cosa es que Chávez haya dado el golpe de cascarilla para implantar un sistema aprovechando esa situación. En Colombia no se necesito dar ningún golpecito por que el reventó solito. Cuando Uribe reventó en las encuestas donde luego llegaría a la Presidencia, lo hizo con un discurso sutil hacia las políticas equivocadas ¡Uribe no fue el Hitler que hablaba de las virtudes Alemanas y del asqueroso destino que le habían propinado sus líderes! ¿Se imagina que hubiera pasado si Uribe se hubiera apropiado de un discurso parecido? Las noches de los cuchillos de las hogueras con libros de los vidrios rotos hubieran sepultado a una oposición que cuenta con tantas libertades hasta para calumniar. Uribe lo que a hecho durante este periodo es apaciguar las aguas. La oposición en su viudez de poder es quien ha encendido una guerra por la cual a nacido dos formas de hacer política.

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 12:19 pm

    El anonimo de las 22:02 tiene razón en que todo hubiera podido ser peor, pero es que Uribe mas que un pecador es un convertido y un arrepentido; por eso no le gusta que se mencione ese período de su vida en el que se divertía con los primos y veía como se enriquecía su padre comprando, vendiendo y firmando escrituras. Es una lástima que en Colombia no haya aparecido alguien capaz de hacer la historia detallada de la década de 1980

  • panÓptiko
    11 mayo, 2009 at 12:41 pm

    Carlos, reconozco que sería ridículo entender la historia de la política sin la guerra. Pero Sergio hace bien en apuntar que estamos hablando de los estados nación de hoy, y no de las ciudades mercantiles, o de los castillos, los reinos, etc.

    Afortunadamente, la guerra ha ido desapareciendo hasta limitarse a un par de países. A este fenómeno se le conoce como «el cambio en la naturaleza de los conflictos», y la estadística la puede encontrar en los informes de seguridad humana que realiza ahora la Escuela de estudios Internacionales de Simon Fraser University (hasta el 2003 lo hacía la British Columbia). Los conflictos ahora tienden a ser internos, entendidos como amenazas al monopolio de la violencia, y se reparten entre grupos ideológicos – a veces separatistas – a los que se les conoce como terroristas, y los sindicatos de tráfico de crimen – principalmente narcotráfico. (Supongo que no debería explicarle esto)

    Con la entrada de Obama al gobierno de EU se han aliviado las tensiones generadas por la susodicha «War on Terror»; pero desde hace rato analistas descartan un conflicto de potencias. La integración económica ha hecho poco deseable atacar naciones maquiladoras – uno de los nuevos significados de la soberanía -, sin contar que la dispersión de tecnologías de la información revelan con rapidez y crudeza los efectos desastrosos de la guerra, generando la movilización de grupos sociales de presión.

    Es tan así la cosa que instituciones como la OTAN están en búsqueda de nuevos nichos y estrategias que justifiquen su existencia. Hay un informe de generales en retiro, publicado el año pasado, en el que proponen crear cuerpos de seguridad financiera y energética – entre otras desfachateces marciales. Y está el fracaso al sol de hoy en Afganistán, ahondado por problemas mismos de la concepción tradicional de la guerra (NATO no estaba colaborando en erradicación de cultivos de opio, porque el narcotráfico no entra en su mandato – acá la columna del NYT al respecto). En este reciente artículo del Economist puede hacerse una idea. Si quiere hacerse una idea instantánea de lo que probablemente sea el futuro de la guerra, vea la caricatura de esta semana en el mismo diario inglés.Es una pena que siga existiendo gente que piensa que la guerra es una herramienta discrecional de los gobernantes. Cómo si sólo les hubiese tocado la de los juegos de video y las de las películas. Puedo ser un soñador, pero el ideal que nombra Sergio está más cercano de lo que parece – guardadas las humanas proporciones.

    Saludo caluroso,

  • El Redactor
    11 mayo, 2009 at 1:19 pm

    Algunos comentarios:

    1. Joseobdulio al igual que muchos otros políticos colombianos, tiene un programa político basado en citas de autores «hit-parade» de la Ciencia Social y Política. Si uno va más al fondo – y los desastrosos libros del «centro de pensamiento primero colombia» así lo demuestran -, lo que hay detrás es una gran juego retórico propio de esta nación contrarreformada (Dirían los lacanianos: el deseo de un padre autoritario, que ordene, que ejerza la autoridad).

    2. Comparto con algunos de los comentaristas que el problema central radica en seguir el juego de plantear el asunto uribismo-antiuribismo, tal como lo hace joseobdulio, y que a más de un «desapasionado» académico le revuelve el estomago. Támpoco creo que la solución sea una cuestión de «teoría de juegos» ni de un «diálogo habermasiano». Creo que el debate muestra una vez más nuestro grado de «intoxicación ideológica».

    3. Es divertido ver como unos y otros se rasgan las vestiduras, y como unos y otros bajo un manto de aparente «desapasionamiento» envuelven su argumentos, disfrando la ideología de «Ciencia». Unos, todos saben cuáles, aluden a la «retórica» literaria, otros a la «retórica» académica.

    Por eso propongo, en primer lugar, abrir el juego y mostrar los «apasionamientos». Si hay colombianos que sienten que AUV o JOG puede llegar a ser el padre que nunca tuvieron, bien por ellos. Y los que crean que es una perversión, «un complejo edipico», bien también.

    Pero por favor reconozcanlo, e inicien su psicoanálisis

  • JuanDavidVelez
    11 mayo, 2009 at 1:34 pm

    Le agradezco mucho al señor que recordo que JOG decia que lo que hay es migrantes. A mi ya se me habia olvidado, parece que lo de la amnesia colombiana es verdad.

  • Alejandro Gaviria
    11 mayo, 2009 at 3:01 pm

    Blog sobre el pensamiento schmittiano. Contiene varios enlaces a una serie de ponencias presentadas en una conferencia organizada por la Universidad EAFIT en 2005.

  • Julio Carrizosa
    11 mayo, 2009 at 3:39 pm

    .Alejandro: una breve consulta a google lo puede informar sobre Etzioni, sus propuestas comunitaristas tienen algo que ver con los Consejos Comunitarios, sus ideas de borrar fronteras entre izquierda y derecha se reproducen en el ideario uribista.

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 4:01 pm

    +2+3

    Al igual que otros autores Carl Schmitt ha marcado a la izquierda y la derecha colombiana. Sobre todo porque sus conceptos provienen de un periodo de gran debilidad de la democracia europea bajo el peso del nazismo (la SS que acabó marginando a C. Schmitt) la guerra mundial, el imperio soviético y la dictadura de Franco, etc. Estas circunstancias hicieron a Schmitt particularmente descarnado en su utilización central de la antinomia amigo-enemigo, porque según él“todos los conceptos concisos de la moderna teoría del Estado son conceptos teológicos secularizados”. Vio formas de dictadura en la declaratoria del Estado de sitio, pues sostenía que allí donde la capacidad de dictar el estado de sitio o de emergencia estuviera por fuera del parlamento o de un órgano representativo del pueblo, allí había una dictadura. Esta argumentación se utilizó en Colombia antes de la Constitución de 1991 para decir que en Colombia había un régimen dictatorial, pues la mayoría del tiempo la pasamos en Estado de sitio. El razonamiento apoyado en Schmitt, veía la dictadura por todos lados. Ahora José Obdulio con sus rezagos de izquierda rescata este autor, que por las circunstancias en que surge su teoría sirve para debilitar las concepciones liberales que apuestan por el centro.

  • El Redactor
    11 mayo, 2009 at 5:18 pm

    Enlace a un artículo clásico de Slavoj Zizek, más que sugerente para el debate – solo cambien algunos de los ejemplos a uribismo-antiuribismo –

    «El espectro de la ideología» por S. Zizek

    http://es.geocities.com/zizekencastellano/artespectroI.htm

  • Julio carrizosa
    11 mayo, 2009 at 5:30 pm

    No sobra recordar que el nacismo era también un socialismo y que tenía una rama izquierdista. Los primeros años de Hitler muestran con claridad uno de los troncos comunes de la izquierda y la derecha, el autoritarismo y, luego el totalitarismo. Hitler despreciaba a todos sus enemigos menos a Stalin. Coincido con Alejandro en que la realidad uribista se aproxima a los últimos días de Franco y al PP actual en donde las ideas de Schmitt todavía se aprecian.

  • Eduardo
    11 mayo, 2009 at 9:25 pm

    Si JOG es un facista (de aucrdeo a las opiniones expresadas an unn column de opinio) …. Jorge Eliecer Gaitan era un facista …. Carlos Gaviria es un facista …. Fidel y Raul Castro son facistas, como lo son Chavez y sus peones Kitchner, Ortega, Morales, y Correa …. que vaina ahhh?

  • los nuevos
    11 mayo, 2009 at 9:46 pm

    Buen debate. JOG me parece una eminencia gris, un manzanillo de vereda, un politicastro en ascenso, un ideologo desteñido, un tanto presuntuoso y supuestamente acucioso. Sinceramente me impresiona que se le de tanta resonancia a su discurso y sus actos virulentos. No se Alejandro si realmente se sobredimensiona, no creo que sea un Goebbels, no es una tragedia en ciernes su discurso, su doctrina, su aspiracion de pasar de ser un pensador -oscuro, ridiculo- en transicion de volverse legislador. Su dehilvanado libreto, es un sainete, una farsa que no ha de terminar en catastrofe y ruina para la democracia Colombiana. Si actuamos, pensamos, discutimos sus puntos, respondemos de manera liberal a este abogado antiliberal que muestra sus fauces en columnas de opinion y entrevistas se evitara la polarizacion.

    Recomiendo dos textos uno de Jesus Silva en su libro la idiotez de lo perfecto es un buen perfil de Schnmitt -no se si este en la red en su blog si alguien puede hacer el enlace- el otro se titula la debilidad del liberalismo es de Stephen Holmes muy a tono con el de Wolfe -cre que Wolfe le debe mucho a este- no creo que este en la red, es de su libro anatomia del antiliberalismo.

    Finalmente no estamos para elegir entre schmitt o Locke o Mill, el liberalismo -filosofico si se quiere- en este pais va mas alla de lo romantico y lo tragico, lo violento, y lo calmado, la paz o la guerra.

    Camilo.

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 10:00 pm

    Definitivamente la capacidad intelectual de Alejandro Gaviria deja mucho que desear. El muchacho Gaviria puede ser muy buen estudiante, es como una computadorita que aprende todo al pie de la letra pero de capacidad de análisis nada. Alejandro Gaviria va en la misma dirección de Antonio Caballero que lleva más de tres décadas escribiendo la misma columna. Sus opiniones son como un borrador donde crean ciertas variantes para complacer a un público que de prefundida nada.

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 10:02 pm

    Así resume Jesus Silva Herzog la figura de Cral Schmitt:

    Carl Schmitt (1888-1985) es un teórico del gobierno totalitario, cuyo antiliberalismo nace tanto de las circunstancias de caos que le toca vivir en la República de Weimar, como de un heroísmo trágico y pesimista que exalta el conflicto y la guerra como única fuente de sentido, pues, en un entorno sin enemigos, sin desafíos extremos, la vida carece de heroicidad. Esta concepción agonista de la existencia vuelve a Schmitt un adversario del liberalismo y lo hace abogar por una democracia orgánica que, en su opinión, sólo garantiza una dictadura capaz de imponer y encauzar una unívoca voluntad popular. Tras la sevicia de esta teoría, no sólo se encuentra un jurista sino un extraordinario antropólogo y psicólogo, capaz de explotar las vulnerabilidades y expectativas más ocultas de su auditorio.

  • los nuevos
    11 mayo, 2009 at 10:08 pm

    Excelente columna de Mauricio Vargas hoy en EL TIEMPO, si alguien me colabora con el enlace muy agradecido.

    Anonimo esa conclusion de Silva es de un texto distinto del que recomendabae. Este texto que ud cita titulado sismologia politica, da cuenta de la turbulencia, el fracaso, la catastrofe, la perdida de heroicidad, en un ambiente derrotista, sin esperanza, debilidad, pero le quiero decir que no hay amenza de sismo y no hay razon para pensar en un siniestro, como quiere JOG Y NO SE SI EL PRESIDENTE.

    Camilo.

  • Lanark
    11 mayo, 2009 at 10:09 pm

    El Dotorjoseodulio no es un facista, es un tinterillo ahí tratándole de dar un barniz ideológico a la rosca de rentistas de su jefecito. Él saca las ideas de donde puede, y pues ahí tiene unas notas ya amarillentas de cuando era mamerto y estudiaba derecho.

    Y aunque a los estadistas de cafetería no les quepa en la cabeza que alguien hable de los nazis sin acusar de nazi a nadie que todavía esté vivo: pues éste es el caso. De alguna manera se aguantó Alejandro, y nos hemos aguantado todos, las ganas de decir que Uribe es una ficha de Gustav Krupp, el magnate del acero, que fue un pintor frustrado, y que le sacaba la piedra que hubiera tanto funcionario de origen eslavo en la burocracia austriaca.

    Pero como que hay quien lee la columna y entiende:
    «Oye, Uribe, Jícler, eres tú, oye»

  • Alejandro Gaviria
    11 mayo, 2009 at 10:20 pm

    Aquí está la columna de Mauricio Vargas en El Tiempo . Critica la dualidad propuesta por JOG: amigos o enemigos, uribistas o antiuribistas, …

  • El Redactor
    11 mayo, 2009 at 10:21 pm

    Alejandro

    ¿Hay una confabulación? Creo que las columnas de Mauricio Vargas en El Tiempo, de Antonio Caballero en Semana y suya, tienen mas en común de lo que aparentan.

    ¿Estaremos ante el advenimiento de una nueva especie?

  • Alejandro Gaviria
    11 mayo, 2009 at 10:36 pm

    El Redactor: pura casualidad. Pero si se trata de una nueva especie, sería un verdadero esperpento, un cruce extraño entre la anarco burguesía y el liberalismo equidistante (como diría Jaime Ruiz). Pero JOG da para todo.

  • Anónimo
    11 mayo, 2009 at 11:14 pm

    A ese recalvastro le caen los mejores epítetos. Mauricio Vargas reconviene los denuestos contra el pelón JOG, pero yo no podía aguantarme las ganas… José Obdulio, Obtuso, Obyecto, Obstructor, Obstinado, Obstáculo, Obsoleto, Obsesivo, Obscuro, Obsceno, Obrepticio, Obnoxio, Obcecado…

    http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/mauriciovargas/ni-furibista-ni-urifobico_5177869-1

  • Julio Carrizosa
    11 mayo, 2009 at 11:59 pm

    Despuén de leer el artículo de I.C. Zarca sobre Schmitt en google pienso que sus teorías están ya más arriba de lo que ha sugerido Alejandro. Buena parte de lo que está sucediendo se explica por la «incompatibilidad entre democracia y liberalismo», por la definición necesaria de «enemigos-amigos» y por la teoría del «partisano».

  • Alejandro Gaviria
    12 mayo, 2009 at 1:55 am

    La semana anterior enlacé una columna de David Brooks sobre educación y un artículo académico de Ronald Fryer que servía de sustento a la columna. El artículo mostraba un impacto grandísimo de los colegios por concesión gringos (charter schools) sobre los resultados de los niños en pruebas estandarizadas. La columna de Brooks fue la más leída del NYT por varios días y ha despertado bastante curiosidad. Como era de esperase, ya comienzan a cuestionarse los efectos. La discusión, por ahora, es bastante técnica. Ver aquí por ejemplo.

  • jaime ruiz
    12 mayo, 2009 at 4:23 am

    Yo creo que la comprensión de lectura en Colombia es inversamente proporcional a la erudición: cuanto más se esté al tanto de los alegatos de teóricos y académicos extranjeros, menos se entiende lo que se lee.

    Por ejemplo, ¿cómo que excelente la columna de Mauricio Vargas en que dice que sacó a Colombia de un hoyo y acabó con las AUC? Sólo porque desaprueba a JOG ya merece el aplauso de los mismos que dicen que Uribe es el jefe de las AUC y que metió a Colombia en un hoyo. ¿O será todo una broma?

    Más entretenido es lo de Lanark: ¿qué es un tinterillo? Bueno, es como define a JOG en su primer párrafo. ¿Nadie se da cuenta de que precisamente está lejísimos del contenido de la columna? No, nadie se da cuenta: «… sus detractores, con esa lógica peculiar que da el odio, juraban que nunca había pisado la China y que en los templos de ese país había blasfemado de Alá». No importa, cuanto más se aporten elementos (y el más poderoso es el parentesco con Escobar), más voticos aparecerán: los de los que desprecian a los políticos ordinarios y los de los que temen a los teóricos o artistas extranjeros de los que se dice que eran inspiradores de Hitler (caso sobre todo de Nietzsche, pero también de Wagner, Heidegger, Hegel y otro montón de señores que afortunadamente no se leen en Colombia porque quién sabe qué refrito saldría).

    De modo que según Lanark todo es un barniz, pero la columna termina con bellezas como ésta:

    Si nos atenemos a lo escrito por José Obdulio Gaviria, una nueva reelección del presidente Uribe implicaría cuatro años más de polarización deliberada y de subordinación de las reglas de juego a la voluntad del Ejecutivo. Todo en nombre de un cuerpo de doctrina prestado del fascismo y aplicado al pie de la letra en un país que lleva ya muchos años, demasiados, sin duda, tratando de diferenciar la política de la guerra.

    Lo más divertido es que el antifascismo del bodrio sirve a un fin característico: confundir. En la política hoy en día se enfrenta una derecha cuyo modelo es Thatcher con una izquierda cuyo modelo es Chávez. Aliados ya con los chavistas (es la coalición de que hablaba Fajardo), nada les queda mejor que acusar a sus contrincantes de ser como sus socios: de ahí que JOG quiera ampliar el Estado como Kalmanovitz, y concentrar el poder en el ejecutivo, como Chávez y todos sus discípulos.

    ¡Y claro que tiene éxito! ¿Alguien se tomó el trabajo de leer los comentarios de El Espectador? Sólo hay uno que desaprueba la idea de que Uribe es otro Hitler, y casi todos los jaleadores son reconocidos defensores de Chávez.

    Y es que el DOBLEPENSAR puede florecer adobado con el más descorazonador cretinismo en la tierra donde los hombres parecen como hechos a medias: el cuerpo de doctrina fascista aplicado al pie de la letra es al mismo tiempo el barniz de algo muy diferente, y Hitler era sólo un personaje de la serie El Cartel.

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 11:50 am

    Tom y Jerry ( tomas y jerónimo), les dio culillo ir al congreso a dar la cara. ¿ Es herencia de la cobardía, indignidad y deshonestidad familiar?

  • diego
    12 mayo, 2009 at 11:52 am

    Si jose obdulio gaviria aspira al senado, tendremos al «pablo escobar» de colombia nuevamente manejando los hilos de la seguridad nacional al servicio del narcoterrorismo.

  • Lanark
    12 mayo, 2009 at 11:57 am

    Jaime: Ya puede usted descartar la posibilidad de que Lanark sea Alejandro mismo entrando al blog con un seudónimo para opinar más socialbacanamente. Porque, aunque alguna vez ud. escribió que eso NUNCA ocurriría, dicen cosas opuestas: Alejandro dice que hay un cuerpo de doctrina prestado del facismo, y Lanark dice que es un barniz mediocre hecho con notas amarillentas de la época mamerta del tinterillo.

    ¿qué será un tinterillo? Pues es una palabra que nadie usa, utilizada para que todos se postren y besen mi anillo de grado, como «luxemburgueses» y «versalleces».

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 12:04 pm

    *** si? ***
    El debate de hoy en el Senado de la República, por cuenta de la zona franca concedida a los hijos del Presidente, es sustancial. Fieles a las enseñanzas de su padre, Tomás y Jerónimo no asistirán al debate. Ellos solo van a los ministerios a gestionar sus negocios, pero no van al Congreso a responder por ellos. Saben que evadir el debate lo minimiza y que gozan, también, de la prerrogativa de escoger si responden o no por sus actuaciones públicas.

    Además del evidente uso de su posición privilegiada para enriquecerse a punta de concesiones estatales, la discusión debería concluir qué hacer para poner en cintura a avivatos como Tomás y Jerónimo, que son los más populares, pero ciertamente no los únicos. El blog del ex director del Dane César Caballero, en el portal http://www.lasillavacia.com, ofrece una oportuna reflexión al respecto. Unos jovencitos apenas graduados que, sorpresivamente, y supongamos legítimamente, se ganan una fortuna en un negocio, ¿qué tratamiento tributario recibirían? Según el ex director del Dane, ese afortunado ingreso podría recibir el tratamiento de ganancia ocasional, por la cual tendrían que pagar un impuesto hasta del 42 por ciento del afortunado e inesperado beneficio.

    Esa no es la única perspectiva aplicable. La ley colombiana establece que el mayor valor de la tierra derivado de actuaciones públicas no pertenece únicamente al suertudo propietario del lote, sino a toda la comunidad. Sobre ese mayor valor, el suertudo propietario debe pagar hasta un 50 por ciento de impuesto de plusvalía al municipio. Los lotes de Tomás y Jerónimo Uribe en Mosquera no subieron de valor por sus inversiones y talento, sino porque una norma pública los pasó de peladero a zona de posible desarrollo, otra norma pública los autorizó como zona industrial, otro decreto los convirtió en zona franca y una inversión pública les atravesará una carretera. El mayor valor adquirido por esos lotes gracias a esas normas e inversiones no les pertenecen solo a Tomás y Jerónimo, sino también al Estado y a toda la comunidad.

    Por ello deberían pagar el impuesto de plusvalía sobre el mayor valor adquirido por sus tierras a costillas nuestras.
    El editorial de este periódico les solicitó a los «empresarios» Uribe que voluntariamente y de buena gana le regalaran a una fundación la riqueza obtenida por sus lotes gracias a decisiones estatales.

    Obviamente, contestaron que no. Se equivocó el periódico en pedirles un favor sobre una cosa que no es voluntaria y privada, sino pública y de ley. Ellos, como los demás especuladores de suelo y prebendas públicas, deben pagar impuestos. Nuestras leyes no criminalizan la especulación, pero sí le imponen altos tributos, justamente para limitarla. Además del impuesto de renta sobre sus ingresos y patrimonio, sobre los lotes de su zona franca, los «empresarios» Uribe deben pagar, o bien el impuesto de ganancia ocasional a la Nación, o bien el de plusvalía al municipio de Mosquera. Negarse a hacerlo sería violar la ley y embolsillarse por completo una fortuna que no es fruto de su trabajo, sino de actuaciones estatales, varias de ellas de subalternos de su padre.

    Más allá de este debate, en materia tributaria y fiscal el Gobierno está siendo víctima de su propio invento. De tanto rebajarles los impuestos a los más ricos y a las empresas, enfrenta un déficit de recursos permanentes y sostenibles para financiar la seguridad democrática. En un Estado democrático, todos los ciudadanos tenemos que aportar para cubrir servicios fundamentales, y supuestamente universales, como la seguridad y la justicia. Esos recursos deberían venir de impuestos progresivos y permanentes, no solamente de ganancias o aportes ocasionales. Sin embargo, dado que este gobierno, sistemáticamente, ha disminuido los impuestos a los más ricos y a las empresas, no tiene recursos ni progresivos, ni permanentes, ni sostenibles para cumplir sus obligaciones básicas.

    Paradójicamente, hasta la niña consentida del Gobierno, la seguridad democrática, está siendo víctima de la mal llamada confianza inversionista, que debería consistir en que el que invierta en Colombia sepa que debe pagar impuestos ciertos, equitativos y estables, y no en que las rebajas y gabelas dependan de su cercanía con el poder y su apoyo a la reelección del gobernante de turno.

  • jaime ruiz
    12 mayo, 2009 at 12:44 pm

    Lanark: eso de «tinterillo» me salió un tanto confuso, y es porque se trata de un juicio de valor que sólo delata una emoción, como «abogaducho», «politicastro», «pintamonas», «escritorzuelo»… Yo diría que son epítetos que deshonran más a quien los usa que a quien pretenden describir.

    Lo cierto es que con la segunda reelección Uribe y su séquito reducen drásticamente su estatura política.

  • Apelaez
    12 mayo, 2009 at 1:37 pm

    Jaime, JOG fue por muchos años un profesor universitario e incluso creo que fundo una universidad. Pregunta ¿JOG es la excepcion que confirma sus teorias?

  • Maldoror
    12 mayo, 2009 at 1:39 pm

    de un juicio de valor que sólo delata una emoción, como «abogaducho», «politicastro», «pintamonas», «escritorzuelo»… Yo diría que son epítetos que deshonran más a quien los usa que a quien pretenden describir.Y que decir de los que usan la palabra «gentuza»….

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 1:51 pm

    Jose obdulio gaviria es una piedad cordoba. Pero sin turbante, con cambio de piel…..y con el mismo pensamiento siniestro y maquiavelico que los identifica. Par de parias.

  • jaime ruiz
    12 mayo, 2009 at 2:10 pm

    Apeláez: pues la mayoría de los creadores de opinión en todos los países son o han sido profesores universitarios, así como muchísimos políticos de alto nivel y personas destacadas en sus ámbitos (como los juristas). De modo que uno puede tener sus reservas ante la universidad (en general, como las que expresó en alguna ocasión Paul Johnson) pero no puede pensar en una condena genérica del oficio de docente universitario. No faltaría más, habría que estar loco para no considerarlo de por sí honroso.

    Otra cosa es lo que ocurre realmente en Colombia con el gremio: el nivel de los profesores corresponde al de la ciencia local, el cual también corresponde a la política local. En las universidades públicas se dan diversas formas de cooptación de profesores, para lo cual son decisivas las relaciones personales adquiridas en la militancia en las sectas comunistas dirigidas por personas próximas a la élite de poder tradicional. Eso se daba en el siglo XIX con la masonería, y tal vez fuera menos atroz, toda vez que el totalitarismo trasmundano deja un espacio amplio para las ambiciones y discrecionalidades más pintorescas. ¿Nadie le ha hablado del profesor de literatura de la UN que organiza sesiones de sexo en grupo con las alumnas? ¿Cuántos creen que han estado en las últimas décadas sencillamente a preparar militantes de la Juco? Yo conocí algún caso en la Pedagógica en que llevaban estudiantes cubanos dedicados a hacer propaganda de su gobierno. Y con ocasión del referendo de entonces se suspendieron las clases para «debatir» el asunto con diversos miembros de ONG europeas.

    Bueno, ¿para qué extenderse? Supongo que usted sabe que el Estado tiene entre sus principales tareas financiar con recursos fabulosos la propaganda de su destrucción y la organización de algaradas violentas. Seguramente hay un efecto keynesiano en la contratación de Fuerza Disponible para contenerlas.

    Acerca de si JOG es la excepción, me parece que ese profesor saltó a otro nivel del protagonismo público gracias a que adhirió a un programa político bendecido por las mayorías. En lugar de sumarse a los dos minutos de odio usted podría escribir una refutación de los escritos del personaje, que por lo visto conoce. A lo mejor le sale algo mejor que la atribución de militancia fascista por usar una analogía habitual en la historia de las ideas y de la política, mediante el recurso de asociarlo con un oscuro pensador que más que ideólogo del fascismo parece hacerse eco de la Revolución bolchevique, que tuvo lugar durante su juventud. Bueno, a lo mejor también sale de ahí que JOG, todo por aludir a la política como guerra resulte ser el guía secreto de Chávez.

    Pero en todo caso a cualquier le queda mejor una aspiración superior a la interpretación recelosa.

    Maldoror: Pero ¿a usted qué le parece que son quienes afirman muy orondos que a Piedad Córdoba la mueve el afán de ver libres a los secuestrados, o que los programas de reciclaje son mecanismos manipuladores para que la gente se sienta culpable de la contaminación y no vea a los verdaderos responsables: las empresas? (Bueno, ése era un profesor de la Universidad Nacional que escribe en el principal periódico del país: en un país civilizado no podría dar clases ni en la Primaria, ni publicar en ninguno de los mil medios más importantes.)

    A lo mejor se puede demostrar que no, que esas personas no son gentuza.

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 2:25 pm

    Don Jaime, no diga «gentuza», que esas palabras «deshonran más a quien las usa que a quien pretenden describir».

    Tampoco use «orangután con saco leva», «asqueroso», «cretino», «zángano», «idiota», o alguna de esas otras expresiones que en usted componen un bello ballet oratorio, pero en otros se asimilarían más bien al simio lanzando sus excrementos a quien lo mira fuera de la jaula.

    Sea también parco con ejemplos de «harenes de niñas de diez años», «fútbol con cráneos humanos» que en otra persona serían muestra de una mente enferma, pero en usted denotan una altura moral más allá de toda medida.

    Y por favor… ¡por favor! diga «yo JAMAS he dicho nada de eso».

  • Maldoror
    12 mayo, 2009 at 2:26 pm

    De modo que uno puede tener sus reservas ante la universidad (en general, como las que expresó en alguna ocasión Paul Johnson) pero no puede pensar en una condena genérica del oficio de docente universitario.Jajaja, ¡Lo que hay que leerle a este tipo!

    Pero ¿a usted qué le parece que son quienes afirman muy orondos que a Piedad Córdoba la mueve el afán de ver libres a los secuestrados, o que los programas de reciclaje son mecanismos manipuladores para que la gente se sienta culpable de la contaminación y no vea a los verdaderos responsables: las empresas?No me causa más gracia que los que creen que un programa político es bueno por estar «bendecido por las mayorias». Ni más gracia que los que creen que a Uribe lo mueve el deseo de «jucticia» y «seguridad» o incluso de «liberar a los secuestrados» (y no de ganar su propia guerra contra las FARC, que es su slogan de campaña política permanente).

  • jaime ruiz
    12 mayo, 2009 at 2:47 pm

    Anónimo 9.25: La mente enferma, en el caso del fútbol craneal, podría ser la de quienes encargan esas cosas, o la de quienes se lucran de ellas, por ejemplo gracias a las esperanzas de negociación política del conflicto social y armado. Pero el Estado colombiano es eso, una casta de funcionarios cuyos ingresos son fabulosos en comparación con los del resto de la gente gracias a esas cosas.

    Bueno, la mente enferma también podría ser la de quienes se acostumbran a eso y creen que es mejor no mentarlo, como no se mienta el acto de limpiarse tras hacer de vientre. Es la COLOMBIANIDAD. En los otros países no se toleran esas cosas y no parecería un loco quien las mentara sino quien se acostumbrara a lucrarse de ellas.

    Pero una noción semejante para ustedes es como si les contestaran con caracteres chinos.

  • El Redactor
    12 mayo, 2009 at 2:48 pm

    No se puede negar que este jaime ruiz es un tipo cómico, de esos clásicos que con una seriedad enorme lo hacen a uno debordarse de la risa.

    Por el estilo de escritura, por las fuentes literarias que siempre trae a colación, y las fuentes intelectuales que puede uno inferir en su argumentación…¿No será Jaime Ruiz un alter-ego de Joseobdulio para opinar en el blog de Alejandro?

  • Julio Carrizosa
    12 mayo, 2009 at 5:46 pm

    Para El Redactor: buena su hipótesis, pero Ruiz usa conceptos más extremos. Al leer que la Corte Suprema es, según el, una»caterva de malhechores» o que el país es «un muladar» sorprende y escandaliza su retórica y, eso, probablemente, es lo que él espera. Que alguno de sus lectores piense que si puede haber uno o dos criminales de toga, que se debe esperar cualquier cosa de un país así, que un país así solo puede redimirse con un gobierno fuerte. En el artículo de Wolfe se cita una frase al parecer de Schmitt que explica mucho .» All genuine political theory presupone man to be evil». Un liberal irónico pensaría que el mal solo se encuentra si se transpasa el umbral de la crueldad, Ruiz utiliza mucho la ironía y el sarcasmo pero parece no poder o no querer reconocer nada bueno en un pais que es «un muladar» a no ser que esa figura pertenezca, también, a los vericuetos de su ironía.

  • jaime ruiz
    12 mayo, 2009 at 5:47 pm

    Redactor, qué ingenio tan singular el suyo. (Siempre es así, cualquier opinión distinta, aunque sea por estar bien escrita, se descalifica con el cuento de que no es lo que ellos dirían. Es la dialéctica del patio de prisión.)

  • jaime ruiz
    12 mayo, 2009 at 5:56 pm

    Julio Carrizosa: oiga, yo sólo sé de Carl Schmitt lo que he leído en este blog y por encima en la Wikipedia. Y respecto a JOG creo que estoy más cerca de compartir el retrato que hace Lanark que de la visión que tendrá el ex asesor de sí mismo. Y no, no creo en los gobiernos fuertes ni en los Estados grandes ni en los Ejecutivos más poderosos que los demás poderes. Creo en los principios, como que el crimen no se puede premiar ni puede ser fuente de derecho. ¡Ni muchísimo menos la forma correcta de llegar a ser magistrado o legislador, según reza la constitución colombiana! (Ya sé que no dice literalmente eso, pero es como si hubiera una competencia a ver quién seduce más actrices y no se excluyera el incentivo económico: siempre ganaría el más rico. Si el asesino de José Raquel Mercado fue después magistrado, como he oído decir, la ley colombiana no tendría ningún problema, pues esos crímenes quedaron impunes y sin esclarecer gracias a la negociación política de los ochenta, fuente de la violencia política de las décadas siguientes).

  • Javier Moreno
    12 mayo, 2009 at 7:21 pm

    Dice Jaime: «¿Nadie le ha hablado del profesor de literatura de la UN que organiza sesiones de sexo en grupo con las alumnas?»

    Muy mal, Jaime. Suelte el nombre al menos. ¿Por qué se lo guarda? ¿Intenta protegerlo acaso? A ese tipo toca denunciarlo cuanto antes.

    Por mi parte, durante mi paso por ese departamento nunca oí hablar de las famosas orgías.

    Pero también es cierto que nunca he sido un tipo popular, así que de pronto no me llegó la información.

  • jaime ruiz
    12 mayo, 2009 at 7:39 pm

    Javier:

    Por mi parte, durante mi paso por ese departamento nunca oí hablar de las famosas orgías.

    ¿De dónde saca que son famosas si nunca oyó hablar de ellas? Habrá que deducir que el adjetivo es puramente retórico. Bueno, se trata de un rumor, y tal vez tenga razón en reprocharme que lo mencione. Pero a lo mejor a usted no lo invitaron por no ser una chica.

  • Javier Moreno
    12 mayo, 2009 at 8:28 pm

    Dice Jaime: «Habrá que deducir que el adjetivo es puramente retórico.»

    Claro que es retórico, Jaime. Parece un robot usted a veces.

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 9:16 pm

    Don Jaime, escribe usted – y estoy aboslutamente de acuerdo con lo escrito-, «Creo en los principios, como que el crimen no se puede premiar ni puede ser fuente de derecho.». En este pais no se premia, se le pone un nombre retorico: gestor de paz, grupo emergente, ejercito del pueblo, falso positivo, honorable senador, señor coronel…entonces, se deja pasar el tiempo y luego se olvidan los crimenes, a quienes no se les olvida nunca es a los familiares de las victimas de esos asesinos, perdon luchadores (unos del pueblo y otros del sistema). Sigue teniendo razon don Jaime, este pais es muladar y usted y bejarano y jose obdulio y doña piedad y sus retoricas, son la muestra fehaciente de eso. Me disculpo por meterlos en el mismo costal, aunque la verdad no se con quien disculaprme por poner juntos a tanta escoria bien educada, pero me diculpo. Feliz dia.

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 9:30 pm

    sigan llorando, furibistas nazis, ojala los mate la ulcera o la urticaria, pero en la carcel, que paguen por sus crimenes, empezando por el sicario cobarde alias (como los delincuentes, los paracos y los terroristas) ‘jaime ruiz’

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 9:32 pm

    no puede pensar en una condena genérica del oficio de docente universitario. No faltaría más, habría que estar loco para no considerarlo de por sí honroso.se echo al agua ‘jaime ruiz’, el tambien es profesor universitario y, por tanto, cobrador de masacres y de secuestros; ojala el das lo este chuzando haber que pasa

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 9:39 pm

    el futbol con craneos y la existencia de abortos fallidos o experimentos fracasados hechos con virus y platelmintos como ‘jaime ruiz’ son, por igual, crimenes de lesa humanidad

    de acuerdo con que el crimen no se puede premiar, por tanto ‘jaime ruiz’ (y su madre por no haberlo abortado) deberian estar en prision

  • Javier Moreno
    12 mayo, 2009 at 10:16 pm

    Qué jarto se pone eso cuando se llena de Anónimos pegando alaridos e insultando.

  • Anónimo
    12 mayo, 2009 at 11:10 pm

    Anónimos pegando alaridos e insultandoo sea que este blog siempre se ha puesto jarto porque siempre ‘jaime ruiz’ esta pegando alaridos e insultando…

  • Daniel Vaughan
    13 mayo, 2009 at 12:04 am

    Anónimo 18:10:

    Con todo respeto, creo que el hecho que sea Jaime Ruiz, y no un anónimo NN, hace que sus intervenciones sean divertidas, por lo menos para algunos foristas.

    Pero el anonimato NN sí es aburridorsísimo creo que para todos, y no porque lo escrito sea peor que lo que escribe JR (aunque en general los comentarios anónimos groseros lo son) sino porque no permite ver continuidad y consistencia en el carácter o personalidad de quién escribe.

    DV

  • Mauricio
    13 mayo, 2009 at 1:23 am

    Después de leer la columna de JOG de mañana, da hasta miedo que ese personaje llegue al Senado. Cada vez pierde más la razón. Escribe como un enloquecido. Se chaló definitivamente.

  • El Redactor
    13 mayo, 2009 at 2:58 am

    Insisto, que personaje tan divertido este Jaime Ruiz. Su retórica me recuerda páginas enteras de esa «epifanía» del pensamiento colombiano titulada «Los Potros de Bárbaros Atilas».

    Lamentablemente, y espero que por ello su fina retórica no se detenga, debo hacer frente a esa hermosa figura de la «dialéctica de patio de prisión».

    Mi comentario original – y que aún mantengo – es ¿No será Jaime Ruiz el alter-ego de Joseobdulio para opinar en el blog de Alejandro? He aquí el dilema. Estoy haciendo un juicio sintético a-priori, es decir un atributo al sujeto, lo cuál se estudia es en el campo de la ontología o la metafísica. La «dialéctica» es una forma epistemológica, y por lo tanto se ocupa de desarrollar juicios analíticos a-posteriori.

    Su famosa «dialéctica de prisión» no es otra que la misma que usted argumenta: la oposición. Cito textualmente: «Siempre es así, cualquier opinión distinta, aunque sea por estar bien escrita, se descalifica con el cuento de que no es lo que ellos dirían».Ahí solo existe una negación simple, falta la otra para completar el ejercicio dialéctico.

    Pero bueno Jaime, yo se que eso a usted no le importa, porque aquí lo único es seguir haciendo juicios de valor a diestra y siniestra, y cuando me critican son todos una «gentuza», a diferencia de otros, los buenos, y así seguiremos hasta el fin de los tiempos.

    En serio Jaime, no desfallezca. A este país le faltan más «joseobdulitos» (Que pena el neologismo, ¿Será mejor decir «tinterillos»?)

  • Anónimo
    13 mayo, 2009 at 3:05 am

    Al dirigirse a Jaime Ruiz por favor decir: «Organizacion Jaime Ruiz».
    Algo así como un grupo guerrillero o paramilitar, o el DAS, cualquier cosa que cause terrorismo.

  • Anónimo
    13 mayo, 2009 at 3:20 am

    Corra, Jaime, que los chandosos ladran rabiosos tras la presa y aunque no puedan morderlo, para matarlo les basta sus babas.

  • Alejandro Gaviria
    13 mayo, 2009 at 4:38 am

    Después de todo parece que Carl Schmitt tenía razón. La política es una guerra. Para la muestra muchos de los últimos comentarios de este blog.

    Dos comentarios adicionales. Primero, llama la atención que nadie, con la excepción de Jaime Ruiz, haya mencionado el parentesco de JOG con Pablo Escobar. Y segundo, Jaime insiste en negar lo obvio: el cuerpo de doctrina, del que tanto habla JOG, está claramente inspirado en Schmitt. La columna de la semana pasada repite casi textualmente algunas de las expresiones típicas del alemán: “los enemigos son aquellos contra quienes hacemos campaña”,”es una cuestión de nosotros contra ellos”, “lo que está en juego no es la virtud, es el poder”, etc.

  • JuanDavidVelez
    13 mayo, 2009 at 6:53 am

    Que pena, yo si mencione a Pablo Escobar y Jaime Ruiz me critico por eso, parece que el muladar solo tiene una mula.

  • Javier Moreno
    13 mayo, 2009 at 7:07 am

    A mí no me parece que el parentesco de José Obdulio y Escobar sea relevante. (Aunque es verdad que sale a colación con frecuencia en este tipo de discusiones.)

  • jaime ruiz
    13 mayo, 2009 at 7:17 am

    A juzgar por los comentarios de los anónimos la política no es una guerra sino una asamblea universitaria colombiana. Pero los que firman no se quedan muy lejos: el mayor logro es el epíteto. «¡Qué cómico es usted!»

  • JuanDavidVelez
    13 mayo, 2009 at 7:49 am

    Jaime, a todas estas que epiteto le merece a usted JOG.

  • jaime ruiz
    13 mayo, 2009 at 10:32 am

    Juan David: DESCONOCIDO.

  • Alejandro Gaviria
    13 mayo, 2009 at 12:21 pm

    Juan David: se me había olvidado. Le reitero el regaño entonces.

  • Maldoror
    13 mayo, 2009 at 12:29 pm

    ¿Desde cuando decir que alguien es cómico es considerado un «epíteto»? Sobre todo cuando es una descripción precisa sobre alguien que se contradice tan flagrantemente y hace el ridículo en cada intervención como JR.

  • jaime ruiz
    13 mayo, 2009 at 12:32 pm

    ¿Por qué en lugar de demostrarme que la «formación» de centros como la Universidad de Los Andes NO es fomento de la ignorancia atrevida se esfuerzan tanto en DEMOSTRARLO? ¿Qué creen que es EPÍTETO?

  • Maldoror
    13 mayo, 2009 at 12:44 pm

    Ay Jaime, listo, use entonces la definición de diccionario, independientemente de que usualmente la gente entienda «insulto» por épiteto. Listo. No cambia nada. Ud es un payaso, y decir que es cómico es una «caracterización» muy adecuada de su persona. Nada más leerlo decir que «no hay que generalizar con la academia» después de que lleva años equiparando la expresión «profesor universitario» a poco menos que un criminal no puede producir otra cosa que risa.

  • Anónimo
    13 mayo, 2009 at 12:45 pm

    jose obduliio gaviria.?=
    ¿quién iba a pensar que a la vuelta de unas décadas, este ex ultraizquierdista terminara siendo ultraderechista? y es bueno recordar que hubo una época, por allá lejos, en que el hoy flamante montesinos de fujiuribe escribía una columna de opinión que nadie leía en el mundo de medellín. y nadie lo leí porque, desde entonces, era tan imbécil como hoy. si algo hay que reconocerle a este pelmazo es su tenacidad: nadie lo leía y el necio ahí, sin moverse de sus cacareadas ideas liberales. ¿recuerdas josé obtuso aquellas épocas en las que sólo el diagramador te leía?

  • Anónimo
    13 mayo, 2009 at 12:59 pm

    ¿Por qué tanto odio por Uribe? ¿Sólo porque ha arrinconado a las FARC y sus secuaces? No vaya a ser que al que no quiere caldo se le den no dos sino tres tazas.

  • Lanark
    13 mayo, 2009 at 1:55 pm

    Anónimo 7:59 ¿dónde está el «odio por Uribe»? Casi no se ha hablado de él acá. De pronto está amenazando con tercera taza de caldo en el sitio equivocado.

    Jícler, eres tú, oye.

  • La Moza De James Bizarre (Viva La Sergio Arboleda)
    13 mayo, 2009 at 2:56 pm

    ‘jaime ruiz’ habla mucho de carceles, debe ser porque en sus años mozos, cuando era stalinista paso sus buenas temporadas en la modelo, de donde nunca debio haber salido

    ahora ‘jaime ruiz’ bebe la sangre de las victimas de los falsos positivos mientras fustiga a alejandro gaviria, mientras, al terminar su jornada de profesor en una universidad publica de bogota, se lucra de los asesinatos y los secuestros -esto ultimo es por que el mismo lo ha dicho de manera reiterada, que los profesores universitarios son cobramasacres, asi ahora trate de salirce por la tanjente-

    la presensia de jose obdulio gaviria, heroe de ‘jaime ruiz’, es la muestra de que el cartel de medellin gobierna desde los infiernos, asi como el cartel de cali mando durante el ‘gobierno’ del bojote samper

  • El Redactor
    13 mayo, 2009 at 3:13 pm

    Jaime Ruiz

    Que pena lo del epíteto – efectivamente como forma de «caracterizar» -, pero cualquier juicio de ahí inferido, no era mi intención. Para mi los «cómicos», son dignos de admiración, no de desprecio como podrían ser los «payasos», así que espero no haber herido su «susceptibilidad» – que la tiene a flor de piel con la Universidad de Los Andes, institución a la cuál no pertenezco, pero que igualmente no genera en mi un sentimiento de repulsión como en usted genera.

    Más allá de eso quería preguntarle su opinión sobre esa obra maestra de lo que usted, sabiamente, ha denominado «dialéctica de patio de prisión»,publicada en la columna de don Joseobdulio el día de hoy. ¿Será que esta no ejemplifica mejor que ningún otro, eso que usted tanto crítica?¿Será que él, por estar «bendecido por las mayorías», puede darse el lujo de esa ramplonería retórica?¿Será que el «uribismo realmente existente» no es más que un grupo de retóricos que recuerdan las disputas de la Regeneración?¿No será mejor definición hablar de un neoconservadurismo contrarreformado retórico?

    Esperando sus sabias opiniones, a estas inquietas dudas de un ciudadano promedio

    El Redactor

  • Anónimo
    13 mayo, 2009 at 3:19 pm

    Dime cómo escribes y te diré quien eres.

  • Anónimo
    13 mayo, 2009 at 3:56 pm

    Alejandro:

    Quisiera saber a que se le llama «activos toxicos» ?

  • juan francisco muñoz
    13 mayo, 2009 at 4:33 pm

    «neoconservadurismo recontraformdo retórico»… muy gracioso!

  • jaime ruiz
    13 mayo, 2009 at 7:38 pm

    Redactor: yo soy consciente de la repulsa universal a JOG por parte de los académicos, pensadores, sabios, juristas, economistas, filósofos, antropólogos, periodistas, sociólogos, etc., que tanto abundan en el país, pero todavía no he leído el primer comentario que me convenza. La columna de Alejandro se queda en el mismo fácil señalamiento sin asidero.

    Pero usted podría ser la excepción, usted podría analizar una columna del ex asesor y demostrar dónde hay mentiras, dónde hay elementos ideológicos condenables, etc. Al igual que con Londoño, Mendoza, Saúl Hernández y otros columnistas que no complacen el gusto universitario, NUNCA he encontrado ningún argumento de sus detractores en los argumentos de los periódicos. Tampoco en este foro.

    No crea que tengo nada con la Universidad de Los Andes. Es que son todas las universidades colombianas: la gente sólo aprende a amenazar y a formar gavillas. ¿Usted ha leído algún comentario, por ejemplo en este foro, en que se considere lo que dice el ex asesor?

    En realidad no es sorprendente. La educación siempre ha sido sobre todo transmisión de valores tradicionales. Durante mucho tiempo esos valores eran religiosos y las personas educadas eran las que más conocían los mitos de su creencia particular. En la Colombia de hoy en día las personas educadas son las que más saben de vociferar y tirar piedras. A fin de cuentas es la forma correcta de prosperar: conozco a cientos de tirapiedras de hace 40 años y todos son ricos (en comparación con los demás colombianos) sin ningún esfuerzo. Del asesinato de policías pasaron a la lucha sindical en empresas públicas y de ahí a la pensión precoz y a mil prebendas y gabelas que ya quisieran para sí los ciudadanos ordinarios de los países más ricos.

    En fin. ¿Qué es lo que no le gusta a usted de la columna del ex asesor? No estoy diciendo que a mí me guste, pero respecto a las cosas que desapruebo intento explicar qué es lo que dicen que no me convence. No me dedico a maldecir con la certeza de que todos van a estar de acuerdo conmigo.

    Eso se llama barbarie. Y es lo que se enseña en las «universidades» colombianas.

  • jaime ruiz
    13 mayo, 2009 at 7:56 pm

    Un ejemplo sencillo de lo que expliqué en mi anterior comentario fue la presencia del entonces candidato Uribe-Vélez en la Universidad de Los Andes. ¿Qué habría pasado si no tuviera escoltas armados? Las personas que estudian en ese establecimiento sólo se preparan para el asesinato. El señor Uribe habría sido desollado de haber estado solo en compañía de los futuros sabios. Y lo sería en pocos minutos si tuviera la osadía de aventurarse por el campus de la Universidad Nacional, en el cual es imposible borrar las efigies del Che Guevara y Camilo Torres, dos iconos del asesinato.

    Bueno: ¿quiénes son los que comentan las columnas del ex asesor en El Tiempo? Uno podría aventurarse a hacer una encuesta, por algunos casos que conozco, las personas que no injurian ni amenazan tampoco tienen formación «universitaria». Las demás sí. Es lo que han aprendido.

    Bueno: como esto que digo no es lo que ustedes están acostumbrados a razonar, los invito a contestar: ¿qué le pasaría al señor Uribe si se aventurara a pasear un día ordinario sin escoltas por el campus de la Universidad Nacional?

    Ninguno va a contestar porque la «educación» les impide imaginarse una respuesta. de hecho, ¿qué la pasaría al señor Uribe si estuviera solo en el recinto de la Universidad de Los Andes y fuera reconocido?

    Ya conozco de memoria los insultos. Por eso vuelvo a lo mismo: me acabo de inventar que una turba de asesinos en ciernes impidió al señor Uribe hablar en el recinto de ese prestigioso centro del saber. ¿Me lo acabo de inventar?

  • Apelaez
    13 mayo, 2009 at 8:07 pm

    Jaime. No se si JOG sea un personaje muy popular entre toda esa gente que no cabe en su rotulo de «universitarios». Yo creo que poco lo conocen y a duras penas lo asocian con el Presidente.

    Por otro lado, los libros de JOG son piezas interesantes y muchas veces los argumentos son buenos y sustentados. El asunto es que el señor piensa de forma totalizante. Rara vez sus argumentaciones tienen matices o en sus dialogos modera sus opiniones. Todo es blanco o negro. No argumenta sino que intenta aplastar y en mas de una oportunidad su intencion de torcer los hechos es demasiado evidente, pero claro, ese es su trabajo: darle un giro a todo. Los gringos lo llaman «spin doctors» (si, como el grupo malo de los noventa).

    Y de ahi viene otra cosa. JOG hace su trabajo, pero ¿Su trabajo sirve de algo? Yo creo que la verdad JOG le causa mas problemas a su jefe que las ventajas que le prodiga. Su prosa no convence a los «universitarios» (y los no universitarios no lo leen ni les importa un pito lo que diga) y sus alegatos son vistos como divertimentos, provocaciones a lo sumo. En este caso el hombre si es versado y sus provocaciones han puesto en muchas ocasiones en aprietos al presidente.

  • jaime ruiz
    13 mayo, 2009 at 9:52 pm

    Apeláez: en la columna de hoy se ve algo de eso que usted dice, pero yo no discuto sobre el personaje, que acaso usted haya retratado muy bien. Es sobre la tendencia a buscar el Goldstein de turno. Hace una década JOG era muy poco conocido en Bogotá, pero entonces el odio se concentraba en el columnista Mendoza, al que el unánime coro universitario pretendía desollar a punta de rumores e insultos (las cosas que he llegado yo a oír). Pero hace dos décadas eso mismo ocurría con el poeta mexicano Octavio Paz, al que llegaron a quemar en efigie por no aplaudir al régimen de Daniel Ortega. Y hace cuatro décadas el monstruo al que soñaban con matar era el poeta argentino Jorge Luis Borges, al que consideraban un enemigo de la humanidad por no mostrar simpatía por el régimen de Castro. Es EXACTAMENTE el mismo tipo de acusaciones y de insultos, tal vez con la salvedad de que la CIA ha perdido protagonismo.

    Puede que el ex asesor (y muchos otros) practique un extremismo sectario, odioso y «polarizador». Eso se podría asociar con la cultura del país, en la que la confrontación es rentable en términos electorales y aparte de la conveniencia de tener el poder no hay muchos valores firmes que profese la gente.

    Ese Gaviria es de todos modos característicamente «bushista», y contrasta con los otros Gavirias, como el presidente del Partido Liberal (socialdemócrata), como el ex magistrado liberal que dirige una formación socialdemócrata o como el académico que hace de veedor de los principios liberales y es notoriamente afín al líder independiente que se proclama defensor de la socialdemocracia. En Colombia «liberal» quiere decir «socialdemócrata» y para eso no hay ningún problema, pues la única destreza típica del país tal vez sea la de los spin doctors. Siempre se podrá contar con que hay «falsos amigos» y las cosas llevan ambos sentidos sin el menor inconveniente porque los conceptos sólo son disfraces de la ambición.

  • Felipe
    13 mayo, 2009 at 10:55 pm

    Jaime,

    Pues no sé qué le pasaría a Uribe si trata de caminar solo por la Nacional; pero sí sé que cuando Petro decidió pasearse por el restaurante Andrés salió un loco, asumo que uribista, y lo agarró del cuello tratando de ahorcarlo hasta que lo lograron parar…Petro no puso demanda ni nada, solo le recriminó la idiotes al joven. Uribe, seguramente, se bota y le «da» en la cara al «marica».

    Y puede ud estar seguro que en los Andes hay muchos más uribistas que otra cosa, no le quepa la menor duda. Ud tiene una visión muy distorsionada de algunas universidades en Colombia.

  • Felipe
    13 mayo, 2009 at 10:57 pm

    Raro que en el debate de ayer ninguno de los que hablaron le haya recordado a la gente que uno de los niños Uribe es famoso por sus plagios en la Universidad.

  • Alejandro Gaviria
    13 mayo, 2009 at 11:36 pm

    Jaime: Jorge Luis Borges, Octavio Paz y Plinio Apuleyo fueron, en ese orden, víctimas de la intolerancia de la extrema izquierda. Pero ello no los hace semejantes a JOG. El Goldstein de turno es probablemente Mario Vargas Llosa. JOG es de otra calaña. Es a Uribe lo que fue Vallenilla Lanz al dictador Gómez en Venezuela: un defensor medio folclórico del gendarme necesario.

  • Anónimo
    13 mayo, 2009 at 11:52 pm

    Otro profesor universitario sin duda, cobramasacres e ignorante (es redundancia don Jaime, me disculpa)se atreve a afirmar: » uno de los niños Uribe es famoso por sus plagios en la Universidad.», que lejos esta este atraban de la realidad, de la verdad verdadera, lo que nuestro hijo hizo (lo considero asi, como propio a este avenetajado infante ) fue desarrollar una estategia alternativa para lograr el cumplimiento de sus metas academicas, que cosa dura es lidiar con gente atrevida y malintencionada, don Jaime, esto sigue siendo un muladar, sin duda.
    No pudierom con nuestro qeurido presidente y ahora la van a coger con estos niños, no lo permitiremos, ya ayer nuestros ministros y el director de la DIAN, empezaron la tarea, no nos rendiremos. NUPALOM (esta la aprendi de jose obdulio hace algunos años, ah tiempos aquellos).

  • Maldoror
    14 mayo, 2009 at 1:25 am

    Un ejemplo sencillo de lo que expliqué en mi anterior comentario fue la presencia del entonces candidato Uribe-Vélez en la Universidad de Los Andes. ¿Qué habría pasado si no tuviera escoltas armados? Las personas que estudian en ese establecimiento sólo se preparan para el asesinato.Deje de hablar tanta basura. Si es el día que yo recuerdo, nadie trató de asesinarlo. Lo más que pasó ese día es que habían dos grupos gritando cosas en contra y a favor (cosa que ud no menciona obviamente) y ya. Igual, y esto lo sé de primero de una encuesta que se hizo en la época del 2002, Uribe tenía mayoría de voto en la Universidad, incluidas las facultadas de ciencias sociales.

  • RCN
    14 mayo, 2009 at 1:37 am

    José Obdulio Gaviria estaría relacionado con ‘chuzadas’
    Así denunció ante la Fiscalía.Jorge Lagos, jefe de Contrainteligencia del DAS.
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    Fiscalía otorgará beneficios a quien entregue pruebas de ‘chuzadas’

    En una información divulgada este miércoles por Noticias RCN, se conoció que el capitán (r) Jorge Lagos, jefe de Contrainteligencia del DAS, señaló ante la Fiscalía que durante el interrogatorio que presentó el pasado martes dijo que entregó información sobre algunos Magistrados al secretario General de la Presidencia, Bernardo Moreno y al asesor Presidencial, José Obdulio Gaviria.

  • Anónimo
    14 mayo, 2009 at 2:38 am

    Jaime, a tus enemigos no les gusta el caldo, sígueles dando sopa y seco.

  • jaime ruiz
    14 mayo, 2009 at 5:28 am

    En Los Andes hay más uribistas que otra cosa pero extrañamente la universidad está asociada a Indepaz, que es una ONG de retórica inquietante, por decir lo menos, mientras que cada vez que uno lee un escrito de alguien que enseña Ciencia Política resulta ser miembro de Colombianos por la Paz.

    A lo mejor hay más uribistas entre los estudiantes, y la proporción será decreciente a medida que el grado académico avanza.

    Por otra parte, Vallenilla Lanz parece alguien de más entidad que JOG. No se trata de que el ex consejero se parezca a Borges, sino de que el odio que suscita y la clase de contestación que encuentra son idénticos. Bueno, no sólo las ristras de injurias de los comentaristas anónimos, sino los «argumentos» de los más prestigiosos académicos. Veamos el caso de Jorge Orlando Melo:

    ¿Es posible que un país que ha pasado por este infierno vuelva a vivir en paz? Es difícil, pero siempre hay señales alentadoras. Mientras algunos incitan al odio y tratan de convertir la política en otra forma de guerra, dividiendo al país entre amigos y enemigos, entre los que deberían vivir o morir, muchos de los que estuvieron en los grupos armados intentan ser otra vez personas normales.

    La secuencia es fascinante: defender una postura política se convierte tranquilamente en promover el asesinato, pues lo correcto es el pacifismo dialogante que hace mohínes ante las atrocidades y trata de buscar el favor de quienes realmente las encargan.

    Bueno, la retórica de Melo es repugnante:

    1. Una cosa es decir que la política es una forma de guerra y otra «tratar de convertirla» en tal. A ese paso, en aras de la vida habrá que quemar los hospitales, que son los sitios en que más se muere la gente.

    2. No se trata de «dividir el país entre amigos y enemigos», pues ¿qué son los masacradores para sus víctimas? El país ya está dividido entre amigos y enemigos de los terroristas. ¿Cuánta prensa ha encontrado el secuestrado Moncayo y cuánta los militares asesinados en los últimos meses? Podría ser un millón de veces más. Pero ¿a qué viene el interés por el secuestrado? A que se intenta atribuir al gobierno la responsabilidad de que se lo secuestre: sacar provecho del secuestro para revitalizar a las FARC. Hay una clase de personas que no dividen el país entre amigos y enemigos: los que cobran los secuestros, para quienes los demás son proveedores, unos por su crueldad y los otros por su riqueza. La acusación del historiador es de una dialéctica indecente, muy inferior a la de JOG, por tosca que ésta sea.

    3. Y como no hay dos sin tres, la inferencia siguiente es lo que se dice brillante: ¡ahora la división del país es entre los que deberían vivir o morir! ¿Alguien ha hablado de los que deberían morir? ¿No es bajamente calumnioso ese juego? Bueno, completamente ridículo, pero es la clase de mentiras en las que se funda la violencia, lo que hace que no Uribe sino cualquiera que llevara una camiseta uribista fuera asesinado en minutos por los alumnos de Melo si estuviera en un recinto en el que la impunidad estuviera garantizada (como la UN, donde mataron a Jesús A. Bejarano). Yo no los culparía, después de que oponerse al secuestro sea crear la enemistad algo hay que hacer para que reine la paz.

    Ya sé por qué hay tanto homicidio en Colombia: es que mientras para Rilke la enemistad es lo que tenemos más cerca, para los guías morales de Colombia es la creación de los políticos que parecen poco dispuestos a proveer favores.

  • Javier Moreno
    14 mayo, 2009 at 6:08 am

    Dice Maldoror: «Deje de hablar tanta basura. (…)»

    No niege su naturaleza, Maldoror, reconozca que usted fue convertido, gracias a su educiación uniandina, en una máquina de asesinar.

    Yo por mi parte, para dar ejemplo, reconozco que recibí en la universidad nacional (también conocida como «La Innombrable» o «La Madraza» o «El Templo») lecciones de revolución y sabotaje que eran hábilmente (si no subliminalmente) camufladas como cursos de «Métodos de Forcing» (un curso entero dedicado a estudiar métodos para modificar, ojo al eufemismo, «los axiomas del universo»), «Sistemas dinámicos y peturbaciones», «Superficies de Riemann» (reconocido demoledor de estructuras alemán) y «Teoría de Galois» (reconocido anarquista francés, heroicamente muerto en combate.) Todo esto complementó de maravilla mi sólido entrenamiento paramilitar previo (con especialización en lanzagranadas), realizado cerca a la cárcel de la Picota durante el año 1995.

  • jaime ruiz
    14 mayo, 2009 at 8:34 am

    Javier, desafortunadamente no es esa clase de formación, pues en tal caso Colombia exportaría mercenarios para la Legión francesa o hasta para el Marine Corps. No: lo que se entrena es exactamente la clase de personas que comentan las columnas de Fernando Londoño y acuden entusiasmadas a los actos universitarios en que participa Piedad Córdoba. Una turba de exaltados entusiastas del asesinato en masa que hace unas décadas se dividían entre maoístas, estalinistas, seguidores de Pol Pot y del Che Guevara.

    Quién tratara de formar guerreros eficaces se jugaría la vida, pues tendría que proponer a la chusma un esfuerzo distinto a la recitación de la salmodia fariana. Lo que necesitan los conjurados de Alternativa o del combo de Fals Borda es propagandistas convencidos a un tiempo de su superioridad sobre la gente que trabaja y del deber de ser leales al régimen cubano y al intento de «replicarlo» en Colombia. Para el trabajo sucio ya existe suficiente material.

    Usted mismo prueba qué es lo que aprendió: para usted los únicos asesinos son los que disparan; contratar sicarios o alentar terroristas (como hacen los profesores de la UN que escriben en la prensa y la mayoría de los alumnos que conozco) son conductas que no tienen nada que ver con matar gente.

  • Lanark
    14 mayo, 2009 at 10:23 am

    «contratar sicarios o alentar terroristas(como hacen los profesores de la UN que escriben en la prensa y la mayoría de los alumnos que conozco)«

    Es muy loable que lo repita cada vez que puede, don Jaime, pero si los alumnos que usted conoce contratan sicarios, no denunciarlos no sólo es cobarde sino prácticamente un delito. Lo mismo los profesores de la UN que también contratan sicarios; porque desde luego usted no se está inventando nada, tiene que ser la pura y llana verdad.

    Y si se trata de alentar terroristas, tiene razón: ahí tiene que Margaret Thatcher aprendió tan bien cuando estudió química en Oxford, que los terroristas más peligrosos de hoy en día fueron hace un par de décadas protegidos, financiados y entrenados por la red de «inteligencia» que armó con su amigo Reagan. Lástima que se acabó la guerra fría y los muy desagradecidos se volvieron contra «occidente», que si no, uno podría abstenerse de hablar de ellos como si fueran cualquier águila negra.

  • Maldoror
    14 mayo, 2009 at 12:37 pm

    Alejandro:

    Yo sé que es tiempo perdido, pero vuelvo y le pregunto ¿Por qué permite que el Troll de Jaime Ruiz se tire de la manera en que se tira las discusiones en su blog?

  • jaime ruiz
    14 mayo, 2009 at 12:38 pm

    No, Lanark, no conozco a nadie que contrate sicarios, pero lo que es justificar el terrorismo (que en últimas es alentarlo) sí que lo detecto en la doctrina universitaria colombiana. Puede que algo de otras materias se aprenda, pues de otros modos habría sido muy difícil convertir los cilindros de gas en cohetes, pero lo esencial es la Investigación y Acción Participativa.

    Puede que a usted su forma de interpretar le parezca chistosa e ingeniosa, pero es bien forzada. Como si alguien dijera: «Ayer vi a Alberto y a Ana, que está embarazada», y el otro preguntara: «¿Alberto está embarazada?».

    Y respecto a los muyahidines, hete aquí que no eran terroristas sino resistentes contra la invasión soviética. Si después se aliaron con los terroristas ésa es otra cuestión. Nada como la visión de los que no gobiernan, que siempre aciertan con sus estrategias del día después.

  • jaime ruiz
    14 mayo, 2009 at 12:39 pm

    Exacto: lo único que se puede esperar de los doctores colombianos es la censura.

  • Apelaez
    14 mayo, 2009 at 12:45 pm

    Jaime, no se si se habrá dado cuenta pero en los comentarios de las columnas de los izquierdistas o simplemente de los de oposición tambien hay mucho insulto y agresión. Eso no es un patrimonio exclusivo de los universitarios de izquierda, es mas bien una consecuencia del anonimato.

    Creo que ya hemos entendido lo mucho que le molesta a usted la izquierda universitaria y toda el asunto alrededor de eso. Suficiente explicación hemos recibido. Pa la proxima mejor amplie esos chismes de todos esos universitarios revolucionarios que ha conocido o de las orgias estas del profesor de la nacional, al menos esas cosas son entretenidas.

  • Maldoror
    14 mayo, 2009 at 12:49 pm

    Jaime:

    La libertad de expresión no es lo mismo al derecho de ir a babosear a la casa de los otros. Es un concepto que una persona medianamente civilizada comprendería, porque lo que evidentemente queda ud excluido.

  • bebeprobeta
    14 mayo, 2009 at 2:59 pm

    MAO:

    ( ???? )

    La «Operacion Mosquera» del lamentable pero LEGAL dueto conocido como ‘Tom Y Jerry’ nos recuerda que la tribu Paisista de los Uribe en el poder siempre ha obtenido la gozosa Plusvalia que les viene en gana.

    ( ????? )

    Como no decirlo : LA llamada CONFIANZA INVERSIONISTA del Para-Papa-Alvaraco constituye un desafio extremo para los vastagos de esa estirpe de MIERDA.

  • bebeprobeta
    14 mayo, 2009 at 3:05 pm

    … de pronto y al bajar de la mula a ‘esos’ hampones uno pueda refrescarse con algo de Woody Allen

    … » Money is better than poverty.If only for financial reasons «

  • El Redactor
    14 mayo, 2009 at 4:55 pm

    Apreciado Jaime Ruiz:

    Veo que para usted, la «dialéctica de patio de prisión», constituye una pieza incontrovertible del pensamiento político colombiano. Desafortunadamente, y nuevamente pido excusas, no comparto es «idea» – ¿O será ideología?…

    Sin embargo, me he puesto a la tarea de seguir sugerencia, y tomemos esa pieza magananima de la literatura política colombiana y analicemos:

    Parrafo 1. «La minoría política, la secta de la antireelección». Como así, ¿La política es simplemente debatir la reelección? ¿Ese es el único asunto verdaderamente político?

    Parrafo 2. Nada interesante. Un juicio pasional ante una caratula de la revista «Semana», con acusaciones de «sainete familiar» – semjantes a las de la oposición – y juicios como «ultraantigubernamental», cuando en ella escribe Rangel uno de sus «espadachines»

    Parrafo 3. Algo de chisme, comidas en el zona T, G, etc. Nada distinto a la revista Elenco, Gente o Fama.

    Parrafo 4. Algo sobre la «publicitación de la clandestinidad». Algo semejante a decir que como asesor me dedique a «leer, redactar y asesorarle al presidente sobre ciertas cositas que se publicaban»

    Parrafo 5. Otra argumentación, con DAS y Policia de por medio, para llegar a la sabia conclusión de que la revista «Semana» tiene mas poder sobre estas dos instituciones que palacio de Nariño. ¿La seguridad democrática como política de Estado, no busca controlar y legitimar dichas fuerzas? Si no es así, la Seguridad Democrática no ha «triunfado» como nos dicen, como inclusive dice el presidente.

    Parrafo 6. Entrada al tema de los López. Argumento esencial: la estirpe de los López no ha hecho jamás nada, son un poco de politiqueros, que han bebido whisky a costilla de los colombianos. Como todos. Una charla con un par de personas en transmilenio me hubiese brindado juicios semejantes.

    Parrafo 7. Un ejercicio satírico, para mostrar que López no le va a hacer nada a Uribe.

    Conclusión: Una pieza magistral, llena de ideas refrescantes y novedosas, una «doctrina» en todo el sentido de la palabra.

    No sé Jaime Ruiz, a mi en lo personal no me convence. Puede que a algún desapasionado le parezca la verdad revelada. Pero creo que un debate con altura es otro. Tampoco hay que invocar a Pablo Escobar, como se habla de los López.

  • El Redactor
    14 mayo, 2009 at 5:38 pm

    Continuando don Jaime:

    Creo que su visión de la universidad es muy escolástica, como si ella fuera una abadía de la Edad Media o algo así, donde la gente viviera y se encerrará en ella. En lo personal, la Universidad no es otra cosa que reflejo de la misma sociedad colombiana, y la barbarie esta tanto dentro como fuera de ello.

    Esa argumentación de la barbarie, la ha puesto en funcionamiento el «uribismo realmente existente» al decir: ¿Seguridad Democrática o barbarie? (Creo que el pasado leninista-maoista JOG pela el cobre en esta). Ni siquiera es una argumentación de los «académicos».

    ¿Cuál es el cuerpo doctrinario del que hablan en todos lados? Yo no he encontrado nada distinto a una disputa retórica. Si no vea los libros del «Centro de Pensamiento Primero Colombia»:

    Libro 1. «Crimenes Altruistas». Doscientas páginas para justificar si el «delito político» es justificable en ciertas situaciones.

    Libro 2. «La Estratagema Terrorista»: Doscientas páginas para discutir si se debe decir o no «Conflicto Interno».

    Libro 3. «Los Potros de Bárbaros Atilas». Doscientas páginas para discutir el uso legítimo de fuerza.

    ¿Serán las doscientas páginas el cuerpo doctrinario?

    Hay que continuar en otro plano, creo yo.

  • El Redactor
    14 mayo, 2009 at 8:29 pm

    Finalmente don Jaime:

    Esos «supuestos hechos ejemplarizantes» que usted menciona, tienen tanto de largo como de ancho:

    ¿Qué le pasaría a Uribe si un día caminara por la séptima entre la Casa de Nariño y la 26?

    ¿Qué paso con el otrora grupo de «sindicalistas» exterminados a lo largo de los ochentas y noventas, sin derecho a «gabelas» ni a pensiones de 16 meses?

    ¿Qué paso con los «terroristas» del B-2 cuando entraron durante el estatuto de «seguridad nacional» a las residencias universitarias y desaparecieron a 400 estudiantes?
    ¿Y frente a la UP?¿Y frente a la comunidad de paz de San José de Apartadó?

    Creo que la historia de Colombia es mucho más compleja que decir: es el resultado de amigos o enemigos de los terroristas. Es exactamente lo mismo que decir que la historia se simplifica en la lucha de clases, como promueve la izquierda universitaria que tanto detesta.

    Creo que ha dado toda una vuelta para llegar al mismo lugar, disfrazado de otra manera. ¿No es eso retórica?

  • ORACULO DE OMAHA
    14 mayo, 2009 at 9:03 pm

    Lo de Jose Obdulio es una trampa que no es comica pero es Pro-Yanqui y de ahi su vigencia.

    Es decir : UN CUENTO DE HADAS CON AKAI 47. ( Por el bosque asoma la relacion minuciosa de la CIA con ciertos estamentos academicos de provincia.Por el bosque asoma el acuerdo de la burguesia sobre la necesidad de una base militar gringa en territorio nacional.No hay ambiguedades. )

    Usted escuche con atencion a Sergio Fajardo y descubre que la derecha colombiana sigue siendo un mito discretisimo y peigrosisimo.

  • Lanark
    14 mayo, 2009 at 11:26 pm

    Pobrecito, Juan Gabriel Vásquez, hombre. Bien es cierto que se ganó un premio británico muy importante de ficción, pero ¿qué es eso al lado de la miseria de dedicarse al «halago de los compañeros secuestradores jubilados a la fuerza»? (ver comentarios en su columna del viernes).

    De todos modos nunca va a ser «el más prestigioso crítico literario español» (jejeje) porque no admira a Uribe, que es lo importante en esta vida; lo que lo convierte a uno en un Borges.

    Por cierto, me pregunto qué dirían las lumbreras de El País si vieran el video de la BBC que comentaba Juan Gabriel, y cómo harían para meter palabras cursis como «heroico» en su descripción.

  • Como cualquier JR
    14 mayo, 2009 at 11:35 pm

    …halago a los compañeros secuestradores jubilados a la fuerza, que no tienen más oficio que llenar de propaganda todos los espacios que puedan»…

  • C. Auguste Dûpin
    14 mayo, 2009 at 11:57 pm

    Muchos han de preguntarse quién es Jaime Ruiz, dando relevancia inmerecida a un personaje, que aunque muestra un bagaje de retórica poco común, es finalmente un hombre pusilánime y locuaz.
    Este hombre, levemente cáustico, quizás no logra la controversia que espera, mas si llama la atención y es digno de un buen loquero o un ingenioso sicoanalista. No pretendo analizar profundamente a un patán que escribe su nombre en minúsculas y corrige a los demás, aún cuando acertó con el equivoquista Maldoror, pero que asimismo ha incurrido en faltas, ya en forma, ya en contenido.
    Pues bien, me limitaré a decir unas cuantas cosas sobre Jaime Ruiz. Empecemos por la imagen de su cuenta: Gabriel García Márquez con traje de Superman; no es precisamente ingenioso, más bien puede reflejar una desaprobación a la imagen que se ha formado el laureado escritor (que por cierto no es muy bueno, pero tampoco idóneo para una imagen burlesca). Sigamos pues, con el contenido de sus escritos: una vulgar mezcla de ideas, propia de los de su calaña, hace evidente que Ruiz pretende ir en contra de la corriente, lo cual está bien hasta cierto grado, mas no cuando se quiere denostar a los demás pobremente y con cierto grado de paranoia.
    Las figuras retóricas que emplea, las verdades que supone está mentando, todo cuadra perfectamente. Un hombre que critica a los profesores universitarios y luego elogia la labor de éstos, sólo puede ser un profesor universitario que está en contacto directo con la mediocridad de algunos de los de su especie; irónicamente, es exactamente la otra cara de aquello que critica. Ahora bien, se me antoja que Ruiz tiene graves problemas, profundas represiones sexuales, etcétera, mas eso no es algo que vayamos a discutir aquí; Ruiz es otro profesor universitario, quién sabe si de literatura, con una manía por la escritura sofisticada, aunque probablemente uno no muy bueno, pues también, como todos, se equivoca.
    Entonces, ¿qué pretende Ruiz? Muy fácil: ser objeto de atención, la cual, se me antoja de nuevo, no recibió de sus padres. Bien sabe él que no va a convencer a nadie, además debe encontrar por sí solo las contradicciones en su discurso, mas pretende atacar, cual infante, a los que llevan mejor vida que él, y lo más irrisorio es que encuentra fruición en una labor tachable, fútil.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 1:01 am

    El retrato que de Jaime Ruiz hace Auguste Düpin me hizo acordar de un chiste sobre gallegos:

    Un gallego iba por la calle y encontró un espejito de cartera, lo levantó, se miró y dijo: ¡Coño… yo a ese tipo lo conozco! Y se lo guardó en el bolsillo del pantalón. De regreso a su casa, volvió a mirarse en el espejito y repitió: ¡Joder! ¿De dónde conozco a ese tipo…? Al entrar a su casa, guardó el espejito en el bolsillo del pantalón. Se sentó a la mesa del comedor.
    Mientras la Josefa le servía la comida, el gallego volvió a mirarse en el espejito. ¡Ostia!, que yo a ese tipo lo conozco…. creo que es el que se corta el pelo en frente de mi casa. Curiosa, Josefa le pregunta: Oye, Manolo… ¿qué tienes en la mano?
    Nada importante, mujer.
    Y guardó nuevamente el espejito en el bolsillo del pantalón. Terminada la cena el gallego se fue a dormir, dejando el pantalón sobre la silla.
    Josefa quedó intrigada, y una vez dormido su esposo, se acercó a la silla y retiró el espejito del bolsillo, se miró en éste y dijo:
    ¡Lo sabía! ¡Una foto de mujer! ¡Y qué cara de puta tiene!

  • Alejandro Gaviria
    15 mayo, 2009 at 1:49 am

    Uribe se mueve hacia la autarquía dice The Economist.

    ONCE a country with a healthy, even exaggerated, distrust of executive power, Colombia is on the brink of allowing Álvaro Uribe to seek an unprecedented third consecutive term as president. The Senate is due to vote on May 19th on a bill to call a referendum on the required change in the constitution. Once the text is reconciled with a version already approved by the lower house, it would be reviewed by the Constitutional Court, and could be put to the people in November. Mr Uribe has still not said whether he intends to run in the election due in May 2010, but he has done nothing to discourage the idea. If he is a candidate, on present trends he would win. But some influential Colombians—and outsiders—believe a third term would be a huge mistake for both Mr Uribe and his country.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 3:33 am

    Tan harto y repugnante como las opiniones de plinio apuleyo mendoza; quien defiende el narcoterrorismo criminal de la ultraderecha.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 9:14 am

    Autocracia, autocracia.

  • Lanark
    15 mayo, 2009 at 12:40 pm

    ERRATA: Fue el pastuso Evelio Rosero Diago el que se ganó el premio británico, con su «halago a los secuestradores jubilados a la fuerza» que se llama «Los Ejércitos»; desbancó a «Los Informantes» de Vásquez en el último round.

    En todo caso, el hecho de que Colombia haya tenido esta representación en este concurso desmiente un poco a los que se quejaban en un post anterior de que ya no hay buenos escritores en Colombia. Sobre todo, porque para saber si un libro es realmente bueno, tiene que certificarlo alguien que no sea de nuestra raza deforme; preferiblemente de «países decentes», ¿no?.

  • Ben Affleck
    15 mayo, 2009 at 1:02 pm

    ‘jaime ruiz’ es un ex-stalinista profesor de ingenieria

  • Mauricio
    15 mayo, 2009 at 1:03 pm

    A juzgar por sus declaracioen en City TV, la tesis de José Obdulio es bien simple. Toda crítica (ni hablar de acusaciones por procederes altamente cuestionables)al gobierno de los «ungidos» le hace el juego a las FARC. Ergo, como este e un gobierno cuyo enemigo principal son las FARC, quienes le hacen el juego se convierten inmediatamente en aliados del enemigo y hay que sacarlos del juego por cualquier medio.

  • Julio Carrizosa
    15 mayo, 2009 at 2:04 pm

    Para Jaime Ruiz: yo tampoco supe de Schmitt hasta leer la columna pero pienso que algunas de sus ideas, como la percepción simplificada de la realidad pública como un enfrentamiento constante enemigo-amigo es extraordinariamente fuerte tanto en la derecha como en la izquierda y probablemente tiene raíces ideológicas muy antiguas. En Colombia el enfrentamiento de la década de 1940 entre liberales y conservadores se fundamentaba en esa división de la realidad pero no se limitó a lo público sino que se esparció a lo privado.Desde los primeros años de la década de 1980 el mundo político colombiano, izquierda y derecha, se impregnó nuevamente de esa reducción o simplificación de la realidad. Parte de los resultados se ven en el aumento de los secuestros y en el asesinato de quien «pareciera» amigo de la guerrilla o de los paras. La polarización actual en los medios y en los ámbitos privados sigue esa línea de pensamiento amigo-enemigo y no parece tener límite. ¿ Que hacer?

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 2:15 pm

    Nancy Pelosi alega que LA CIA le metio gato por liebre. ( uhmmm )

  • Alejandro Gaviria
    15 mayo, 2009 at 2:37 pm

    Anónimo 4:14: gracias por la corrección. No sé en qué estaba pensando. Seguramente en comercio internacional.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 3:33 pm

    Tom y Jerry pizcos inmamables en cualquier democracia por tropical que sea.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 4:12 pm

    ¿Qué tal una guerra entre Paisolandia y Cachacolandia? Cuatro años más de Uribe y para allá vamos.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 4:19 pm

    Paisolandia es el grano que le salio en el culo a los de Cachacolandia. El contraespionaje tiene una dificil tarea releccionista.

  • jaime ruiz
    15 mayo, 2009 at 5:25 pm

    Apeláez: sobre los comentarios violentos puede influir el anonimato, sobre la pura agresión sin ningún argumento pesa la educación y la inclinación a acallar con gritos a quien no recite la salmodia rutinaria. Hay una diferencia. Respecto a la repetidera, le doy la razón, sólo es que respondía a una pregunta del Redactor.

    Maldoror: La libertad de expresión no es lo mismo al derecho de ir a babosear a la casa de los otros. – ¿Quién ha hablado de la libertad de expresión? Lo único que los pensadores como usted saben es intimidar y procurar que se censure lo que no corresponde a su afán de protagonismo, incluso con los más toscos argumentos pinochetistas (como la frase que puse arriba en cursiva). Pero aparte con un descaro que hace dudar de su maduración neurológica. Haciendo clic en los enlaces se podrá ver lo que es babosear en la casa de los otros.

    Por otra parte, su tremenda afinidad intelectual con Alejandro no lo autoriza a venir a decir quién puede opinar y quién no.

    Lanark: usted es lo que se dice el paradigma del académico colombiano. Bueno, un modelo para las generaciones venideras. Yo critico a Vásquez, el cual está en una misma lista de finalistas con Rosero, ¡y éste pasa a merecer las descalificaciones que se dirigían al primero! ¡Claro, claro! En habiéndole ganado el concurso, ya es más él que él mismo, como el espía de El hombre que fue Viernes. ¡Las columnas de Juan Gabriel Vásquez sólo son intentos de expresar el pensamiento de Evelio Rosero, que a fin de cuentas le ganó el concurso! Dios mío, ya no hay modo de reprocharle nada a Maldoror, pues usted también le ganó el concurso.

    En cuanto al concurso británico, ¿cuántos concursos semejantes hay? Le aseguro que muy muy muy pocos lectores de literatura británicos sabrán quién es Rosero o quién es Vásquez. Tal vez uno de cada millón.

    Y respecto a los secuestradores jubilados, es lo mismo de siempre: los secuestradores llegaron de la luna, no tenían quién los aplaudiera ni les colaborara. El problema no es que haya habido secuestros, sino que alguien condene a quienes en 2001 se burlaban de los secuestrados (leí miles de mensajes de ese estilo en el foro de Caracol, con estilo, argumentos e ideología idénticos a los de los comentaristas de El Espectador). Sencillamente, en el caso de que los colaboradores de los secuestros escriban ahora algo en la prensa, dirán exactamente lo que dicen la mayoría de los comentaristas de El Espectador.

    El tema da para contestarle al Redactor. La izquierda universitaria no es el origen de los problemas colombianos sino su manifestación más característica, y el fenómeno decisivo del último medio siglo en la historia del país. Esa gran conjura para implantar un régimen como el cubano está en el origen de las guerrillas, del fracaso de la educación, del raquitismo de la industria, de la corrupción de las instituciones… Detrás está sólo la resistencia del orden social antiguo, amenazado por la globalización.

    Bueno, sus puntos son muchos y aquí sólo quieren lo que complazca a la regeneración democrática que surgirá de la alianza de los centristas académicos con los Colombianos por la Paz. Pero ¿de dónde saca eso de los 400 desaparecidos en las residencias estudiantiles? Eso es una mentira grotesca, estúpida. Si hubiera habido sólo cuatro desaparecidos en tan importante centro del saber los buses quemados en la calle 26 o en la carrera 30 serían varias decenas de miles, y sin duda se habría decretado el mes de los desaparecidos, con la obligación de matar a varios policías. Lo mismo, sobre San José de Apartadó, lo invito a leer la información de este artículo, o a leer este blog. Es muy extraño que quienes predican abiertamente el asesinato, como Javier Giraldo, resulten dedicados a defender los derechos humanos.

    Julio Carrizosa: Antes de la política está la guerra y la necesidad de aniquilar al enemigo, y cuando el orden político entra en crisis vuelve ese juego. Los bolcheviques de 1917 no podían haber leído a Carl Schmitt pero naturalmente jugaban a eso. El problema de los nuevos socios de las FARC es éste: ¿cómo presentar su disposición a premiar a esa banda terrorista como una conducta razonable? Es un truco viejo: en un lado está Cano, en el otro Uribe, y en medio ellos tratando de ofrecer un poco de sensatez. ¡No más el juego de aniquilar al enemigo!

    Ahora parece que el reconocimiento de las FARC tendrá lugar después de que se desmovilice, para lo cual necesitan un gobierno que les dé confianza de que los premiará después, para lo cual necesitan que ese gobierno gane las elecciones, para lo cual necesitan explicarle a la gente lo dolorosa que es la guerra.

    Y la gente estará forzada a elegir entre un clásico político colombiano aferrado al poder que asegura con el halago al pueblo y la presencia televisiva a todas horas y el chavismo académico, que promete abrazos de paz de los cuales quedará que los que ordenaron castrar policías sólo eran víctimas de Carl Schmitt.

    Con esa oposición y esas propuestas hasta un uribato autocrático es preferible. Mejor dicho, el problema del uribato autocrático es que termina ofreciendo justificación y abriendo las puertas a criaturas de ese nivel moral e intelectual. A un régimen, pongamos a mediados de la próxima década, respecto del cual los gobiernos de los noventa serán un dulce recuerdo.

  • Maldoror
    15 mayo, 2009 at 6:27 pm

    Jaime:

    Respecto a mis comentarios en sus blogs…»a donde fueres has lo que vieses» dicen. Igual no es como si ud no hubiera borrado muchas veces esos comentarios. Pero ud es un campeón mundial de trolls, como lo ha demostrado en este blog. Y si, si yo fuera Alejandro lo habría baneado o le borraría todos las estupideces que escribe (que son prácticamente todos su comentarios).

  • Julio Carrizosa
    15 mayo, 2009 at 6:38 pm

    Jaime Ruiz: ¿por que meter en el grotesco saco del «chavismo académico» a todos los que se oponen al «uribismo autocrático»? La política colombiana es un poco más compleja. ¿no encuentra a nadie que se salga o se pueda salir de esos extremos?

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 7:48 pm

    patadas de ahogado del Maldoror como lo dejan en ridículo con argumentos en cada blog y escenario posible no le queda mas que pedir que censuren a jruiz.
    aprendale al Lanark que sigue sigue engañandose con esa enjundia y haciéndonos reír, no se de por vencido.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 8:12 pm

    Si los «ahogados» pudieran dar patadas a lo mejor ni se ahogarían. Son patadas de «ahorcado»

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 8:45 pm

    patada: caerle a alguien algo como patada de burro. loc. Caer mal, causar desagrado o disgusto. || dar alguien patadas de ahogado. loc. Hacer un esfuerzo inútil. || de la patada. loc. adj. y adv. Pésimo. Compárese pedrada. || en dos patadas. loc. Brevemente, en un instante, en un 2 por 3, en un abrir y cerrar de ojos, en menos que canta un gallo [DRAE: en dos paletadas, en dos paletas]. || estar algo de la patada. loc. Estar pésimo. || patadas de ahogado. loc. Esfuerzo inútil, inadecuado.

  • Lanark
    15 mayo, 2009 at 9:21 pm

    Jaime: Usted no ha descalificado a Rosero para nada (sospecho que no sabía que existía), y eso es, probablemente, porque no ha leído las declaraciones que le dio a The Independent, el periódico (¿uno entre miles?) que otorgó el premio. Olvidé poner el enlace al periódico, y se perdió el chiste.

    Por otro lado, nos quedó claro que:

    1) Admirar a Uribe no es suficiente para ser como Borges, o para ser «el crítico literario más prestigioso de España». Pero ayuda bastante.

    2) Las lumbreras de El País aplaudirían a Uribe y dirían que es heroico y todo eso si vieran el video de la BBC que comentaba Vásquez.

    3) Si un colombiano se gana un premio, tiene que ser un premiecito ahí entre miles. Seguro que es un premio que no sale en la Encarta, o en El País, que es la segunda y última fuente confiable de «cultura general». Periodiquitos ahí como el Independent eso son cualquier cuchitril de garaje.

    Por ahí un «lector de literatura británica» entre un millón sabrá de Rosero o de Vásquez. A ver. En el Reino Unido hay 60 millones de personas. En el caso improbable de que el 66% de ellos leyeran literatura serían como 40 millones de lectores, de los cuales 40 habrían oído de Rosero o Vásquez. Más de la mitad de ellos, habrían entonces participado en la elaboración de la edición en inglés (digamos que y el concurso del Indy, de modo que las varias cientas de reseñas de los dos libros no habrían sido leídas más que por unas 15 personas.

    Y ni hablar de los libros: absolutamente nadie los habría comprado, con lo cual se vuelve difícil explicar cómo en http://www.amazon.co.uk están vendiendo 6 ejemplares usados de uno y 14 del otro.

    Anónimo 14:48 Quipirá.

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 9:54 pm

    el anonimo de las 14:48 es el miliciano de lafar alias ‘james bizarre’, admirador profundo del ex-stalinista y profesor de ingenieria ‘jaime ruiz’

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 9:55 pm

    Lanark esa es la actitud, Keep it up!

  • Ojani Noa
    15 mayo, 2009 at 9:57 pm

    por cierto, plinio apuleyo fue castrista furibundo y por tanto promotor de los asesinatos que se cometieron al comienzo de la revolucion cubana, pero luego se volvio facista e idolo del ex-stalinista ‘jaime ruiz’, ahi se ve la calaña de ese par

  • El Redactor
    15 mayo, 2009 at 10:05 pm

    Don Jaime Ruiz:

    Con su último comentario, me encuentro con una magistral exposición de lo que será la «Novísima Historia de Colombia» – la Nueva, ya la escribieron y nos les gusto a muchos -, donde el eje interpretativo lo tiene la confrontación entre algo llamado «izquierda» y el resto del país, un reflejo automático de los «amigos» vs. «enemigos» del terrorismo.

    Hay que ser demasiado obtuso para cometer ese «error» teórico. Eso es como decir: «La Historia del mundo moderno se explica por los amigos del terrorismo (los musulmanes) y los enemigos del terrorismo (el resto del mundo)». Ni Diana Uribe cometería esa interpretación tan simplista en la radio.

    En primer lugar, hace la misma inferencia que todos los «profesores universitarios» que tanto crítica – El libro de Fals Borda, ese, el de la investigación-acción, «La Subversión en Colombia» de 1970 hace una inferencia semejante.

    En segundo lugar, es muy torpe no ver los movimientos ideológicos que se vienen dando desde el siglo XIX, e incluso desde el siglo XVIII – actualmente muy bien documentados -, que permiten explicar como se ha ido articulando Economía, Política, Cultura y Poder, en una sola matriz, donde la cuál es explicativo el «poder» de nombrar los enemigos.

    En tercer lugar, no entiendo esa relevancia que le da a la «izquierda». Una revisión a los Archivos de los Debates del Congreso en cualquiera de los temas, o simplemente consultar las votaciones de proyectos de ley en el último medio siglo, muestran como siempre perdieron ante el Frente Nacional, el MRL, el Estatuto de Seguridad Nacional, las palomitas blancas de Belisario, hasta nuestros días. Por mucho lograron anglunas «gabelas» – propias del bienestarismo keynesiano -, pero nada más.

    Indudablemente, si tiene un papel histórico, pero no como en el resto de Latinoamerica, no más por mencionar el vecindario. Yo se que ahi va a salir con el cuento ¿y entonces las «FARC»? Simple, es un «actor», pero no achaquemos el sub-desarrollo, la pobreza, la inequidad, la inseguridad alimentaria, la carencia de agua potable, las fallas de alcantarillado, las vías precarias secundarias, la mineria artesanal, la corrupción del Chocó, y más etcéteras a un «actor». Eso no es ser «bruto», sino tener una fé ciega en esta «novísima» Historia de Colombia.

    Y bueno, si hay un día del estudiante caído, existen unas placas conmemorativas en las Residencias Universitarias, y algunos bloques fueron desocupados por la fragilidad de las bases después de los rocketazos. Tambien la universidad duró cerrada dos años 1981-1983, y antes había durado casi un año entre 1978-1979, momento en el cuál se encerró por primera vez.

    Una última cosa: Por favor gaurdeme una copia de esta «Novisima Historia de Colombia», una especie de «Nuevo Testamento», para leerla. Me imagino que contendrá «Evangelios» – uno suyo por supuesto, menor al de Joséobdulio, el válido -, una aprobación del Procurador a nombre del Opus Dei, y algo así como el «Apocalipsis» donde de los cielos baja Uribe, a juzgar a vivos y muertos, porque amigos del terrorismo siempre han existido. Y hay que buscarlos, así sea volviéndolos «falsos positivos».

  • Anónimo
    15 mayo, 2009 at 10:18 pm

    a los niños del ICBF les van a dar bienestarina keynesiana, qué crimen!!!!

  • El Redactor
    15 mayo, 2009 at 10:47 pm

    Hey Jaime Ruiz:

    ¿El artículo que enlaza no es de esa terrible revista «utraantigubernamental» referida en una sensata columna de Joséobdulio?

    ¿Habrá transvestismo entre «amigos» y «enemigos» del terrorismo?

    ¿Y ahora, quien podra ayudarnos?

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 12:08 am

    Este Lanark: ¿por qué no me copia las declaraciones de Rosero? De nuevo se equivocó en el enlace. Increíble.

    Pero el Redactor ya exhibió su academicismo: ¡el reportaje sobre San José de Apartadó sólo interesa porque sale en Semana!

    Julio: la política colombiana es tan compleja que hay dos vueltas electorales y el único candidato de la universidad que puede pasar a la segunda vuelta es Fajardo, el cual necesitará los votos del clientelismo armado o izquierda democrática, y por eso la nada oculta complicidad con los «colombianos por la paz».

    Fracasará, pero antes alentará a las FARC a presentar argumentos a favor de la paz.

  • galactus
    16 mayo, 2009 at 12:31 am

    A ver si entendi a Jaime.

    Los conquistadores instauraron a sangre y fuego un orden en estas tierras en el que ellos, convertidos en encomenderos, dominaban a la indiamenta. Este orden ha sabido perpetuarse hasta nuestros dias, pasando por diferentes encarnaciones (por ejemplo los jesuitas). La ultima encarnacion de los encomenderos son los afiliados a FECODE, duen~os del pais y jefes de las FARC, compartiendo lo mas alto de la piramide con Antonio Caballero y Julio Mario Santodomingo, desde donde disfrutan del fruto del trabajo de los que si tienen que trabajar (por ejemplo los senadores de La U, esforzados empresarios costen~os a los que los fecodistas literalmente les quitan el pan de la boca).

    La globalizacion ha logrado poner en peligro este orden. Se ve venir una nueva sociedad donde el merito y no la pertenencia al gremio universitario determinara que recibe cada quien. Adalides de este nuevo orden son personas como Alvaro Uribe, Juan Manuel Santos, Pacho Santos y varios senadores costen~os del Partido de la U, excluidos todos ellos de las castas dominantes del pais durante siglos.

    Para resumir, Juan Manuel Santos representa a todos aquellos sometidos por el profesor Moncayo.

    Entendi bien?

  • Anónimo
    16 mayo, 2009 at 12:31 am

    ¿Jaime Ruiz no sabe leer en inglés?

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 12:32 am

    Hay que agradecerle a Lanark la evocación de Juan Gabriel Vásquez. Como dirían en España, ¡qué pedazo de pensador!

    APENAS UNOS DÍAS DESPUÉS DE que Uribe completara su enésima agresión a la prensa en la BBC, Chávez lanzaba la suya, sin duda para no quedarse atrás.

    Uf, ¿cómo explicarles a ustedes lo delicado, elegante, hondo y sensible de semejante aserto. ¡Ambas son agresiones contra la prensa!

    Creo que la fiebre electoral lleva a algunos por un camino de degradación que termina manchando hasta las credenciales más irresistibles. Lo de la guerra ya llevó a pelar el cobre a Alejandro y a Melo, lo de la respuesta al argentino de la BBC ya va sirviendo para que se luzcan otros próceres.

  • El Redactor
    16 mayo, 2009 at 12:41 am

    Jaime Ruiz:

    ¿Estos últimos comentarios en que capítulo iran de la «Novisima Historia de Colombia»?

    ¿Irá por fasciculos como la colección de El Tiempo?

  • Lanark
    16 mayo, 2009 at 12:49 am

    Jaime: Se la puso dura, el hombre, dándole una sóla frase de dónde agarrarse, ¿no?

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 12:50 am

    Galactus, no sé hasta qué punto entendió, pero lo que es hacerse entender, es formidable: ¡Qué solidario con el profesor Moncayo y con Fecode!

    La clase social a la que usted pertenece, la clase parasitaria de toda la vida, tiene un problema porque está resultando complicado someter y aterrorizar a la mayoría de la gente, que quiere vivir en Estados Unidos o en un país que se le parezca. El adversario de ustedes es esa mayoría y el hecho de que hoy la gente respalde a Uribe quiere decir que se opone a la confiscación que la universidad quería imponer gracias al terror de las FARC.

    El gremio de maestros, al igual que en todos los regímenes totalitarios, hace de correa de transmisión de ese poder de las camarillas totalitarias. ¿Alguien sabe qué se enseña en los colegios públicos en Bogotá? Exactamente, sin el menor matiz, la propaganda de las FARC: incluso con su nombre. Una persona que estudiaba en un colegio de ésos me dijo esto respecto de una bomba horrible que estalló a menos de un kilómetro de su casa: «Es que tenemos que encontrar alguna forma de combatir el neoliberalismo».

    La relación idiota del origen familiar de Santos es como si alguien dudara del obrerismo o socialismo de Friedrich Engels por su origen familiar. Sencillamente, JM Santos quiere ser presidente y para eso se acomoda al bando que puede ganar las elecciones. Su hermano quería ser Fidel Castro y para eso alentó a las guerrillas y en realidad todavía justifica la satrapía cubana (como casi todos los universitarios colombianos).

    Un ejemplo típico de las falacias en que se mueve esta gente es oponer a Castro y Batista, pero ambos fueron en su momento aliados de los comunistas y en realidad Batista y los demás dictadores de antes de 1959 son precursores de Castro, como CAP es precursor de Chávez y el régimen de corruptelas del «liberalismo» llegó a su punto más bajo cuando los mismos ministros justificaban los secuestros, durante el gobierno de Samper (no es raro que todos los socios de Martha Catalina Daniels sean entusiastas de Piedad Córdoba).

    De modo que Carlos Gaviria no es la negación de la política tradicional, sino uno de sus frutos más característicos. El punto es sencillo: ¿van a gastarse los recursos públicos en mantener a una serie de parásitos cuyos ingresos son decenas de veces los de la gente que trabaja y cuya productividad es sólo negativa, sólo preparación de asesinos (como Iván Ríos o Alfonso Cano)? En ningún país civilizado ocurre algo semejante, y partidos como Batasuna son ilegales por una afinidad mucho menor con ETA que la que tienen casi todos los profesores de universidades públicas con las FARC.

  • Anónimo
    16 mayo, 2009 at 12:51 am

    Galactus, hombre, te fajaste! JR tiene razón: para qué ir a la universidad si en esos tres párrafos se resume todo.

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 12:56 am

    Lanark, esa frase de JGV es lo que se dice un retrato intelectual. El punto es que usted, naturalmente, no le ve ningún problema. Un poco como el que me acusa de tener aire de imbécil se pregunta por qué enlazo su foto.

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 1:02 am

    Yo creo que la constelación de comentaristas de El Espectador miran a José Obdulio Gaviria como un enemigo al que legítimamente desprecian. Lo triste es que no se vean ellos. Que no vieran lo parecidos que son, por mucho que cada uno se especialice en un género de falacia.

  • El Redactor
    16 mayo, 2009 at 1:14 am

    Una vez más Jaime Ruiz muestra las fuentes de su «juicio» reposado, sabio y hondo:

    «Yo creo que la constelación de comentaristas de El Espectador…»

  • JuanDavidVelez
    16 mayo, 2009 at 4:31 am

    Que pena, una preguntica por si de pronto alguien sabe. Muy bueno si ademas me explica brevemente.

    Una persona que nunca ha aportado a pension y se gana el salario minimo. ¿A partir de los cuantos años es bobada que esa persona empiece a aportar?. ¿Una persona de 43 años en esa situacion debe o no empezar con sus aportes?

  • Alejandro Gaviria
    16 mayo, 2009 at 1:14 pm

    Juan David: una persona debe cotizar 1000 semanas como mínimo. Por lo tanto empezar a cotizar a los 43 años puede no ser una buena idea. Tendría que cotizar 20 años seguidos: algo improbable. No es botar la plata, es una forma de ahorro (a la persona le devolverían un saldo si no cumple el requisito) pero pagarían innecesariamente cuotas de administración y contribuciones solidarias. Es mejor ahorrar de otro modo.

    El problema es que si uno está empleado formalmente no hay opción, toca cotizar. Recuerdo, cuando trabajé en el Gobierno, que un grupo de mujeres desplazadas, ya mayores, que nunca habían cotizado pero recientemente habían sido empleadas por una cooperativa, pidieron ser eximidas de la cotización con el mismo argumento (“ya para qué”). Estudiamos el caso con varios abogados y no hubo forma de hacer la excepción.

  • Julio Carrizosa
    16 mayo, 2009 at 1:17 pm

    Jaime Ruiz: en realidad los votos que puede movilizar la extrema izquierda son muy poco, Fajardo o Mockus o Pardo podrían ganar con otros votos, los de los opuestos a la corrupción y a los asesinatos. ¿ No le parece?

  • JuanDavidVelez
    16 mayo, 2009 at 2:24 pm

    Muchas gracias Alejandro, yo soy de un optimismo que limita con la guevonada, yo pienso que si vale la pena que ella pague la pension.

    De las cosas duras de esta vida es ver una persona que trabajo toda la vida y a los 65 años ya incapaz de trabajar y sin tener ni pension ni nada. Listo, gracias.

  • Ben Affleck
    16 mayo, 2009 at 3:50 pm

    la cobardia de ‘jaime ruiz’ apenas puede compararse con su estupidez

    los que preservan el ‘orden’ criminal y terrorista desde la llegada de los idolos de ‘jaime ruiz’ a america -los españoles, o sea, procedentes de un pais de criminales, asesinos, saqueadores y violadores- son precisamente los santos, los uribe y los costeños del partido de la u, caterba de traidores

    ahora resulta que batista, el dictador impuesto por sus amados estados unidos, fue precursor del comunista castro, otrora idolo de plinio apuleyo mendoza y del ex-stalinista y profesor de ingenieria en dos universidades de bogota que firma como ‘jaime ruiz’

    colombia si es un muladar, el hecho de que ‘jaime ruiz’ no haya sido abortado lo demuestra

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 4:19 pm

    Va adelante el gran acuerdo nacional por la decencia, la ética, la honradez, la paz y demás. Todavía falta más de un año, pero ya son idénticas las razones de los más circunspectos con un protector de la infancia como León Valencia. Cuando haya una segunda vuelta los veremos, acuérdense de mí, culpando al gobierno de las masacres por no haber buscado la paz. Y prometiendo la paz concibiendo la política como algo distinto a la guerra, que es el planteamiento tácito de la columna «La política y la guerra». ¡La política es la reconciliación, precisamente!

    Ben Affeck: esas cosas de ustedes lo hacen a uno a un tiempo reír y llorar. ¿Cómo que Batista fue el dictador impuesto por EE UU? Un profesor universitario marxista, Estanislao Zuleta, explicaba la ignorancia como ese estado de «llenura» que provenía de creer que se saben las cosas sin detenerse a averiguarlo. A ustedes los convierten en abanderados de mentiras y estupideces porque creen que todo el mundo se cree la primera leyenda que les cuentan, pero sólo los manipulan para que los profesores de buena familia o con doctorados extranjeros puedan llegar a ministros o embajadores. Por eso esa afirmación idiota y ridícula, muestra patente de una ignorancia absoluta sobre la historia de Cuba.

    Pero así es con todas las materias, por eso, sólo por eso, tantos jóvenes talentosos han dado su vida por un fetiche que en últimas sólo es una orgía criminal, el terrible extravío del siglo XX.

  • Alejandro Gaviria
    16 mayo, 2009 at 5:01 pm

    Jaime: decir que la política no es la guerra, negar la disyuntiva odiosa entre Uribe o el caos, defender la democracia liberal por principio no por simples razones instrumentales –la segunda reelección fortalecería el futuro político de los enemigos–, rechazar la polarización; todo lo anterior no es, como usted cree, una treta para sumar fuerzas en la segunda vuelta. Por mi parte, yo no tengo ningún interés en la política o en la administración pública. Ya lo intenté, no me fue bien, ni me gustó.

  • Anónimo
    16 mayo, 2009 at 9:00 pm

    Profesor Alejandro:
    ¿Qué opinión le merece semejanta artículo?
    http://elespectador.com/opinion/editorial/articulo141087-venezuela-y-propiedad-privada

    Y a Jaime Ruiz, y Lanark, y elRedactor…

  • Anónimo
    16 mayo, 2009 at 9:19 pm

    dice Alejandro Gaviria «yo no tengo ningún interés en la política«
    que paso? Fajardo le dijo que el ministerio es para Robledo y que ahora no hay forma?

  • Alejandro Gaviria
    16 mayo, 2009 at 9:26 pm

    Yo estoy de acuerdo con el editorial. La reforma agraria venezolana ha servido para alimentar muchos discursos, ha abonado la retórica revolucionaria. Pero fracasará por falta de incentivos y por abundancia de corrupción. En Venezuela no hay tierras privadas, dice Chávez, pero todo el mundo conoce de las grandes haciendas de los amigos del régimen. Como suele suceder, todos los animales son iguales pero hay uno más iguales que otros.

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 10:22 pm

    Alejandro, perdón, la verdad es que andarle atribuyendo a la gente estratagemas perversas (y lo digo sobre todo por el anónimo que sugiere que Fajardo no le prometió el ministerio) es algo muy odioso; pero no obstante hay una lógica de los hechos y otra del talante que conducen a actitudes equívocas.

    Para explicar la lógica de los hechos, basta con pensar que a nadie le sería indiferente una dictadura brutal como la de Videla o un gobierno como el de Chávez, y por eso nadie que lea la prensa es indiferente a la batalla política; o al rumbo que tome el país el año que viene. En esa lógica a usted le parece razonable que un gobierno de Fajardo corregiría muchas cosas que usted desaprueba del actual gobierno, y espera que triunfe con una mayoría que también lo desaprueba. Pero esa mayoría sólo existe entre la gente que lee la prensa, no entre el resto, y no porque los primeros sean razonables sino por su relativa lealtad al espectro de la izquierda democrática (Samper, Samuel Moreno, Piedad Córdoba, César Gaviria, Dussán, Carlos Gaviria, Petro, etc.). Para gobernar con esos apoyos (cosa que por lo demás él mismo ha dicho y que es imposible ignorar), Fajardo tendrá que prestarse al intercambio humanitario y sin duda a la solución política negociada del conflicto social y armado.

    Lo otro es el talante y los valores y hasta el estilo personal. Puede que usted sienta más simpatía por Gómez Buendía que por Fernando Londoño, pero el primero participa en una maquinación destinada a legitimar a las FARC y a sacar provecho de los secuestros, y la vacilación a la hora de condenar sin paliativos esas conjuras es un error en política que determina la derrota de quien lo comete, sea un delantero centro de un equipo o un simple hincha.

    Los dos bandos de confrontación son una realidad, y los políticos y comentaristas simplemente desempeñan un papel, como los gerentes y vendedores de una empresa, cuyos productos ya salían de la fábrica antes de que los contrataran a ellos. Quien quiera reemplazar al uribismo y no conducir a una catástrofe al país debería saber qué produce la empresa que lo contrata, porque representando a la gente que jalea a Mario Morales o a Cecilia Orozco, no sólo se fracasará, sino que se hará un daño terrible al país.

  • jaime ruiz
    16 mayo, 2009 at 10:41 pm

    Genial el editorial para el que las intenciones de Chávez son loables.

  • Alejandro Gaviria
    16 mayo, 2009 at 11:28 pm

    Jaime: cuando yo crítico el gobierno o sus políticas económicas, no estoy pensando en cuál sería la posible coalición que podría componer algunos de los errores que señalo. Sus argumentos (en conjunto) sugieren que toda crítica es perjudicial pues la única alternativa real a Uribe es una mezcla de chavistas, socialbacanes y despistados. Este ejercicio de la crítica periodística, algo estéril, por cierto, requiere cierto idealismo, cierta confianza en el sistema político, rechaza, así sea implícitamente, la idea de que las malas políticas actuales son una fatalidad, el mal necesario que tenemos que pagar para protegernos del chavismo. Si yo pensara así, hace rato habría dejado de opinar.

  • Daniel Vaughan
    16 mayo, 2009 at 11:51 pm

    Alejandro,

    No se si conocía esta página, pero por si acaso ahí va. Muy entretenida.

    DV

  • Apelaez
    17 mayo, 2009 at 1:21 am

    Daniel, por qué termina sus comentarios con sus iniciales?

  • Maldoror
    17 mayo, 2009 at 2:16 am

    Pero esa mayoría sólo existe entre la gente que lee la prensa, no entre el resto, y no porque los primeros sean razonables sino por su relativa lealtad al espectro de la izquierda democrática (Samper, Samuel Moreno, Piedad Córdoba, César Gaviria, Dussán, Carlos Gaviria, Petro, etc.). Para gobernar con esos apoyos (cosa que por lo demás él mismo ha dicho y que es imposible ignorar), Fajardo tendrá que prestarse al intercambio humanitario y sin duda a la solución política negociada del conflicto social y armado.Este el mismo imbecil que no se cansa de explicarnos como el pobre de Uribe ha tenido que pactar con toda suerte de criminales ligados a la parapolítica, y peor, con los «promotores del castrismo» de la familia Santos. Ay señor…

  • Cesar Lulle
    29 agosto, 2009 at 3:27 am

    Alejandro Gaviria no es economista de los "chandes", es ingeniero civil de la Escuela de Ingeniería de Antioquia