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El narcotráfico después de las Farc

Quiero comenzar esta columna con un silogismo falso que resume los logros y los extravíos de la lucha antidroga, con un raciocinio que ilustra, una vez más, la sucesión de batallas ganadas en una guerra perdida.La primera premisa del silogismo es verdadera: las Farc son una organización clave en el negocio de la droga: en el cultivo, la producción y la comercialización de cocaína. La segunda premisa también es inobjetable: las Farc están debilitadas y podrían ser derrotadas. Pero las premisas anteriores no permiten concluir que el debilitamiento (o la caída) de las Farc significa la reducción (o la erradicación) del negocio de la droga. El narcotráfico es importante para las Farc. Pero las Farc son irrelevantes para el narcotráfico. Esa es la lógica del negocio.

El año 2007 fue el peor año en la historia reciente de las Farc. La muerte de varios cabecillas y la deserción de miles de sus miembros señalan su debilitamiento progresivo. Y tal vez definitivo. Pero el año 2007 fue tal vez el peor año en la guerra contra las drogas desde el escalamiento de la ofensiva antiguerrillera. La producción de cocaína probablemente cayó. Pero la caída fue compensada por las innovaciones en el transporte. Los decomisos de cocaína que hace la Armada de los Estados Unidos disminuyeron abruptamente el año anterior. Los decomisos habían aumentado de manera continua desde el año 2003, llegaron a 160 toneladas en 2006 y cayeron a 100 toneladas en 2007. “Los ‘malos’ se están moviendo más rápido que nosotros”, afirmó a mediados de mes un alto oficial de la Armada de los Estados Unidos. El jefe del Comando Sur, Jim Stavridis, fue más evasivo: “en un guerra de ofensa y defensa —dijo— hay que ajustar las tácticas permanentemente”. En esta guerra, en particular, hay que moverse todo el tiempo para permanecer en el mismo sitio.

Uno podría, como hizo el zar antidrogas, John Walters, en Medellín, tratar de echarle la culpa a Chávez. Pero las causas del fracaso son más complejas. Y más interesantes. La guerra contra las drogas está a punto de entrar en su fase submarina. Varios oficiales del gobierno de los Estados Unidos señalan que el fracaso reciente obedece en buena medida a la proliferación de “naves semisumergibles” que pueden transportar hasta 20 toneladas de cocaína prensada. En un patio de las oficinas centrales del Comando Sur, Stavridis decidió instalar una réplica de un submarino hechizo, construida por los investigadores de la Armada en un esfuerzo desesperado por entender la innovación artesanal que ha hecho de su guerra una empresa imposible.

Pero la innovación es sólo parte de la historia. Los submarinos también necesitan tripulantes: jóvenes dispuestos a arriesgar su vida en una aventura submarina por dos o tres mil dólares. En meses pasados, el diario estadounidense Los Angeles Times recogió el testimonio de un oficial de la Armada Nacional que interceptó un submarino cargado con droga en mar abierto. Cuando los periodistas le pidieron que describiera a los tripulantes, el oficial simplemente dijo: “están locos”. Pero la locura descrita (el arrojo de los tripulantes) es una forma corriente de la ambición. O de la desesperación. Es, en todo caso, inagotable.

Colombia, en últimas, debe prepararse para el futuro del narcotráfico después de la derrota (o de la transformación) de las Farc. Como ocurrió con una buena parte de los paramilitares, muchos frentes guerrilleros se convertirán en bandas independientes de narcotraficantes. En grupos armados dedicados a supervisar el cultivo de coca y la producción de cocaína. En proveedores de quienes controlan la flotilla de submarinos. En suma, el marchitamiento de las Farc no representa el fin del narcotráfico. Representa solamente un cambio en las formas de lucha de los narcotraficantes.

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  • James bizarre
    26 enero, 2008 at 12:09 pm

    Es algo típico de los profesores universitarios desestimular la lucha contra las drogas, y presumir que esa lucha está perdida. baahhhh son los colombianos, los muladareños, los que viven al sur del rio grande, la clase de subhumanos que amarían ver la legalización de las drogas, algo repugnante y vicioso, que solo puede interesar al plan de dominio del polo poto y sus secuaces de los medios poderosos (el tiempo, semana, el periódico voz….)
    Estoy seguro que Jaime Ruiz está muy de acuerdo con mi comentario.

  • Anónimo
    26 enero, 2008 at 12:30 pm

    acotacion a james bizarre,el economista a.g.,segun teorias probadas por el brillantisimo intelecto unico en el muladar colombiano, j.ruiz.,es parte de la conspiracion de universidades colombianas, para mantener los privilegios del sindicalismo y la burocracia universitaria comunista,que son los patrones del negocio de la droga.
    devoto de j.ruiz.

  • JuanDavidVelez
    26 enero, 2008 at 1:33 pm

    El narcotrafico si que sabe utilizar las ventajas competitivas de nuestro pais: los mares, las selvas, los rios, «la posicion geografica privilegiada» y nuestro gran talento humano.
    ¿cuales son las barreras de entrada del narcotrafico?. Creo que como en todo negocio en el fondo la clave esta en el talento humano.

  • JuanDavidVelez
    26 enero, 2008 at 1:38 pm

    Entiendo que anteriormente la cocaina la sembraban los hermanos peruanos y nosotros eramos los que teniamos los medios de produccion para agregarle muchisimo valor en nuestros laboratorios, y teniamos tambien la capacidad logistica para distribuirla a los grandes mercados. ¿Ahora nosotros tambien somos los dueños de los cultivos?.

  • Apelaez
    26 enero, 2008 at 1:56 pm

    Juandavid. Ahora somos los dueños de los cultivos, pero ya no somos dueños de las redes de distribución. Del verdadero valor agregado. En eso nos ganaron los mexicanos. De paso, chistoso su «orgullo» patriotero por el talento humano criollo

  • Anónimo
    26 enero, 2008 at 2:10 pm

    Lo preocupante son los reductos que dejan los grupos narcoterroristas; celulas criminales que pueden regenerarse en complicidad con ex-agentes del estado y ex militares.

  • daniellsmart
    26 enero, 2008 at 2:13 pm

    …»el marchitamiento de las Farc no representa el fin del narcotráfico. Representa solamente un cambio en las formas de lucha de los narcotraficantes.» Me parece un análisis acertado. Algo irónica alusión a las formas de lucha. Sorprende ese orgullo bárbaro que algunos sienten por la criminalidad de los compatriotas.

  • Alejandro Gaviria
    26 enero, 2008 at 2:36 pm

    Yo creo que hemos perdido buena parte del negocio de la distribución pero no todas las utilidades que se derivan de la misma. Hace un tiempo leí que los colombianos son socios de los mexicanos en la distribución. En México, la situación es cada vez peor. Calderón decidió usar el ejército para combatir los carteles del norte. Prometió erradicar el problema de la droga durante su mandato. Como siempre unos carteles sucederán a otros. Y así por varios sexenios.

    Sobre el tema de posconflicto, el país debería comenzar a estudiar lo sucedido en Centroamérica donde la desaparición de los grupos organizados trajo un cambió en la naturaleza de la violencia pero no en su intensidad

  • Jaime Ruiz
    26 enero, 2008 at 3:02 pm

    Pues me perdonarán pero me alegro de que hayan perdido parte del negocio de la distribución, ojalá lo perdieran todo y presentaran su confesión y así discutiríamos sólo entre gente dedicada a actividades lícitas. Respecto al contenido de la columna, creo que se subestima la cohesión de las FARC (y el impacto que tendría entre su militancia la conversión en pura mafia) y la larga experiencia de fracasos de los mafiosos: realmente la mayoría de los grandes capos han terminado mal, por lo que las energías dedicadas a perseguir a la guerrilla darían también resultado combatiendo a las mafias, de tal modo que gran parte de la producción podría hacerse más atractiva en países del eje bolivariano (Venezuela, Ecuador, Bolivia y zonas reducidas de Brasil, mientras que la distribución podría contar con otros frentes (tanto el cono sur como Perú y Brasil, contando con el tráfico comercial del Pacífico y con escalas africanas).

    Lo que pasa es que ni las FARC ni el ELN se han desmovilizado y seguirán siendo fuente de problemas por mucho tiempo, a la vez que mantendrán su presencia en el negocio. A lo mejor se vuelven ejércitos del narcotráfico en otros países, con la agradecida complicidad de los gobiernos bolivarianos.

    Creo que Alejandro no tiene en cuenta las perspectivas políticas de la facción afín a las FARC: puede que los episodios recientes representen un retroceso en la opinión, pero los votos salen de otras canteras, como se demostró con la elección de Samuel Moreno. Un gobierno bolivariano en 2010 abriría las puertas a una guerra civil y permitiría una recuperación rápida de las guerrillas. Eso les parecerá imposible a muchos, pero no lo es. Sólo hace falta que los justicieros jueguen bien sus cartas, para lo cual lo primero es convencer a la gente de que ya no hay problema guerrillero, de que es la hora de la justicia social.

    Se empieza pensando que Escobar y el narcotráfico fueron el resultado de un meteorito y después se razona igual sobre las FARC. El paso siguiente es Chávez y sus hermanos bolivarianos, también fruto de un azar cósmico imprevisible. El sustrato cultural que, en mi opinión, permitió todo eso (que es el mismo, no en balde dice Oliver Stone que Escobar era un Robin Hood) sigue predominando y seguirá produciendo personajes de ese estilo.

  • Alejandro Gaviria
    26 enero, 2008 at 3:17 pm

    Jaime:

    Paradójicamente su comentario me recuerda el discurso de las “causas objetivas”. Sus exponentes también solían decir que Pablo Escobar no salió de la nada.

    Pero si de futurismo se trata, yo insisto en un punto. Es mucho más probable la caída (o la transformación) de las Farc que la victoria de un gobierno bolivariano. La gente (como el cuerpo) tiene memoria. Y la historia de Chávez y las Farc son una vacuna que nos dará inmunidad por mucho tiempo en contra de cualquier embeleco bolivariano

  • Tarantini
    26 enero, 2008 at 3:20 pm

    Recuerdo que hace mucho más de 10 años un congresista norteamericano, no recuerdo el nombre de éste -¿Kerry talvés?-, dijo que Colombia era una narcodemocracia, y todos nos rasgamos las vestiduras y le contestamos con vehemencia lo poco que conocía a Colombia y todo el patrioterismo y nacionalismo se nos desbordó por aquella afirmación aparentemente desinformada y que parecía injusta.

    Con el paso de los años, parece que esa afirmación se quedó corta, el narcotráfico permeó todos los estratos sociales y todos los grupos de poder, legales e ilegales. Ahora parece que la premisa colombiana es tener dinero, no importa a que precio.

    De la cultura del narcotrafico se desarrollaron otros negocios que han venido devastando la sociedad, por ejemplo, el negocio de las prepago y el lavado de dinero, en donde algunos exmilitares y militares han estado muy activos.

    El tema hoy día, para conbatir ese flajelo, parece ser el invertir en educación, que es una herramienta que nos puede hacer libres de este yugo que hoy vive Colombia con su cultura narcotizada, no solo por las FARC sino también por las AUC, y los políticos que los apoyaron.

  • Tarantini
    26 enero, 2008 at 3:23 pm

    Tuve un terrible error ortográfico, y ofrezco disculpas a todos los «blogistas», escribí conbatir y es COMBATIR.

    De nuevo pido excusas.

  • Tarantini
    26 enero, 2008 at 3:26 pm

    Y flagelo también.

    Hoy amanecí lento, muy lento ortográficamente hablando.

  • JuanDavidVelez
    26 enero, 2008 at 4:33 pm

    Me impresiona el analisis de Jaime Ruiz, me parece mas que acertado.
    Y creo que Alejandro esta muy optimista sobre la memoria de la gente.
    Yo no estoy nada orgulloso de nuestra indudable capacidad para el narcotrafico y odio a los mafiosos.

  • Anónimo
    26 enero, 2008 at 5:55 pm

    si fue un congresista de eeuu el que acuno la frase de narcodemocracia,peco de desinformado,si hubiera consultado con el oraculo de delphi colombiano, se hubiera dado cuenta que no es una narcodemocracia sino una aristocracia universitaria comunista que permea todos los educados universitarios,aqui, sin duda, el oraculo j.r., se complementa muy bien en su vision delfica,de que anda mal en colombia ,muladar de muladares, con su discipilo predilecto, carlos castano quien encontro la formula para limpiar el mayor muladar mundial, destruir los cerebros, esta formula bella en su simplicidad, es la que el delfico j.r. no cesa de
    de recordarnos cuando nos repite, ad nauseam,que los universtarios y sus profesore son los resposables del narcotrafico ,la guerrilla el comunismo colombiano y ultimamente el gran satan bolivariano.
    devoto de j.r.

  • Felipe
    26 enero, 2008 at 6:17 pm

    La guerra contra las drogas no pretende acabar con el tráfico, sino controlarlo. Pero sin duda es un fracaso y no debería llamarse guerra, asumiría uno que una guerra busca la victoria…Ya va siendo hora de que se empiece a analizar, seriamente, la posibilidad de legalización. Al fin de cuentas también es un problema de salud grave y la plata que se destina a la «guerra» podría ser más útil en programas de prevención.

    Las drogas son la muestra más clara de la hipocresía gringa.

  • charlie
    26 enero, 2008 at 6:40 pm

    El narcotráfico no se va a acabar. Va a aumentar.
    Por una parte la humanidad se acostumbró a llenar con la droga un vacío existencial, cada vez peor.
    Por otra parte la economía mundial también se acostumbró a la inmensa liquidez que produce ese trafico ilícito.
    Y Colombia seguirá siendo líder en ese negocio porque durantelos últimos treinta años dejó armar, dentro de su sociedad, una infraestructura mafiosa y de corrupción muy eficiente.

  • Jaime Ruiz
    26 enero, 2008 at 6:56 pm

    Tanto tiempo pensando que el jetón de la Universidad de los Andes era una personalidad intensa y singular para terminar enterándome de que sólo copia un modelo.

  • Jaime Ruiz
    26 enero, 2008 at 7:42 pm

    Felipe, para decir que la guerra contra las drogas es un fracaso habría que pensar qué ocurriría si no se librara. Pero no debería ser el problema de los países en que hay grandes redes de narcotráfico, porque a fin de cuentas quienes gastan esos recursos son los ciudadanos de los países consumidores. El narcotráfico es una modalidad delictiva que nace de la prohibición, y la idea de que quienes promueven la prohibición son responsables del narcotráfico se podría extender a otras prohibiciones. Por ejemplo, al tráfico de órganos. «Ellos» por una parte prohíben que se mate gente para sacarle sus órganos, pero por la otra, «ellos» están dispuestos a pagar grandes cantidades por un órgano y son responsables de ese tráfico por pagar y por prohibir. Esa magia gracias a la cual el comportamiento del infractor queda excusado por la necesidad o por su circunstancia es la actitud más servil que se pueda adoptar ante la potencia norteamericana, la forma más abierta de reconocerse indignos, y ciertamente es la disposición que permite que un país caiga en manos de organizaciones criminales. Ninguna de las personas que toma parte en la producción y el comercio de drogas ilícitas obra correctamente, y una sociedad que excusa a esos ciudadanos infractores y culpa a las víctimas (es decir, a quienes ven burlada su disposición soberana a prohibir en su territorio el comercio de esos productos) se hunde carcomida por esa indignidad. En 1936 Arturo Uslar Pietri advertía del peligro de convertir al venezolano en un pueblo parásito que se empezaba a sentir exento del trabajo gracias a la riqueza de su subsuelo, el chavismo es el resultado de eso, rigurosamente la caída en lo que temía el escritor. El caballerismo lleva en sí una promesa parecida a un gobierno de personajes como Chávez.

    Más llamativo es lo del talento de los colombianos para el delito, más o menos como la bobada del enriquecimiento rápido (en realidad un pretexto de la pereza, nadie quiere ganar menos). Bueno, los colombianos que aprenden a pintar podrían vender cuadros bien hechos a precios razonables en mercados más ricos y vivir como cualquier profesional de éxito en el país, pero eso comporta la deshonra del trabajo, de modo que se las arreglan para hacer falsificaciones, lo cual es un reto artístico («técnico») mayor que el simple trabajo «artesanal». ¿Consideraremos «talento para el delito» lo que hace que ese hombre pinte bien y consiga embaucar a alguien con sus falsificaciones? Yo no diría eso, ese hombre tiene aptitud para pintar pero una mentalidad hispánica, en la que el trabajo hace menguar el rango (estrato), un rencor primitivo contra los ricos (que lo va envenenando hasta impedirle asimilárseles) y una crueldad adquirida en la socialización colombiana le impiden florecer sin problemas gracias a él. No es que tenga talento para el mal sino ineptitud para la decencia. El ingenio del que oculta la cocaína en el lugar más inverosímil no está ligado al delito sino que es un rasgo de civilización, la pretensión de humillar a los vigilantes y la ligereza de poner en peligro su vida y su libertad por dedicarse al crimen son formas de esa misma ineptitud que mencioné arriba. Puro primitivismo, en medio del cual asoma la flor del ingenio, que en un mundo sometido a las normas y al orden será clave para alcanzar un acceso rápido al bienestar.

  • Anónimo
    26 enero, 2008 at 8:12 pm

    BRABONEL.

    El negocio del narcotráfico es un negocio y últimamente es muy sofisticado, eso hará que las FARC de una u otra forma siempre estén presente en el. Los millones de dólares que las FARC producen con la coca tienen que estar en bancos sobre todo Suizos y los dueños de las cuentas tienen que ser miembros del Partido Comunista Colombiano y los partidos políticos sirvientes de ellos. La cantidad de plata con que cuenta la revolución y la forma sofisticada como se esta moviendo el negocio hace muy difícil que se derrote a las FARC, se podrán reducir y acorralar pero con tantos recursos existirán brotes constantes.

    El negocio de la coca funciona así: se reúnen unos “Inversores” para crear grandes cultivos de coca, si el cultivo da sus frutos pasa a los laboratorios, en muchos casos los inversores de la primera etapa venden la coca a otros que quieren asumir el riesgo del trasporte y comercialización fuera del País, esos inversores muchas veces se unen con extranjeros para minimizar el riesgo y aumentar el numero de contactos. En caso de que desde Colombia sea muy riesgoso cultivar coca por que el Estado ha copado todo el territorio y las FARC (protectoras y a su vez cultivadoras) se acorralan, los inversores emigraran a otras Tierras, sea Venezuela ecuador Brasil, inclusive África. Allá se llevaran su plata y su infraestructura, incluidos submarinos mas sofisticados que puedan hacer recorridos mas extensos y las FARC ¿Qué? Seguirán en el negocio por medio del Partido Comunista, como inversores desde el cultivo transformación hasta la comercialización. Esa realidad convertirá a las FARC en una especie de ETA, es decir, pequeña Urbana y mas terrorista pero con muchos recursos.

    Los antiguos carteles como fue el de Medellín y Cali ya no tienen futuro, ahora el negocio del narcotráfico se ha adaptado al Mundo Financiero moderno, puede que México halla tomado mucho protagonismo pero los mayores inversores en el negocio siguen estando en Colombia y el Partido Comunista Colombiano con la ayuda de las FARC se a convertido en una especie de GE del narcotráfico. Si México se “daña” entonces mudaran su puerta de entrado a otros lugares y si ya no se puede seguir cultivando en Colombia, hay mucha selva virgen esperándolos en otras partes del Mundo.

    Las FARC no solo enriquecieron al PCC sino que además lograron blindarse para continuar su lucha y siempre será política por que el giro que le quiere dar la Izquierda al País es tan severo que solo podrá venir del apoderamiento de una u otra forma de todo el Establecimiento.

  • Anónimo
    26 enero, 2008 at 9:27 pm

    Y la historia de Chávez y las Farc son una vacuna que nos dará inmunidad por mucho tiempo en contra de cualquier embeleco bolivariano

    ¡Amén hermano!

  • JuanDavidVelez
    26 enero, 2008 at 9:32 pm

    Claro que es posible que hasta para la industria de la coca seamos unos chmabones, es posible que nuestro exito se deba a la falta de competencia por parte de los paises desarrollados. ¿Ustedes se imaginan la coca que fabricarian los productores de Mercedes Benz?, debe ser una elegancia de coca. ¿Se imaginan la eficiencia de los gringos donde se dediquen en serio al cultivo?, mejor dicho, en la legalizacion creo que nuestro unico mercado seria Venezuela (y tendriamos tambien un mercado interno lleno de coca china que se vende en el exito y carrefour).

  • bebeprobeta
    26 enero, 2008 at 10:11 pm

    Las practicas colectivas hoy son ‘conglomerados’.

  • bebeprobeta
    26 enero, 2008 at 10:20 pm

    Cualquier ‘atentado’ contra el narco-estado colombiano colocaria a la burguesia criolla al borde del Sindrome de Vietnam.

    ( una masa aterrorizada como punta de lanza contra el cartel de Sinaloa no le funciona ni al mas esmerado Jose Obdulio. )

    ( que se hagan pasito los generales y sus fiscales )

  • bebeprobeta
    26 enero, 2008 at 10:29 pm

    Hacemos silogismos ???

  • Anónimo
    27 enero, 2008 at 12:00 am

    TARANTINI:

    Estamos ABSOLUTAMENTE de ACUERDO.

  • Apelaez
    27 enero, 2008 at 1:48 am

    «The Colombian Connection es una de las pocas portadas (enero de 1979) que la revista Time le ha dedicado a Colombia. Como raro y como siempre, se trata de un artículo sobre el tráfico de drogas.

    La lectura del artículo deja la sensación de que el tiempo no pasa. Una que otra cosa ha cambiado, pero la historia sigue el mismo guion. Aumentan eso si, los muertos, los involucrados en el negocio y los esfuerzos fútiles por destruir el tráfico. Vale la pena leerlo. No hay nada nuevo bajo el sol.

  • Anónimo
    27 enero, 2008 at 3:17 am

    Tiene el presidente Uribe familiares o antecedentes que tengan que ver con el narcotrafico ?

  • Anónimo
    27 enero, 2008 at 3:29 am

    Jaime Ruiz hablando de jetones?….jajajajaja…y mañana mas cuentachistes….perdon, cuentahuesossssssss……Jaime hablando de jetones….jajajajaja…la camisa roja del video y la de superman….seran la misma?….no, pero se parecen….Jaime, hablando de jetones….cuentanos algo nuevo….

  • Jaime Ruiz
    27 enero, 2008 at 8:51 am

    La idea de la sociedad vacunada contra el chavismo y el avance fariano no se compadece mucho con la publicación de textos como el Editorial de El Tiempo de hoy. Ya era previsible que estuviera dedicado a la complicada tarea de cobrar el secuestro, por eso el resultado de tantas «condiciones dadas» es que se debe ceder en todas las pretensiones de las FARC(incluso en permitir el retorno de los presos al monte, aspecto que se calla) a cambio de una nebulosa de posibilidades que no son en definitiva nada: no hace falta despejar ningún territorio para nada que no sea el reforzamiento de la guerrilla.

    La propuesta es verdaderamente cómica y debería servir para despejar dudas sobre la intención del señor Santos Calderón: concesiones a las FARC a cambio de peticiones y expresión de deseos. Dentro de poco los clientes de las prostitutas les pagarán a cambio de permitirles que les propongan tener relaciones sexuales.

    Lo increíble es el título «Deben ser todos»: otra promesa con la que se oculta la evidente relación de los promotores del «proceso de paz» del Caguán con sus beneficiarios evidentes.

    El problema es de los demás colombianos, si hacen caso a manipulaciones de este tipo y permiten que la prolongada presión por el despeje y el reconocimiento a las FARC dé resultados cuando se ha avanzado tanto en su derrota.

  • Gheysel Naranjo
    27 enero, 2008 at 8:53 am

    “Misión Colombia” (al estilo “Misión Vietnam” o Misión del deber en Latinoamérica) con el paradigma del agente 007 en la dirección del “tinte” de Oscar Wilde, sería todo un Betseller cinematográfico … llevando la droga no en el estómago ni tan simple como en el guión criollo de “Maria llena eres de Gracia” ( Virgen de los Sicarios o Vendedora de Rosas), sino en complejos y sofisticados submarinos…en escenas como:

    o Agentes de la armada con el lema: “Submarineros al Combate”!!! (utilizando técnicas como las de James Murphy en su libro: Flawless Execution : Use the Techniques and Systems of America’s Fighter Pilots
    o “Pilotos al combate”), en sistemas inteligentes y con conocimientos científicos y técnicos de incautaciones, bloqueando envíos de droga desde Colombia, con el impulso e instinto agresivo como si fueran marcianos jejeje, y todos los recursos de avanzada de inspección para ver profundidades bajo el agua y detectar tecnologías militantes… y o sorpresa!!! un submarino bien artesanal fabricado en una lejana playa o selva con dos tripulantes pero lleno de… -adivinen que?-

    o Intrigas del vaticano por el cataclismo mundial de la legalización de la droga.

    o Las marcas Pillip Morris y Jhony Walker comercializando drogas (como la historia del tráfico del whisky, la mafia de Chicago, el poderío grandísimo de Alcapone por el alcohol, y/o el caso de la Rusia alcohólica…)…

    o Científicos dando otros usos fármacos a la droga y probando en sus laboratorios cómo pequeñas dosis de consumo de psicoactivos o de venenos narcóticos estimulan el cerebro, según conformación genética, constitución estética, etnográfica (para el caso de “los piel roja” tendrían mas resistencia que los vikingos…) y fisiológica…

    o J.R. dirigiendo un programa de “drogadictos anónimos”, las peleas por los impuestos de las drogas, y luchas por la prohibición del cilantro por lo narcótico porque hace dormir…

    Alguien que sea exigente del buen cine sugiere algún guión de intriga económica para esta película o alguna dirección especifica??

    Bueno bajando a la escena real y seria… Entre luchas, por la ley de polaridad, siempre salen nuevas formas para combatir- como los virus que absorben el tóxico y se vuelven más peligrosos y luchan más por atacar -… entonces hacer inversiones de última tecnología para destruir fábricas de submarinos destinados para la comercialización de droga- mmm, válido sí, pero que lo hagan las naciones que tienen el capital para ello… creo que el fondo verdadero es acabar con las mafias que activan su cruel y altísima economía por el narcotráfico… y la forma de hacerlo sería legalizar las drogas. Si desaparece lo que es ilegal, que vale y mueve una economía gigante por ser ilegal, la economía de los mafiosos valdría menos. Claro!!, podría atentarse contra la economía mundial porque mucha de la sociedad está comprometida por los ingresos- ejemplo: los ingresos que le pueden generar a modelos, artistas, políticos, etc.-
    Con la memoria del surgimiento del narcotráfico, exterminar la mafia es un problema complejo que podría acabar la economía y terminar de colapsar la crisis hipotecaria… Pero así el narcotráfico mueva billones de dólares, se podría concluir que se trata de una economía débil, llena de sangre donde sólo le va bien a los bandidos, mafiosos y criminales que matan inclusive a sus socios por quedarse con todo… y que afectan enormemente nuestra economía con la lista Clinton.

    Doctor Alejandro, algunas preguntas respecto de su columna:

    o Hasta dónde invertir en seguridad para que los narcos no cogan ventajas de dinero y tiempos? – Es de notar que la industria militar es muy costosa pues las balas ni misiles nunca se devuelven…–
    o Qué tan benéfico-costoso es conocer la estructura de las FARC y mostrar sus actividades?

    o Qué opción cree conveniente, si este hecho de legalizar la droga se viera como una Metarsis de Cáncer: a) Hacer un radiología y mirar como se disminuye el cáncer y buscar soluciones graduales? o, b) Ir a un quirófano, exterminar la mafia del narcotráfico pero y con mínimas probabilidades de dejar viva la economía del mundo?

    o Válida la legalización de narcos y que el gobierno de Estados Unidos le dé normativa y controle la venta a menores de edad y el consumo desaforado?

    Un saludo,

    Gheysel Naranjo

  • lelo69
    27 enero, 2008 at 3:45 pm

    Para: Pauselino & leobardo;

    Dinero,dinero,vil metal….

    El maná del mar…

    Mientras halla gente que tenga dinero o “haga los modos” para conseguirlo y usarlo con el fin consumir, siempre habrá quien trafique….

    A mediados de los años noventa estuve trabajando en un proyecto de prevención del fármaco dependencia en la costa atlántica de Nicaragua. En esa época la tasa de consumo de drogas como la cocaína y la marihuana era mínima, pero de pronto el fenómeno se disparo.
    En las calles de Bluefields una ciudad costera donde existía una economía básicamente de trueque y la principal industria era la pesca artesanal empezó el consumo entre los nativos de una cocaína barata que es fumada y que era producida allí mismo a partir de los paquetes de cocaína llegaban esporádicamente a las playas empujadas por las corrientes marinas aparentemente esa coca era arrojada al mar por los barcos de traficantes ante la eminencia de ser capturados por las lanchas de la armada americana. Esos paquetes fueron bautizados por los pastores como el maná que trajo la prosperidad a los pobres pescadores quienes vendían la cocaína que rescataban en el mar a gente que llegaba de Managua o de Costa Rica.
    La cocaína fumada era una especie de basuco preparada con pequeñas cantidades maná del mar y soda cáustica utilizada en el proceso de deshidratación de camarones. Desde ese momento un pueblo pacifico se convirtió en un sitio inseguro con robos, atracos y homicidios como nunca en su historia, los jóvenes roban para consumir, hay vendettas entre los distribuidores de las drogas, hay algunos ricos por el negocio pero la gran mayoría sigue igual o peor de jodida…

  • HERNANDO
    27 enero, 2008 at 5:20 pm

    Usted dio en el clavo. Cual será la estrategia que tomarán ahora los iluminatti. Es muy probable que Bill Clinton tenga una buena pista

  • Daniel Vaughan
    27 enero, 2008 at 10:24 pm

    Alejandro,

    Varios puntos rápidos:

    Usted mantiene con frecuencia que las FARC han dejado de ser un grupo guerrillero (con ideales guerrilleros) para convertirse en una mafia (con incentivos materiales).

    Por esta razón es que el eje central de su columna es poco interesante para la gran mayoría de colombianos (me atrevo a decir): usted sugiere que aunque el fin del narcotráfico significaría el fin de las FARC, lo opuesto no es verdad.

    La primera dirección sólo es verdad si su hipótesis de prostitución de los ideales guerrilleros es 100% verdadera, y sobra decir que son muy pocos los que en serio lo creen.

    La segunda es obvia y no necesita otra columna sobre narcotráfico para seguir repitiéndose. La historia de la lucha antinarcóticos es clara: todos los grandes carteles se han acabado, y siempre hay uno nuevo que aparezca, probablemente menor en tamaño, y seguramente con técnicas organizacionales diferentes.

    Así que bueno, el tema como está planteado dice poco o nada interesante, creo yo. Es repetir lo que se ha discutido muchas veces, o decir lo que es tan obvio que ni siquiera es necesario decir.

    Las preguntas interesantes, creo yo, están en la relación entre ideología y narcotráfico. Son interesantes porque responderlas (o por lo menos pensar en ellas, así no se puedan responder completamente) podrían servir para planear una estrategia que nos lleve al fin definitivo de las FARC. La pregunta genera una discusión sobre lo racional e irracional de la guerra, los incentivos materiales vs los incentivos morales (y el adoctrinamiento).

    Pero desafortunadamente usted parece que ni siquiera ha parado a pensar en estas preguntas. Parece que usted parte de la idea inamovible que las FARC son una mafia. Ojalá esté equivocado porque esta posición únicamente lo marginaría del debate. Es una posición que no parece tener mayor sustento empírico que el hecho que todos sabemos ya: las FARC se financian con drogas (aunque la financiación no es homogénea, es decir, hay frentes que lo hacen más o menos, y este tipo de información puede servir para entender mejor cómo luchar contra las FARC).

    DV

  • Jaime Ruiz
    27 enero, 2008 at 10:55 pm

    Venezuela ya es una gran Universidad.

  • Alejandro Gaviria
    28 enero, 2008 at 2:39 am

    Joaquin Villalobos (el ex guerrillero salvadoreño) dice, en una columna publicada en Semana.com , que “las Farc no tienen futuro como guerrilla, aunque lo tengan como narcotraficantes”. Es la misma opinión presentada en la columna y que Daniel critica como contraevidente. De nuevo, mi punto es que las Farc van en camino de convertirse en un conjunto de bandas de productores de cocaína sin mucha o ninguna cohesión. Es una predicción. No una hipótesis. Así que no encuentro válida la queja sobre la falta de evidencia.

    El artículo enlazado por apelaez es interesante. Nada ha cambiado (y todo se ha dicho) sobre el tema de la columna. Pero la reiteración es necesaria. Casi un imperativo. Esta es una fabula que se necesita contar una y mil vez pues la moraleja no parece haber sido escuchada. El contrafactual planteado por Jaime es fácil de imaginar. Tal vez no en los detalles pero sí en los resultados generales: el mundo estaría mejor si Nixon no hubiera decidido lanzar una guerra imposible para tapar un escándalo inevitable.

    Para los interesados en la razones de este guerra imposible, en la ligereza de las decisiones y de quienes las toman, vale la pena leer las grabaciones que relatan las opiniones Nixon sobre la necesidad de prohibir la marihuana. Nixon deja de lado la evidencia científica y toma la decisión basada en un puritanismo obtuso: “la gente que usa drogas sólo quiere divertirse”.

    La analogía de Jaime con el comercio de órganos o con los homicidios no funciona. La analogía correcta, creo yo, es con la prostitución. Las prostitutas de las vegas tienen la menor prevalencia de enfermedades de transmisión sexual en todos los Estados Unidos. La prohibición no ha acabado con el negocio en los otros estados. Simplemente lo volvió más sucio. Literalmente.

  • Carlos
    28 enero, 2008 at 3:32 am

    Los malos resultados en la guerra contra las drogas son de esperar. Por un lado tenemos grandes burocracias como la DEA,la policia nacional,etc compitiendo con empresas comerciales con mayor capacidad de aprendizaje, adaptación e innovación en los métodos/procesos de producción, procesamiento, distribución y comercialización y fuertemente motivadas por los altos precios causados por la prohibición estatal.

    Los narcotraficantes siempre serán mas agiles y mas innovadores que las burocracias que luchan contra ellos.

  • Carlos
    28 enero, 2008 at 3:36 am

    Este articulo menciona una interesante hipotesis: que las FARC les tocó involucrarse en el negocio del narcotrafico por presión de campesino de la zonas que controlaban.

    Pienso que pueden ser cierto para algunas regiones, pero la hipotesis ignora que las FARC empezaron a tener problemas serios de financiamiento cuando se acabó la Unión Sovietica que las financiaba. Esto las llevo a intensificar el secuestro extorsivo(que solo fue aprobado por el partido comunista, el mismo que hace del PDA, hacia 1982), las extorsiones y el narcotrafico desde comienzo de los años 90.

    Saludos,
    Carlos

  • Carlos
    28 enero, 2008 at 3:37 am

    El articulo es este

  • Carlos
    28 enero, 2008 at 3:43 am

    Alejandro: parece que el gobierno si le va a jalar la venta total de ISAGEN.Despues de todo, no echaron en saco roto todas las recomendaciones de la comisión de gasto publico.

    Saludos,
    Carlos

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 3:44 am

    Don Alejandro Gaviria, descubre con asombro el agua tibia y nos transmite como primicia algo que se sabe hace ya mucho tiempo, y que economistas como Joseph Stiglitz han explicado clara y contundentemente. El negocio de las drogas es de los que mejor funciona en el mundo, pues esa farsa de la «guerra contra las drogas», a lo único que contribuye es a mantener los precios lo suficientemente altos y a eliminarle gratis la competencia -pequeños narcos y mini carteles- a los carteles principales. Obviamente esto lo saben en EEUU, y lo que no menciona Gaviria es toda la corrupción que hay del otro lado y que posibilita el funcionamiento del negocio. Dentro de todo ese panorama, las FARC son ciertamente irrelevantes y su desaparición no afectará en nada la dinámica del narcotráfico, pues si por eso fuera, la muerte de Escobar habría terminado con éste. En fin, nada novedoso, ni ningún aporte significativo tiene èsta columna.

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 3:50 am

    Alejandro Gaviria menciona a las Farc como si fueran el principal cartel narcotraficante de Colombia, los paramilitares controlan este negocio en Colombia y manejan ciudades enteras como Cùcuta con èstos negocios ilìcitos, es màs la distribuciòn de cocaìna por los rios hacia Venezuela la controlan los paramilitares y èstos terminaràn de aquì a un futuro por controlar todo el negocio en Colombia, claro esto no lo menciona Alejandro Gaviria porque èl es un ideòlogo burguès sirviente a la oligarquìa Colombiana que tambièn tiene metidas hasta las narices en este negocio.

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 4:14 am

    El anónimo de las 22:50 es el típico anti uribista delirante. Alguien habla de las FARC y éste tiene que meter la cucharada sobre los paramilitares, como si hablar de las FARC fuera negar la existencia de los paras.

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 5:28 am

    Que tal Danielito el vago, el emperador de la evidencia científica: «…el eje central de su columna es poco interesante para la gran mayoría de colombianos».
    Cómo así? Ya hizo una encuesta? Quién lo eligió para convertirse en el vocero de «la gran mayoría de los colombianos»?
    Y de cuándo a acá usted decide qué es interasente para la mayoría de los colombianos (lo que usted dice) y lo que no? (lo que dicen los demás). Es mejor que siga de vacaciones o que se dedique a estudiar de verdad en vez de echar espumarajos por la boca.
    Qué tipo tan mamón. Ya le está haciendo competencia a su némesis, Carlos.

  • Alejandro Gaviria
    28 enero, 2008 at 5:56 am

    Anónimo 22:50: no veo la necesidad del insulto, de mezclar las ideas con el agravio personal. Mi punto es que las Farc y los paramilitares con el tiempo van a ser indistinguibles. Ambas organizaciones van en camino de convertirse en bandas armadas de narcotraficantes. Esta noticia publicada en El Espectador ilustra (y sustenta) mi tesis.

  • Jaime Ruiz
    28 enero, 2008 at 7:32 am

    La eventualidad de que las FARC se alíen con los paramilitares en determinadas situaciones del negocio del narcotráfico no dice nada de la cuestión de si tiene objetivos políticos o no los tiene. Habría que pensar que el M-19 que se alió con Escobar tampoco tenía esas metas. Sencillamente la revolución necesita dinero y el paramilitarismo es una tropa mercenaria que puede establecer cualquier alianza.

    La tentación de reducir la tropa comunista a simple red mafiosa me parece tan complaciente con los propios deseos como la comparación del narcotráfico con la prostitución y no con el tráfico de órganos. Mientras que la primera puede ser tolerada o aun legal y aun así suele ir acompañada de violencia e ilegalidad (por la necesidad presente en muchos casos de someter a las víctimas), los otros negocios sólo existen porque hay leyes que los prohíben.

    Según una historia conocida, un judío alemán volvió después de la Shoa y se hizo amigo de un alemán no-judío, al que al cabo de un tiempo telefoneó para decirle que se iba de Alemania. «¿Por qué?» «He oído decir que van a perseguir a los farmacéuticos y a los judíos.» «¿Por qué a los farmacéuticos?» «Ése es el problema, que todos preguntan ‘¿por qué a los farmacéuticos?’. Y yo me largo». Cada vez que uno lee que la guerrilla ha perdido sus ideales o encuentra a alguien indignado porque cree que alias Alfonso Cano no es un Che Guevara sino una versión de Pablo Escobar se siente como ese judío. La guerrilla es un problema político sean cuales sean los móviles actuales de sus miembros. La estima más o menos unánime de la clase intelectual por una guerrilla auténticamente revolucionaria es el problema del que surgen las organizaciones narcoterroristas, la fuente de la retención, pero eso no interesa a nadie porque el reclamo del chusmero de estrato 1 sólo movido por la vil codicia es irresistible: un blanco fácil al que se le dispara hermanados con gentes como Lanark y hasta con Gustavo Petro. Suponiendo la renuncia a todo «ideal» por parte de las FARC, las banderas de la izquierda democrática le serán útiles en todos los casos porque la presión de la universidad por transformaciones sociales por encima de las urnas amplía el margen de juego.

    En todo caso, es disparatado: en tiempos de Pastrana podrían haberse convertido en príncipes de la selva y construirse verdaderos palacios: unos mafiosos retirados convertidos en héroes políticos para consumo de adolescentes estúpidos, y que viven cómodamente dedicados a perpetuar y «lavar» su prosperidad. La moralina anti-lucro adquiere un tono infantil que enternece, alias Alfonso Cano se convierte en un débil enviciado a las cifras millonarias (algo impropio de su estrato y de su diploma) que por su manía corre peligros y vive escondiéndose mientras el joven y no tan joven artista que admira a Molano y compañía observa un comportamiento maduro y aplomado.

    Las FARC retrocedieron militarmente desde 2001, pero su legitimación política creció en la medida en que se convirtieron en el «polo» que atrae a toda la vieja sociedad, por eso las presiones de cuatro ex presidentes por el «intercambio humanitario», por eso la vasta alianza de todo lo «desechable» en términos políticos que llevó a Samuel Moreno a la alcaldía de Bogotá, por eso la apuesta de Chávez por el reconocimiento de las FARC a costa de las posibilidades electorales de su gente en Colombia. La misma conformación del PDA es inconcebible sin ese auge fariano: ¿qué interés tendría el M-19 en comprometer su futuro aliándose con un partido, el PCC, que había llegado a obtener 22.000 votos en todo el país?

    Dice el dicho que «a nadie le amarga un dulce», sin duda todos los guerrilleros estarán más contentos si disponen de grandes cantidades de dinero, pero lo que los mueve es el reconocimiento, primero de sus jefes inmediatos y a éstos de la dirección a la que aspiran a integrarse, y a ésta el de la «inteligencia» colombiana, como decía el viernes un columnista de El Tiempo y el de la historia, reconocimiento este último que promete esa clase.

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 11:03 am

    ¡zınɹ ǝʇuɐpuɐɯoɔ ǝʇuɐlǝpɐ! ˙lıʌıɔ ɐɹɹǝnƃ ‘zǝıp lıɯ sop uǝ sǝuoıɔɔǝlǝ sɐl ɐuɐƃ olod lǝ ıs :uǝqɐs ɐʎ ʎ

  • Carlos
    28 enero, 2008 at 11:43 am

    Hoy nuevamente arremete el pensamiento unico hegemónico en la mayoria de los columnistas colombianos:

    «Creo que la única vía para deshacernos de ese flagelo es a través de la negociación política.»

    Que incluiría esa negociación política? Sospecho que es negociar las leyes y crear una nueva constitución «bolivariana» al gusto de la izquierda tal como hicieron con la constitución del 91. Porque Jimena Duzan no plantea que la solución es que las guerrilas se acojan a la ley de justicia y paz, o a incluso a una versión mas benevolente de esa ley?

    Porque tanta insistencia en una «negociación política»?

    Porque ese es el juego que siguen muchos intelectuales de la izquierda. No quieren que la guerrilla triunfe y se tome el poder pero si quieren que se negocien con ellos las leyes para de esa forma imponerle al pais gran parte del programa político de las FARC, con el cual ellos estan parcialmente o totalmente de acuerdo(ver piedad cordoba).

    Saben que la idea no es que mande Jojoy en el gobierno, sino que se institucionalize (como ya lo hicieron con la constitución del 91) el intervencionismo y el autoritarismo economico, los mal llamados «derechos sociales», el favorecimiento a grupos de interes especiales apoyados por la izquierda (sindicatos,grupos indigenas, comunidades afrocolombianas,etc), enormes restricciones sobre la libertad económica(que en ultimas afecta todas las areas de la experiencia humana) el asistencialismo y el populismo y el estado rentista.

    La política empezo a cambiar cuando algunos pensadores plantearon hace 300 años que las leyes y el gobierno solo eran legitimos si venia del consentimiento del pueblo, es decir, de la soberanía popular, no de las armas, ni del mas fuerte. A nuestros intelectuales nunca les llegaron esas ideas.

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 1:31 pm

    carlos que belleza de pensamientos,apropiados para la democracia ateniense,madre putativa de la democracia colombiana.de todos modos quien quiere vivir en paz?devoto de j.r.

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 2:08 pm

    Afganistán y Colombia son las economías con mayor producción de drogas del mundo, y alimentan una floreciente economía criminal. Son países muy militarizados en donde el comercio de la droga está protegido. Está muy documentado que la CIA ha desempeñado un papel principal en el desarrollo de ambos triángulos de la droga: el Latinoamericano y el asiático.

    El Fondo Monetario Internacional estima que el blanqueo de dinero a escala mundial se encuentra entre los 590.000 millones de dólares y 1 billón, 500.000 millones al año, lo que representa entre un 2 y un 5 por ciento del PIB mundial (Asian Banker, 15 de agosto de 2003). Una gran parte del dinero negro, según estimaciones del FMI, está relacionado con el tráfico de drogas.

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 3:01 pm

    Jaime, para variar, tiene razon: «…la vasta alianza de todo lo «desechable» en términos políticos que llevó a Samuel Moreno a la alcaldía de Bogotá,…», es la misma que aporto en Bogotá su granito de arena para tener el Presidente que tenemos…vasta alizanza por demas estupida….pero juiciosa y obediente a la hora de votar y mantener la democracia maestro…y despues gastamos tiempo, papel y virtualidad, preguntandonos por que somos un muladar….diferencia entre gerrillos y paracos no hay, cuando empecemos a asimilar esto, podremos empezar a pensar…

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 3:11 pm

    anónimo 10:01, acaba usted de descrubir el hueco de los roscones, lo felicito.

  • Daniel Vaughan
    28 enero, 2008 at 3:58 pm

    Anónimo 00:28,

    Aunque el comentario puede sonar tremendamente pedante el argumento que lo soporta está ahí.

    Así que usted puede hacer dos cosas (bueno, tres): puede atacar el argumento o puede aprovechar el anonimato para atacar al autor (o sencillamente puede seguir siendo otro lector, igual de «vago» que los que escribimos acá, que siente desde su pedestal que todo lo que se escribe acá es una basura).

    Aunque sugiero la primera, porque es el objeto del blog, no es dificil imaginarse que sólo podemos esperar la segunda de usted. Así que bienvenidas las groserías y los insultos.

    Mucha suerte.

    Danielito «el vago»

  • juan farncisco muñoz
    28 enero, 2008 at 5:15 pm

    Si con el tiempo las farc y los paras van a convertirse en una sola clase de grupos armados, entonces, cómo deben ser las políticas sobre seguridad que debe desarrolar el gobierno?

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 7:47 pm

    BRABONEL.

    Estoy de acuerdo con los que aseguran que las Farc seguirán de cualquier forma. Las Farc son el soporte político de las castas antiguas colombianas y no estas de las Farc como piensan muchos. Suena contradictorio oír al secretariado de las Farc hablar de paz y acusar al Gobierno Uribe de guerrista cuando son ellos quienes hacen la guerra, es el cuento de la “Paz” el soporte político de las castas antiguas y para que se hable de paz inoxerablemente debe existir guerra, que es precisamente la que ellos hacen.

    La guerrilla habla de “Paz” mientras hace la guerra y las castas antiguas Colombianas ¡hablan de paz mientras que no hacen nada para que las Farc dejen de seguir haciendo la guerra! Parece una contradicción pero no loes por que mientras halla guerra existirán posibilidades de conseguir fines políticos por medio de la “Paz”. Si para conseguir metas políticas no se presta la paz entonces la palabra paz pierde sentido, como nos lo hacer ver María Jimena Duzán en sus Observaciones sobre convocatoria a marcha del 4 de febrero, a través de Facebook. La marcha del 4 de Febrero no es guerrista pero sin duda alguna hace lo que deben hacer quienes en realidad quieren la paz: pedir a las farc que dejen de existir.

    Mientras que no se haga nada para descubrir que la guerrilla es un pretexto para buscar fines políticos será demasiado difícil que algún día las guerrillas dejen de existir.

  • Daniel Vaughan
    28 enero, 2008 at 7:52 pm

    ¿Cuáles son las «castas antiguas» de Colombia»?

    DV

  • la colombia inclaudicable (lci)
    28 enero, 2008 at 7:57 pm

    los jesuitas

  • Anónimo
    28 enero, 2008 at 8:09 pm

    Las castas antiguas son: los profesores universitarios y los maestros de secundaria de universidades y colegios oficiales por supuesto, los becarios en el exterior por cuenta del gobierno, los sindicalistas y los sindicalizados, menos los amigos del TLC, los dueños de medios de comunicacion diferentes a El Tiempo y a RCN, los guerrilleros: los del monte y los de El Chico, la Iglesia catolica y los cristianos evangelicos, y todo aquel que este de acuerdo con lo que acabo de escribir.

  • juanvaldes
    28 enero, 2008 at 8:12 pm

    Para la mafia narcotraficante de Colombia es más fácil trabajar «desde» el gobierno, que trabajar » con» el gobierno.
    INDISTINGUIBLES siempre han sido los terroristas que inmiscuidos dentro de los estamentos oficiales maquinan los crimenes y utilizan el poder estatal para traficar y lavar dinero propio del narcotráfico.
    A mi me parece que España tiene un ejemplo fuerte de politica contra la desarticulación de redes de introduccion y distribucion de drogas.

  • Lanark
    28 enero, 2008 at 8:36 pm

    Hay que ser muy bestia para no notar la diferencia que hay entre la manera como funciona una mafia y la manera como funciona un gobierno autoritario. La delincuencia, por más organizada que sea, no puede funcionar a la vista, por definición. Que haya gobiernos como el ruso, el colombiano, o el de la Florida, que defienden los intereses de una mafia, no significa que una mafia pueda estar en el poder.

    El punto óptimo para una mafia es estar cerca del gobierno, y lejos de la vista de la opinión pública. Le conviene que un gobierno represivo pero ineficaz mantenga unas condiciones violentas que le den ventajas competitivas sobre organizaciones (como las empresas legales) que en circunstancias más pacíficas serían mucho mas efectivas.

    A riesgo de ganarme un bastonazo de jubilado, simplemente pregunto: ¿es tan fácil falsificar la historia para que el narcotráfico resulte un proyecto ideológico de la izquierda? No creo. Si logran hacerlo, mis respetos.

  • Maldoror
    28 enero, 2008 at 8:43 pm

    Hay que ser muy bestia para no notar la diferencia que hay entre la manera como funciona una mafia y la manera como funciona un gobierno autoritario.

    Independientemente de las teorías paranóicas de JR y sus secuaces, ¿ud está seguro de eso?

  • Javier Moreno
    29 enero, 2008 at 12:55 am

    Las «castas antiguas» son los profesores, los jesuitas y los farmaceutas.

  • Jaime Ruiz
    29 enero, 2008 at 2:24 am

    Bueno, Sergio, Lanark, Daniel y Javier son personas muy difíciles de convencer. Pero hay un segmento social formado por los descendientes de las familias ilustres de la historia nacional que tiende a reconocerse entre sí y a disponer de los recursos comunes y a considerar al resto de la población como sus esclavos. Su propuesta es la revolución, es decir, la violencia, su pretexto es la justicia pero su objetivo es la doma. Es inevitable que ese proyecto de orientación socialista-comunitario que ya se ensayó en las misiones paraguayas de la época colonial y en muchos sitios de México y Centroamérica después resulte atractivo para ese segmento social. Todo eso es muy fácil de reconocer pero requiere un poquito de honradez, por ejemplo para figurarse que una sociedad productiva y competitiva provee a la mayoría de los ciudadanos bienes que son más importantes que la justicia derivada de la expropiación de ciertos poseedores, que en esa aspiración hay una justicia superior, que comienza por el reconocimiento a la voluntad y al derecho del otro (cosa que se niega cuando se propone la negociación política con la guerrilla, como hace la señora Duzán sin que ninguno de los comentaristas de este blog aparte de mi amigo Brabonel y del que firma «La Colombia inclaudicable» lo detecte). «justicia» es el nombre de la ambición de esas personas y de la persistencia de sus hábitos y del orden en que en cierta medida siguen reinando, no equilibrio entre los miembros de la sociedad ni aspiración al bien común.

    Por eso estas personas mencionadas de este blog, tan difíciles de convencer, sólo tienen groserías, calumnias, amenazas, burlas, repudios colectivos, diminutivos, descalificaciones basadas en la edad… Es algo de la cultura y el problema no es ni siquiera que en ellos florezca la tradición de ese modo sino que los demás los aprueben y reconozcan. Por eso la cuestión de las características de la sociedad y de la cultura colombianas es imposible con ellos porque es lo que menos les interesa. Se creen distintos a los que dicen que por estar de acuerdo con el gobierno uno es igual que un paramilitar que corta gente con motosierra, pero sólo son de estrato más alto, de la misma calaña moral pero con mejores modales. Más dañinos con su jovial y grotesca prepotencia (escribiendo cosas como «paranóicos») que los típicos sicarios que se hinchan de perfecciones soltando «chavadas» sobre el gobierno al que apoya la mayoría de la gente sencilla en Colombia y sobre el país que respalda la resistencia al imperio de justicia social que ya se ensayó en Cuba y ahora en Venezuela y media Sudamérica. Bueno, no hay ningún comportamiento de esos sicarios que no hayan puesto en práctica estos pensadores. Sólo es que prefieren mostrarse como académicos serios. Triste asunto, aunque se vista de seda, la mona mona se queda.

  • Javier Moreno
    29 enero, 2008 at 9:14 am

    Jaime, nadie necesita descalificarlo. Ud. se descalifica solito la mayoría de las veces.

    Le queda bien la seda, por cierto. Mona.

  • Anónimo
    29 enero, 2008 at 9:47 am

    j.r.al mirarse en el espejo no se reconoce como colombiano,ve talvez, la imagen superimpuesta en rojo y azul,que escoge para presentarse en los blogs, asi emmpinado en una ilusion,descalifica a quienes por una razon o la otra han obtenido conocimientos que chocan con su mentalidad rigida y prejuiciada,no entiende que comparte esa mentalidad con muchos millones de sus congeneres del «muladar»que le vio nacer, este prisma deformante,idea fija que predica sin cesar, tiene eco en quienes comparten su sentir y su menosprecio de otros que piensan y perciben la realidad cuotidiana, en forma diferente,tiene seguidores y adeptos que, como el energumeno que apostrofo a la senadora chocoana,son muy capaces de poner en practica su predica amoral y criminal.
    j.r. se cree juez y arbitro del bien y del mal,como los motosierros que son devotos de la virgen a quien se encomiendan, antes durante y despue de sus crimenes.
    es un savonarola del siglo 21, afortunados los que
    como el estan por encima del bien y del mal.
    colmbiano comun.

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 10:05 am

    Maldoror: Es clarísimo que, como dije, puede ser muy rentable para un gobernante defender los intereses de una mafia, y para un mafioso es absolutatmente necesario tener fichas en el gobierno. Pero entre la mafia, que necesariamente funciona por debajo de cuerdas, y el gobierno, que pretende estar siempre a la vista (aunque hagan sus cosas desde el Ubérrimo), hay una diferencia abismal.

    Desde luego que para un mafioso debe ser tentador volverse decente. Darle plata al Opus Dei y ganarse el cielo con un programa bien godo. Pero ellos, por más que estén amarrados por una red de relaciones algo macabra de la que se sirven para el trabajo sucio, saben que en el gobierno las cosas son distintas que entre su simpático círculo de amigos.

    Pablo Escobar se antojó de que le digan «dotor» y, cosa de volverse locos, no se dedicó a hacer un doctorado, como dicta el sentido común que siempre hacen los traquetos, sino que se metió a político. Siempre tuvo veleidades políticas, pero era terriblemente claro que nunca se preocupó por aclarar su ideología: no tenía una. Eso siempre se puede justificar con el discurso uribista de que no hay derecha ni izquierda sino los que quieren trabajar por la patria y los guerrilleros disfrazados que no quieren trabajar en absoluto.

    Los narcotraficantes son gente muy industriosa; no durarían 15 minutos en una clase aburriéndose con teorías económicas, sólo verían dólares con alitas pasando por la ventana. Saben que de pronto los matan al día siguiente, y si no acumulan plata ya mismo, probablemente ya no lo hagan. Si se la supieran, dirían todo el tiempo esa famosa frase de «en el largo plazo, todos estaremos muertos». Cuando andan de juerga también están trabajando, porque gran parte de lo que hacen depende de que sean considerados como gente berraca; su vida depende de ganarse el respeto de un montón de lavaperros mostrándoles cómo tienen mujeres, toman trago y gastan plata.

    Ah, y supongo que también pertenecer a un partido comunista es algo de lo que un traqueto estará muy orgulloso. Cómo no.

  • Maldoror
    29 enero, 2008 at 10:18 am

    Lanark:

    El punto no era tanto la relación entre el gobierno y la mafia, sino el hecho de que el Estado (sobre todo los autoritarios y totalitarios) funcionan como una mafia en si mismos.

  • Jaime Ruiz
    29 enero, 2008 at 10:33 am

    Es muy interesante el comentario de Lanark, del que sale que el presidente es un mafioso y seguramente la DEA, que no lo persigue, también. Es el discurso típico de la universidad y me queda la sensación de que Alejandro comparte esa opinión pero no la manifiesta para no crearse problemas.

    Ah, lo absurdo es que el narcotráfico sea del Partido Comunista. ¿A quién se le va a ocurrir?

    Y no, Javier, las calumnias, amenazas, insultos, repudios, diminutivos y demás bellezas las hacen ustedes. No me cabe duda de que se sienten justificados y de que son muchos, un amplio abanico que empieza con los jaleadores abiertos de las FARC y termina con los que dicen que el presidente es un mafioso, pero lo de que uno «se descalifique» por no formar parte de tan noble cofradía es una opinión suya que no lo autoriza a propagar calumnias.

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 10:45 am

    CLASES DE COMPRENSIÓN DE LECTURA: En mi comentario dice que la DEA «es mafiosa».

  • Maldoror
    29 enero, 2008 at 10:46 am

    Lanark:

    ¿Ese último comentario era para mí?

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 10:53 am

    Maldoror: No, para el que dice «el comentario de Lanark, del que sale que el presidente es un mafioso y seguramente la DEA, que no lo persigue, también«

    La discusión contigo viene precisamente de que yo afirmo que un estado no puede ser mafioso por sí mismo, sólo puede estar en manos de una mafia.

    Sin embargo, sí sería interesante analizar si las mafias, o de hecho cualquier organización (empresa) suficientemente poderosa, no son pequeños estados cuyo poder no viene del consenso sino de la apropiación de algún tipo de violencia. Si es el caso, serían estados vergonzantes, estados por debajo de cuerdas, que no pueden mostrarse como tales.

    Es curioso, por ejemplo, como en los mandos bajos de Microsoft han instituido un culto a Bill Gates que los hace lucir como una pequeña teocracia.

  • Carlos
    29 enero, 2008 at 11:08 am

    Los Estados y la Mafia en realidad tienen origenes parecidos: el negocio de proveer «protección» a cambio de dominar una zona territorial y poder pedir «cuotas» al sector productivo real.

    La mafia surgió en Nueva York porque la policia no atendia los requerimientos de seguridad y protección de los inmigrantes italianos(por eso la pelicula El Padrino comienza con una escena donde un pequeño empresario, dueño de una funeraria va a «solicitar justicia» a Don Corleone). Entonces estos recurrían a los mafiosos. Algo parecido ha sucedido con la guerrilla y los paramilitares en las zonas que dominan.

  • Alejandro Gaviria
    29 enero, 2008 at 12:03 pm

    La mafia es definida por Diego Gambeta, tal vez el más lucido de sus analistas, como el negocio de prestar protección privada. La mafia aparece donde el Estado desaparece. En el negocio de las drogas, por ejemplo, el sistema legal no opera y la mafia vigila los contratos implícitos. La oficina de Envigado (el ejemplo perfecto de una organización mafiosa en Colombia) no sólo trabaja supervisando los tratos entre narcotraficantes, también cobra deudas y presta plata. De nuevo, ofrece protección al mejor postor.

    La prohibición de la droga no es una conspiración de la DEA o de la CIA o de los bancos estadounidenses. Es una falla política. Es la perpetuación de un prejuicio. Hasta 1920 la droga era básicamente legal. Pero algunos funcionarios del departamento de Estado de los Estados Unidos comenzaron a promover la prohibición del opio como consecuencia, en buena medida, de sus prejuicios raciales en contra de los chinos y también de cierto puritanismo: todos eran bastante religiosos. Desde entonces el discurso prohibicionista ha explotado los miedos (algunos justificados) de la clase media. Y los políticos han respaldado lo opinión mayoritaria. Ninguno se atreve a decir nada distinto.

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 12:07 pm

    Carlos: Lo felicito por saber con certeza cuál fue la razón del origen del estado y de la mafia: pocos mortales pueden darse el gusto de estar tan seguros de algo que pasó hace tanto tiempo, y más aún sin ser historiadores.

    Los que no tienen nada que ganar ni que perder con lo que descubran (no los van a echar de ningún corrillo estatista ni libertario) pueden experimentar en qué condiciones puede aparecer un estado, y otros pueden seguir la idea de mafia hasta una gente desquiciadamente regionalista de Sicilia que quería reivindicar su identidad. Hay gente que hace lo imposible por identificarse con un grupo, ¿no?

    El caso, es que muchos regímenes sí se dedican a vendernos protección, convenciéndonos de que si no renunciamos a nuestras libertades, ya van a venir los malos a matarnos. ¿les suena «war on terror»?

    Los guerrillos y los paracos también le hacen al negocio de la protección, pero eso es sólo la caja menor; ganan mucho más con el narcotráfico.

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 12:17 pm

    Alejandro: Yo no estoy de acuerdo con que la mafia aparezca donde el estado desaparece. Aparece donde el estado le deja un hueco. De hecho, en mi opinión la mafia necesita que exista un estado. Uno autoritario e ineficaz es, como dije, perfecto para ellos, porque perpetúa una situación de violencia. Pero la mafia no tiene ningún interés en controlarlo todo, sólo se interesa en los negocios donde su predominio violento es una ventaja más notable. Ellos necesitan que haya un sector real que explotar, gente que haga lo que ellos se roban.

  • Carlos
    29 enero, 2008 at 1:17 pm

    Lanark: el origen del Estado ha sido estudiado por los antropologos desde hace varias decadas.

    Le recomiendo el libro «Germenes, armas y Acero», de Jared Diamond. Hay todo un capitulo dedicado a explicar cual fue el origen del Estado (Diamond sabiamente llama «cleptocracias» a los sistemas políticos que surgieron a medida que los excedentes de alimentos permitieron la aparición de burocratas y guerreros.).Lea tambien el «Origen de la familia, la propiedad privada y el Estado», de Engels. O la «teoría de la clase ociosa» de Thorstein Veblen. O «El Estado» de Franz Oppenheimer.

    El Estado surge o bien a través de la conquista o por miedo a ella (el clasico «pongamos como rey a un Oso para protegernos del Lobo que nos quiere invadir»). No hay un solo Estado que no haya surgido de esa forma. No se ha encontrado evidencia de ningun «contrato social» ni nada parecido.
    De manera que mi afirmación no es especulativa. La suya si lo es.Revise la historias de antiguas civilizaciones desde las del creciente fertil («Mesopotamia) hasta Grecia y Roma. En todos los casos, el dominio geografico sobre extensos territorio surge o por conquista o miedo a la misma.

    Saludos,
    Carlos

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 1:51 pm

    Carlos:
    ¿Está seguro de que Diamond, Engels, Veblin y Oppenheimer coinciden entre sí? Todos ellos, y usted, y yo, estamos de acuerdo en algunos puntos, pero el hecho de que me mande a leerlos a ellos como si todos apoyaran su punto, da a entender que usted no los leyó, o no los entendió. Yo no he leído a Diamond, pero puedo decirle que Engels y Veblin no coinciden, y Oppenheimer, por lo que sé, tiene una posición distinta a todos los anteriores.

    De modo que leyéndolos a todos, uno no llega a ninguna convicción fanática de nada, aunque no descarto que eso pueda pasar.

    Y lo otro es: Mi afirmación es especulativa, y la suya no. Mil disculpas si se sintió acusado de especular, no fue la intención. Yo lo felicité por estar tan seguro de cuál fue el origen del estado, y sigo felicitándolo, porque probablemente ninguno de los autores que usted citó estará tan seguro como usted. Por otro lado, ¿cuál es mi «afirmación especulativa»? ¿que existe un «contrato social»? Esa no es mi afirmación: no hay tal contrato. Mi afirmación es que una mafia necesariamente funciona escondida, y un estado necesariamente debe estar, en cierto modo, a la vista. Y ninguno de los autores que usted citó contradice eso.

    Eso sí, es curioso todo ese name dropping. ¿está tratando de verse como una caricatura de Daniel?

  • Carlos
    29 enero, 2008 at 2:00 pm

    Lanark: estamos hablando de cosas distintas. Yo no contradigo lo que dice sobre la relación Mafia-Estado(ni tampoco la apoyo. Simplemente me quedo callado al respecto). Lo que intento es mostrar que el Estado en sus comienzos no era muy distinto de como sería una mafia hoy en dia. Y evidencias de antropologos e historiadores lo confirman.

    La diferencia entre Estado y Mafia son principalmente de escala y de métodos de legitimación frente a los protegidos.En su esencia son iguales.No percibo grandes diferencias cualitativas entre los Estados y las mafias.

    Si se examina la historia de las ideas políticas, al menos en Occidente, el problema de la legitimadad del Estado ha ocupado un lugar central al menos desde Hobbes. Porque será? Porque la legitimidad del Estado, para cualquier persona con sentido crítico y conocimiento de la historia es bastante controversial y problemático.

    Saludos,
    Carlos

  • German
    29 enero, 2008 at 2:13 pm

    El artículo de A.G tiene muchas apreciaciones que se pueden corroborar, por lo que critica a aquellos que piensan que al acabar las farc se acaba el narcotráfico. Es preocupante que muchos se burlen de las salidas políticas, si se tiene claro que tampoco es clara una salida pacífica que no tenga definición político.
    Para aquellos que tienen un interés en el gobierno colombiano, los invito a leer la columna de María Isabel Rueda

  • Jaime Ruiz
    29 enero, 2008 at 2:18 pm

    Carlos, esa visión del origen del Estado como proveedor de protección es contraria a la clásica, al menos del marxismo, que lo concibe como organización del dominio de la horda o clan guerrero que conquista un territorio. El Estado colombiano puede ser menos raro de lo que nos figuramos, efectivamente surge para organizar el despojo y no para brindar protección.

    Alejandro, la atribución a prejuicios raciales del origen de la prohibición de las drogas me parece un poco ligera y también un poco arrogante (parece definitivamente cosa de estúpidos la persistencia de la prohibición). Si la prohibición fuera una manía estadounidense habría algún lugar en el que el comercio de psicotrópicos fuera legal o en el que no lo fuera por presión de ese país, cosa bien dudosa. Yo creo que la prohibición viene de la propagación del consumo, la cual es una consecuencia no deseada del bienestar económico y social. Basta con pensar qué pasaría hace un siglo en un lugar como Colombia con el cáñamo (pero también en cualquier lugar de Europa). Una persona débil económicamente que se habituara a consumirlo estaría expuesta al hambre y a la exclusión de la comunidad. No hacía falta que entrara el Estado a controlar un negocio ínfimo. Lo mismo pasaba con el opio, que en Europa llegaba desde China y era en todos los casos una cosa cara. La cocaína y los opiáceos eran novedades que daban miedo a la mayoría de la gente y también se suponía que hacía falta tiempo y dinero para consumirlos. La oleada fuerte de la prohibición comenzó con el LSD y la moda hippie. Pero por entonces las drogas eran ya muy baratas y la gente que podía distraerse con ellas sin riesgo de pasar hambre era prácticamente todo el mundo en un país como EE UU. Al tiempo, la rebelión juvenil, fruto de todas esas bendiciones novedosas, planteó la posibilidad de que efectivamente una persona de 15 años (y aun gente menor) tuviera (tenga) acceso a toda clase de drogas. Hoy en día eso se da en mayor medida, y por eso al menos en EE UU no habrá legalización en varias décadas, cosa que puede verse con alivio desde Colombia porque las fuerzas de la rebelión (Pablo Escobar era también un político antiamericano típico) encontrarán otros negocios más rentables.

  • Apelaez
    29 enero, 2008 at 2:30 pm

    Estuve mirando los datos de erradicación de cultivos ilícitos y los respectivos presupuestos y tengo estas inquietudes:

    1. La «política» antidroga del gobierno se ha ido endureciendo a medida que transcurre su periodo. El programa familias guardabosques, que era una estrategia blanda contra los cultivos, ha disminuido su presupuesto en más de una cuarta parte (paso de 180 mil millones en 2006 a 120 mil millones en 2007 y 125 mil millones para el 2008). De manera paralela, el program de erradicación forzosa, ha ido duplicando su presupuesto desde su creacion (para el 2007 el presupuesto fue de 23 mil millones y para el 2008 es de 50 mil millones). Impera la linea dura contra los cocaleros.

    2. La meta de erradicación manual forzosa para este año es de 100.000 Ha. Según la UNODC en 2006 colombia tenia 78.000 ha, si la tendencia se ha mantenido, hoy en Colombia deberia haber unas 75.000 hectareas de coca. Hoy en el tiempo el gobierno indica que la resiembra es del 40%. Así las cosas, si el grupo de erradicacion forzosa cumple su meta sólo quedarian en colombia 5000 hectareas al final del año, incluyendo la erradicacion de las hectareas resembradas, sin tener en cuenta los resultados de aspersion aerea.

    Dudo mucho que para finales de este año colombia reduzca de un zopetón casi el 100% de los cultivos. En consecuencia, supongo yo que, o los datos de resiembra (ese 40%) son falsos, o en Colombia hay muchas mas hectareas de coca que lo que dice la UNODC (la cifra probablemente sea el doble, como lo indica el departamento de estado)

  • Maldoror
    29 enero, 2008 at 3:11 pm

    La última intervención de Jaime Ruiz me hizo hacerme una pregunta Alejandro..Ud habla sobre como se origina la prohibición en Estados Unidos…¿Pero como es que se extiende por el resto del mundo? Por lo demás, es falso que la gente mirara la cocaina con miedo siempre…en Europa era vista casi como una droga milagrosa en el siglo XIX, y se vendía comercialmente para tratamientos médicos en países como Francia (como puedo atestiguar de primera mano).

    Por último, nadie está hablando de teorías de la conspiración sobre el inicio de la prohibición. Pero no hay que ser un paranoico para darse cuenta que «la guerra contra las drogas» (que no es lo mismo que la simple y llana prohibición) obedeció a los intereses políticos conservadores (al menos en Estados Unidos) y se ha convertido en una fuente de ingresos para agencias policiales (como la DEA) y en un capital político de la derecha para jugar con el miedo de sus electores.

  • la colombia inclaudicable (lci)
    29 enero, 2008 at 4:07 pm

    Cuando será que por fin llegue el Estado sala cuna para que nos provea LSD para nuestros hijos, bazuco para nosotros, coca para nuestra mujeres y marihuana para los abuelos. ¿De pronto en el 2010?

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 4:17 pm

    Colombia es Pasión: Le dejo el basuco a usted y a sus barras bravas, y me quedo con el LSD para mi, gracias.

    La droga, eso sí, no se lo pida al gobierno, que eso no lo reparte ni Castro ni Chávez ni Evo.

    Mas bien coja sus antorchas y vaya a linchar al taita Víctor Jacanamijoy, que anda repartiendo yagé bolivariano y comunista. Si las FARC todavía no lo han matado, debe ser que es uno de ellos, ¿no?

  • la colombia inclaudicable (lci)
    29 enero, 2008 at 4:51 pm

    Lafark: Si Castro, Chávez y Evo no reparten algún «yagé» es porque reparten uno más embrutecedor, el estado colectivista.

  • Jaime Ruiz
    29 enero, 2008 at 5:03 pm

    Acabo de leer un estudio que se llama «Del LSD como vehículo de la sunyata«. Tengo entendido que el autor es un pensador colombiano (no es broma, no hay delirio místico pseudo-oriental que no cuente con algún adepto de buena familia colombiana). Lo que me inquieta es la posibilidad de que los lectores se equivoquen de molécula y terminen buscándose problema con los iluminados que se inspiran en el coronel Lenin, que hasta ahora han sido tolerantes con las expresiones más genuinas de la ¡identidad!

    Madre de Dios, como dice un anónimo, sufro por todos esos conocimientos de mis compatriotas instruidos, aunque más todavía por el aplomo y jovialidad con que se ven reinar en un país inicuo y salvaje. Del Egipto faraónico quedan algunos papiros y piezas de basalto, granito y alabastro; de la Colombia de hoy quedará la producción intelectual de nuestros pensadores de la izquierda democrática.

  • Lanark
    29 enero, 2008 at 5:12 pm

    Si, don Jaime. Cuidado con la molécula del basuco. Menos mal que ocupa el tiempo con lecturas tan edificantes y útiles; supongo que quiere aprender a trabarse como la gente bien.

    Oiga, y ¿mencionar al Egipto faraónico no le parece un poquito grecocaldense?

  • Jaime Ruiz
    29 enero, 2008 at 5:40 pm

    No, Lanark, cualquiera menciona el Egipto faraónico. Lo grecocaldense es la hinchazón del adjetivo (o séase, «lo característico grecocaldense es la indeseable y obscena hinchazón del innecesario y sonoro adjetivo»). Ah, y acabo de enterarme de que el basuco también es útil para alcanzar la iluminación, pero hay que consumir muy pocas moléculas.

  • la colombia inclaudicable (lci)
    29 enero, 2008 at 6:06 pm

    ¡Que Viva la social vacaneria! ¡cabrones!

  • Alejandro Gaviria
    29 enero, 2008 at 6:55 pm

    Ahora que la alucinación nos ha llevado de ida y vuelta a Egipto pasando por Manizales, quisiera volver sobre algunos de los temas pendientes.

    Sobre la mafia, creo que es útil distinguir (como lo hace Gambetta) entre mafia y crimen organizado. En algunos casos, hay empresas criminales que hacen las dos cosas. En otros, las empresas que proveen protección adquieren acciones en las empresas criminales. Pero la mafia es simplemente un servicio de privado de protección (de la vida, la propiedad y los contratos) que surge, según Gambetta, no sólo por el vacío dejado por el Estado, sino también por la falta de confianza interpersonal.

    Yo no conozco los detalles de la historia de la prohibición. Pero aparentemente las Naciones Unidos jugaron un papel clave en la expansión mundial de las políticas gringas. Lo dicho en la entrada anterior no es invento mío, me lo contó Jeff Miron (un profesor de la Universidad de Harvard) cuyo libro sobre el tema recomiendo.

    Las cifras mencionadas por apelaez indican la confusa aritmética de la UNDOC. Desde que el gobierno les entrego el manejo de algunos programas, los burócratas de la UNDOC en Colombia se han convertido en los principales propagandistas de la política antidroga. Desde entonces, las cifras de la ONU comenzaron a ser más optimistas que las de la CIA. Yo no le creo mucho a los datos de la UNDOC.

  • Alejandro
    29 enero, 2008 at 7:12 pm

    Cervantes, poco citado en este blog, escribió en su novela ejemplar «El coloquio de los burros» lo siguiente: «Cada vez que rebuzna el burro es que protesta contra la universidad o que da muestras de satisfacción con su propia sabiduría ortográfica».

  • Anónimo
    29 enero, 2008 at 7:21 pm

    Alejandro Gaviria, una pregunta usted cree que este año al fin va a ser ratificado el TLC con los gringos..?, esto que consecuencias positivas y negativas podrìa traer para Colombia..?, gracias.

  • Alejandro Gaviria
    29 enero, 2008 at 7:33 pm

    Anónimo 14:21:

    Yo creo que con la ayuda de Chávez el TLC será ratificado por el Congreso de los Estados Unidos. Los demócratas por fin entendieron que los desaires contra Colombia no son gratis.

    Sobre los efectos del TLC, lo remito a un documento que escribí hace algunos años. Está desactualizado pero las conclusiones generales siguen, en mi opinión, siendo válidas.

  • Anónimo
    29 enero, 2008 at 7:33 pm

    El PDA no asistirá a la marcha del 4 de Febrero contra las FARC haciendo una alterna con la misma fecha Y una hora adelantada para rechazar la marcha contra las FARC.

    El Partido Liberal esta dividido y Cesar Gaviria, jefe del Partido, tiene sus dudas al respecto, para el la marcha puede tomar otro rumbo, es decir, acorralar políticamente a las FARC no es conveniente para el PL.

  • Pepe
    29 enero, 2008 at 7:59 pm

    No creo, tan feacientemente como el profesor Gavira, que el paramilitarismo tan sólo se haya transformado. Yo creo que es más complicado que eso. Ahora, profe Gaviria, ¿qué señal cree usted se le está mandando a las nuevas generaciones cuando el ex-rector de la UniMagdalena se le condenó a ocho años de prisión por prevaricato y a Trino Luna a 4 años por paramilitarismo y a «Trinidad» a 60 años por el secuestro o captura o como quieran llamar de los tres contratistas o mercenarios o como quieran llamar estadounidenses? Mientras Mancuso fresco de la pelota. O sea visto por encima aquí no hay imparcialida d, ¿qué combaten a todos por igual? Por favor. Además yo encuentro muy, pero muy sospechoso que todos los golpes en los últimos 6 años han sido contra narcos del Cartel del Valle ¿o sea que el de Medellín, el de la Costa etc, desaparecieron? Hmm, soy bastante escéptico. Desafortunadamente algunos columnistas, no sé si usted, creen que algo termina cuando ustedes lo publican, pero ¿acaso olvidamos lo que finalemente se dijo sobre los supuestos restos de Carlos Castaño? Una noticia, extrañamente poco difundida, según la cual efectivamente esos huesos que ha todos nos mostraron resultó no se pudo confirmar definitivamente eran del susodicho. Y así es todo en este país. Cuando lo de los restos de Castaño, yo dudé porque sabía de las pruebas de ADN, antes de que estas se pusieran de moda por el caso del hijo de doña Clara.
    Sólo esperemos que todas esas generaciones pérdidas en esta guerra civil, mezclada con narcotráfico, que esas generaciones no den orígenes a fenómenos como el de los «maras» en El Salvador. Allá fue mezcla de guerra civil, exclusión social y emigrantes deportados de los E.U.
    Yo estoy por el Acuerdo Humanitario , pero claro, no voy a exponer mis ideas abiertamente en un país donde la diferencia no se respeta. Si, tengo miedo, así me repitan todos los días que vivo en la «democracia más antigua de América Latina». Lo que he tenido que ver y vivir no tiene nada que ver con una democracia. No apoyo la vía armada venga de donde venga.

  • Anónimo
    29 enero, 2008 at 8:05 pm

    Señor Alejandro Gaviria he leído el estudio sobre el TLC y pienso que deja pasar muchas cosas por alto. El TLC con los Estados Unidos no es una varita mágica que con solo moverla convertirá a Colombia en una nación desarrollada pero si es una herramienta fundamental que manejándola apropiadamente y complementándola con otras medidas puede ayudar mucho a reducir la pobreza.

    El reacomodamiento en la escala tecnológica e industrial se convierte en el fruto más jugoso de los tiempos actuales y para poder disfrutar de ese néctar, necesariamente se debe contar con instrumentos que garanticen reglas claras y duraderas que son precisamente uno de los ingredientes de los TLC. Más que el empleo directo que puede dejar un TLC están las manadas de inversión que pueden llegar con su firma, inversión que indirectamente traerá empleo y bienestar de vida.

    El TLC es solo un ingrediente los otros usted los conoce de sobra.

  • Jaime Ruiz
    29 enero, 2008 at 8:25 pm

    «Alejandro» (14:12). Tremendo, en el coloquio de los burros se habla del burro como si hubiera uno solo, creo que el Cervantes de su imaginación expresa demasiado claramente a su autor. Y sí, es muy injusto creer que las universidades tercermundistas sólo producen abimaeles y alfonsos cano, eso es muy injusto con esos líderes. Lo que más producen es babosos sin imaginación y con unas ínfulas que sólo son muestra de lo liliputiense del medio.

  • Anónimo
    29 enero, 2008 at 10:44 pm

    QUE CANALAS LOS DEL PDA ¡MARCHAR PARA OPONERSE A LA MARCHA DE 4 DE FEBRERO!

  • Felipe
    29 enero, 2008 at 11:47 pm

    Ahora resulta que a René Higuita le interesa la política y va a solicitar que se le quite el estatus de terroristas a las FARC. Palabras de Higuita; «Me encanta el socialismo». Definitivamente el circo no para…

  • Carlos
    30 enero, 2008 at 12:30 am

    La dirigencia del PDA es tan sectaria y anda tan obsesionada con la oposición a Uribe que por eso es incapaz de apoyar la marcha original. Cree que marchar contra las FARC es ser Uribista o apoyar la seguridad democrática. Por otra parte, algunos de sus líderes no quieren condenar a personas con las cuales tuvieron o tienen incluso lazos de amistad además de coincidencias ideológicas. Ejemplo: Simon Trinidad era activista política de la izquierda y de la Unión Patriotica antes de irse para las FARC. Las persecuciones de paramiltares y del ejercito lo motivaron, como a muchos, a irse al monte, en cierta forma, para salvar su vida y porque se convencieron que la vía democratica no tenia futuro.

    Ah, y por supuesto tambien esta el «jimenaduzanismo», que no quiere debilitar a las FARC para que llegue fuerte a la famosa «negociación política» que permita diseñar e imponernos una «constitución bolivariana».

    Saludos,
    Carlos

  • Carlos
    30 enero, 2008 at 12:32 am

    Alejandro: muy bueno el articulo. Una pregunta: existe algun trabajo o investigación sobre los posibles efectos del TLC en el consumo/nivel de vida y no solamente en el empleo y la producción?

    Saludos,
    Carlos

  • Anónimo
    30 enero, 2008 at 12:37 am

    El basuco debería ser para Jaime Ruiz, o más bien yo le aconsejaría que se fume el basuco después de que escriba en este blog, porque es un humorista innato.

  • Felipe
    30 enero, 2008 at 12:40 am

    Carlos, yo tengo entendido que Trinidad salió corriendo al monte más porque lo cogieron dándole a las FARC información sobre clientes del Banco del Comercio, donde trabajaba. Y dicen que también se robo su buena plata. Él no se quedó porque el «Estado» lo fuera a matar, sino porque iba a parar en la cárcel…

  • Carlos
    30 enero, 2008 at 1:11 am

    Felipe: bueno, tengo otra información. No dudo de lo que dice, pero me gustaria saber que fuentes tiene?

    La mia son un articulo que leí en Semana cuando capturaron a Trinidad y un documental sobre el exterminio de la UP que se consigue en Youtube.

  • Felipe
    30 enero, 2008 at 1:18 am

    Carlos, no le tengo fuentes que le pueda probar. Por eso dije que tenía entendido; para curarme en salud. Si uno busca en internet por ahí salen algunos artículos. Lo que digo me lo dijo gente que trabajaba para el Banco del Comercio a finales de los 80. Pero si pone en google «banco del comercio Simón Trinidad» ahí hay varios artículos que hablan de esto.

  • Jaime Ruiz
    30 enero, 2008 at 8:03 am

    Yo también he leído el escrito de Alejandro sobre el TLC y comparto lo que dice el anónimo de las 15.05. Entre las cosas que se pueden considerar problemáticas (pero supongo que los textos citados precisarán la cuestión) está la cuenta del conjunto: las políticas de apertura se cuentan en toda la región pasando por alto fenómenos como el crecimiento rápido e incesante del gasto público en lugares como Colombia en los noventa. Cuando se evalúa el impacto del TLC se da por sentado que sin él las exportaciones seguirían siendo más o menos las mismas del período anterior, siendo que en cualquier momento se pueden levantar barreras arancelarias.

    En todo caso lo que me convence menos es la forma en que se alude a la evidencia: ¿cómo le fue al empleo en México tras el TLCAN? Eso es problemático porque se da por sentado que el aprovechamiento que se hará del tratado será similar. Y ciertamente, sin un esfuerzo para aprovechar lo que permite el tratado en materia de exportaciones, los resultados podrían ser nimios. Se queda uno recordando a Groucho Marx: «Hace veinte años llegué aquí con un dólar en el bolsillo, y aquí me tienen, sin un dolar en el bolsillo». Si va uno a pedirle consejo a otro para conseguir novia puede que le recomiende comprar un computador y darse a conocer en internet. Si al cabo de un tiempo resulta que hace eso y no ha conseguido novia, estaría muy mal suponer que internet no es útil para ese fin.

    En fin: tampoco se lee nada sobre el porvenir de la economía colombiana sin el TLC. Por ejemplo, sobre la aspiración de la izquierda democrática, plasmada en su programa, de desligarse de la relación económica con EE UU, cosa también manifiesta en iniciativas como el ALBA. El TLC plantea una dirección para la economía colombiana cuyos resultados son inciertos. Sin él se puede ir al aislamiento y la integración-dependencia con la Venezuela de Chávez y sus amigos de la región.

  • Maldoror
    30 enero, 2008 at 9:34 am

    Alejandro:

    Creo que ud sobrestima la oposición al TLC por parte de los democratas. Yo sé – por buenas fuentes- que cuando los del Polo viajaron a hacer oposoción al TLC a estados unidos, igual no abrigaban muchas esperanzas de que no se pasara. Los democratas no le estaban haciendo un desaire a Colombia, sino a Bush. Pero en últimas el partido democrata y el republicano son casi la misma cosa, sobre todo en estos temas de relaciones exteriores, desafortunadamente.

  • Maldoror
    30 enero, 2008 at 9:46 am

    Alejandro:

    Otra cosa, su artículo sobre el TLC me pareció bueno. A mi lo que me molesta del TLC es la cuestión de la agricultura, pero no sólo del empleo (lo que dice del NAFTA y de como los empleos rurales «se ganaron» en la maquila es bastante diciente) sino en la producción de alimentos. Creo que el TLC es bastante asimetrico en ese aspecto, dado el proteccionismo y los subsidios de los paises desarrollados, y creo que por ahí (sin necesidad de un discurso apocaliptico que ud critica con razón en la izquierda) está el mayor inconveniente del tratado.

  • Lanark
    30 enero, 2008 at 9:51 am

    Hay que apurarle al TLC, porque si los gringos continúan en declive, los colombianos emprendedores van a dejar de soñar con hacer negocios con la Yunai, y va a ser más y más difícil meter el golazo de un tratado inequitativo con un país que tiene cada vez menos que ofrecer.

  • Anónimo
    30 enero, 2008 at 10:03 am

    el cervantino jaime ruiz reescribe la historia,no fue china quien promovio el consumo de opio,oh sorpresa,fue el gobierno de su majestad britanica la reina victoria, quien impuso el opio como pago de la seda y otros productos de china.
    su majestad epitome de todas las virtudes como e ahora el capitalismo ala usa,lo hizo con su version de drug war,simplemente envio la flota britanica a los puertos chinos para obligarlos a canonanazos a aceptar el pago en opio.
    jaime ruiz sabe tanto!
    ciudadano chino ;por adopcio.

  • Anónimo
    30 enero, 2008 at 1:29 pm

    Razón tiene el ciudadano chino por adopción. Historia de China 101.

  • eureka
    30 enero, 2008 at 2:47 pm

    a propósito del artículo enlazado la semana pasada, escuché en Caracol radio que Martha Lucía Ramírez va o proponer un proyecto de ley para proteger laboralmente a los discapacitados. ¿Unintended consequences?

  • charlie
    30 enero, 2008 at 5:48 pm

    El Estado no puede, moralmente, promover algo como el TLC que, de antemano, se sabe, hará a algunos ciudadanos perdedores y a otros ganadores.

  • Anónimo
    30 enero, 2008 at 6:00 pm

    anonimo china historica 101: gracias por la corroboracion,jaime ruiz,el cervantino, a quienes los canes responden, redisena el acontecer social y politico colombiano, siempre desafiando a sus contradictores que prueben falsedades y errores,brilla ,claro por su ausencia cuando se le demestra que yerra,en materia grave, no es de el reconocer equivocaciones,casualidad o habito?
    chino por adopcion.

  • CarlosH
    30 enero, 2008 at 7:00 pm

    Charlie (12:48):

    Si se llevara su punto hacia sus consecuencias inesperadas (por usted), lo que debería hacer el Estado no solo sería firmar el TLC, sino eliminar completa y unilateralmente los aranceles a todos los productos.

    El razonamiento es el siguiente:

    1. El Estado no debe promover algo que genera ganadores y perdedores (esto lo escribió usted).

    2. Si no hubiera Estado, no habría aranceles.

    3. Los aranceles generan ganadores y perdedores

    4. El estado no debería imponer aranceles.

  • Daniel Vaughan
    30 enero, 2008 at 7:15 pm

    Charlie y Carlosh,

    Por supuesto que la cadena lógica continúa:

    5. El Estado no «no debería poner aranceles», pues que «no poner aranceles» también genera perdedores y ganadores.

    El problema es que la clase de políticas (o el «conjunto» de políticas) en donde sólo hay ganadores, o sólo hay perdedores, es diminuta.

    Si el Estado sólo operara con el criterio «moral» que Charlie (de Pareto, como se le conoce en economía) sugiere, no habría lugar a Estado.

    DV

  • CarlosH
    30 enero, 2008 at 7:58 pm

    En mi opinión, la cadena no continúa hasta (5) porque al poner aranceles el Estado está interviniendo, mientras que al no ponerlos no lo está haciendo.

    De todas maneras, el problema de los aranceles no es que haya ganadores o perdedores (como en casi todas las políticas públicas), sino que al imponer aranceles el Estado le está diciendo a los ciudadanos que consumir y que no.

  • Carlos
    30 enero, 2008 at 10:04 pm

    Charlie: Lo inmoral es que el Estado intervenga el comercio libre y voluntario de los ciudadanos de paises, regiones, comunidades distintas.

    La realidad es que los aranceles y tarifas aduaneras nacieron por necesidades fiscales de los Estados y luego tambien se justificaron por ideas mercantilistas y para apoyar ciertas industrias, sectores (en ultimas «grupos de interes») favorables al regimen de turno.

    Chavez y la industria venezolana de automoviles son el ejemplo mas reciente de políticas mercantilistas/proteccionistas.Es probable que esta políticas generan beneficios y empleos en el sector automotor pero a costa de mayores precios para el venezolano comprador de autos.

    Saludos,
    Carlos

  • Daniel Vaughan
    30 enero, 2008 at 10:06 pm

    Carlos,

    Eso no es inmoral… es lo natural (así que si quiere hacerlo elegante, póngale una «ética naturalista»… seguro encuentra el link wikipédico).

    DV

  • Carlos
    30 enero, 2008 at 10:15 pm

    CarlosH tiene razón. La acción es intervenir. Si no se interviene no existe la acción. Si no hay acción no se puede hablar de causalidad. Y por lo tanto, no intervenir simplemente no causa ni ganadores ni perdedores.

    Es una contradicción que una no-acción u omisión cause algo.

    Saludos,
    Carlos

  • Jaime Ruiz
    31 enero, 2008 at 12:03 am

    La cuestión no debería ser si entre los colombianos hay ganadores y perdedores sino si hay ganancias y pérdidas para el conjunto, y cuánto se gana o se pierde. Admitiendo que el TLC fuera perjudicial para alguien (pero se trata de los que temen a la competencia y de los que esperan la unión sudamericana para la justicia social y de los «empresarios» que juegan con ventaja), bueno en tal caso se podría pensar en compensar, digamos a esos sectores, creando incentivos para reconvertir los negocios y recolocar a los empleados. Pero el problema persiste porque las ganancias inmediatas no parecen tantas ni tan seguras.

    Sin una voluntad de largo plazo de integrar al país en un bloque económico grande y buscar el acceso al primer mercado del mundo, ni siquiera vale la pena hablar del TLC. Mejor dicho, es lo que interesa discutir, no si al año siguiente se multiplicarán o se agotarán los empleos. El problema es el mismo de siempre, que los colombianos saben que con el TLC se abren oportunidades, particularmente de movilidad social, pero para los que llegan a leer los temas de discusión de ese estilo esa movilidad no es una esperanza sino una amenaza. El rentista que domina un país aislado es lo que le gustaría ser a casi todas esas personas.

  • charlie
    31 enero, 2008 at 5:12 am

    Si hay ganadores o perdedores, que lo sean por su suerte o por sus habilidades o por sus inhabilidades, pero no por intervencion del Estado,… y el papel de este deberia ser el de equilibrar las cargas. Pero el Estado, por vueltas que se le de al concepto, tiene por objeto asegurar privilegios para quienes detentan poder. Cualesquiera que ellos sean.

  • Maldoror
    31 enero, 2008 at 9:37 am

    Daniel:

    ¿Exactamente que tiene de «natural» una norma social – la imposición de tarifas y aduanas- por parte del Estado? ¿Pero incluso si fuera «natural», que tiene que ver eso con la discusión de su validez ética?

  • Jaime Ruiz
    31 enero, 2008 at 9:50 am

    Preguntan a Carlos Gaviria:

    ¿No se manda un mal mensaje al dividir una marcha que busca unir al país en una sola voz?

    Y responde:

    No creo. No todos estamos de acuerdo en el diagnóstico de lo que lo ocurre en Colombia, pero estamos de acuerdo en un propósito: que la situación cambie.

    Creo que ya se ha sentado un punto decisivo para un acuerdo nacional, tanto Eduardo Posada Carbó como Alejandro Gaviria (que apoya al anterior) tenían razón y las condiciones están dadas para un acuerdo nacional. Sólo hacía falta que se formulara claramente el sentido de ese acuerdo. Propongo una consigna:

    ¡Que la situación cambie, carajo!

    Creo que una vez firmado ese acuerdo podrían también unirse los partidos y crear la Gran Alianza por el Cambio.

  • Apelaez
    31 enero, 2008 at 1:28 pm

    Jaime, estuvo bueno su apunte, pa que.

  • Anónimo
    31 enero, 2008 at 1:43 pm

    Bueno y más agentes oficiales del Estado involucrados con el narcotráfico.
    Parece ser que despues de las FARC tenemos que abrir los ojos con éstas noticias:
    http://www.eltiempo.com/justicia/2008-01-31/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-3939637.html

  • eureka
    31 enero, 2008 at 2:26 pm

    Buenisimo el apunte de JR.

  • Anónimo
    31 enero, 2008 at 3:02 pm

    Estos de Cambio si son muchos hijueputas.

    El título es lo de menos. Presten atención a la manera como son formuladas las preguntas.

  • Daniel Vaughan
    31 enero, 2008 at 3:28 pm

    Maldoror,

    Es la discusión que tenemos siempre, que repetimos siempre, y que nunca llega a buen término.

    Primero: lo natural es la existencia de un Estado. ¿Por qué digo que es natural? Coja cualquier cultura, la que sea, en el momento histórico que quiera, y encontrará una institución social que cumple con los requisitos mínimos de un Estado. Las particularidades por supuesto varían geográficamente y temporalmente (hay Estados más grandes, más chiquitos, con funciones y atribuciones diferentes, etc.etc.etc.) pero la norma es que la convivencia entre individuos diferentes exige un mínimo de coordinación y cooperación (costosa individualmente pero beneficiosa colectivamente). Tan natural es, que uno puede seguramente encontrar ejemplos en la naturaleza.

    Segundo: la discusión sobre la validez ética tiene que ver con la vieja discusión entre el «ser» y el «deber ser», entre lo positivo y lo normativo. Para llevar la discusión hasta el extremo, si yo le preguntara «¿Es moralmente correcto que cuando uno tire una manzana para arriba, la manzana caiga?». Su respuesta debería ser inmediata: déjese de pendejadas. Es una ley física, es el mejor ejemplo del «ser», no hay espacio para el «deber ser».

    Si lo convencí con el ejemplo extremo de la gravedad, y lo convencí con lo «natural» de la existencia de Estados, debería quedar claro que esto último tampoco pueda clasificarse como «inmoral», por lo menos no desde un punto de vista «naturalista».

    Si usted es un libertario por supuesto que va a ser «inmoral»: atenta contra los mandamientos libertarios. Así que no «honrar a padre y madre» será inmoral para un católico. En ambos casos, las dos doctrinas parten de mandamientos construidos a partir de un «deber ser»— tremendamente subjetivo por cierto— y no de un «ser».

    DV

  • panOptiko
    31 enero, 2008 at 3:31 pm

    La pregunta que yo añadiría al análisis de Alejandro es que hacer con el músculo militar entrenado en esta guerra y sostenido en parte por recursos externos. ¿Será que la prohibición mantiene un indefinido Plan Colombia? Eso parecería más las vueltas del mandado que otra cosa.

    Colombia campeón suramericano futbol femenino sub17. Modalidad única donde casi todos los espectadores esperan el intercambio de camisetas. Eso es pasión.

  • AP
    31 enero, 2008 at 4:36 pm

    anónimo 10:02:

    Que le paso? le duele que toquen las fibras más profundas de la sociedad criminal en Colombia?

  • Miguel Muñoz
    31 enero, 2008 at 5:36 pm

    Los argumentos de Daniel me recuerdan a los argumentos de los apologistas de la esclavitud: «Siempre ha existido la esclavitud y existe en todas partes, por lo tanto es lo natural y no debemos eliminarla».Mas o menos los mismos argumento se pueden leer en los escritos de Aristoteles, por ejemplo.

    Que aberrante.

  • Anónimo
    31 enero, 2008 at 6:04 pm

    Esta bueno el apunte de Miguel. A mi me parece que los argumentos de Daniel son estupidamente conservadores y reaccionarios(rechazan el cambio hacia lo que no sea «natural», que para el es lo que «siempre ha sido en todas partes») y asumen que la moral es un producto de la biologia y no una construcción cultural. Tambien ignora el origen violento de los estados y tampoco es cierto que siempre haya habido estructuras estatales en todas las sociedades.

    Las investigaciones antropologicas y biologicas que conozco confirman que siempre ha existido jeraquía, autoridades. Pero no siempre ha existido Estado.Y no es lo mismo.

  • Daniel Vaughan
    31 enero, 2008 at 7:32 pm

    Anónimo 13:04,

    ¿Qué es un Estado para usted?

    Por otro lado, hay una cosa interesante que usted menciona. Dice usted que mis «argumentos (que son «estúpidamente conservadores y reaccionarios», comentario que en mi opinión sobra, pero no importa) rechazan el cambio hacia lo que no es «natural» que para (mi) es lo que siempre ha sido en todas partes».

    Lo primero es dejar claro que «lo natural» no es los que «siempre ha existido en todas partes». Yo por alguna razón creo en la posibilidad de generalizar fenómenos y encontrar leyes que rigen el comportamiento social e individual (dicho de otra manera, soy una de esas personas que sí creen que las ciencias sociales son en sí mismas ciencias). Para mi «lo natural» son aquellos fenómenos que se rigen por esas «leyes». La analogía con la física es clara, y por eso el ejemplo de la manzana.

    Para dónde voy: la critica de los naturalistas de la ética racionalista, por ejemplo, es que el racionamiento, aunque lógicamente consistente, no tiene mayor aplicabilidad porque desconoce esas leyes fundamentales. Dicho de otra forma, usted puede creer en el imperativo categórico kantiano, por ejemplo, pero si algo en la naturaleza del ser humano le impide que lo siga, este no deja de ser una curiosidad intelectual.

    Así que la moral está estrechamente ligada con la biología (fenómeno que no es nuevo, y ahorita está bastante en boga, sobre todo por el lado de los psicólogos evolutivos), porque la última restringe el conjunto de acciones posibles del ser humano.

    Por supuesto que la moral es una construcción cultural (de hecho lo es casi que por definición), pero se le olvida que las construcciones sociales están determinadas y restringidas por el medio ambiente y las leyes físicas y biológicas.

    DV

  • Carlos
    31 enero, 2008 at 9:30 pm

    Daniel cae en lo que llaman la «falacia naturalista» y la falacia «apelar a la naturaleza» y es creer que la moral puede deducirse a partir de la observación de la naturaleza del ser humano. No importa lo que descubran los psicologos evolutivos. Lo que «es» el ser humano no puede definir lo que «debe ser»(el viejo problema «es-debe» identificado por Hume). Lo que «es» , es asunto de las ciencias naturales y sociales. Lo que «debe ser» es mas asunto de la ética y de la cultura.

    La equivalencia «natural=moral» y «no-natural=inmoral» con que pretende «cañar» daniel solo es
    valida en la ética naturalista.Pero esa etica es rechazada por muchos biologos y psicologos evolutivos, incluyendo el mismo Richard Dawkins.

    Además, si bien es cierto que el ser humano es un animal social y que además acepta las jerarquías y la dominación por animales de su misma especie (así tambien le sucede a los animales domesticos como el caballo), no es cierto que exista algo así como un «gen estatista». El Estado es solo un tipo especial de jerarquía creado por la evolución cultural, no por la evolución biologica( No hubo una mutación especial que nos hiciera «estatistas»).

    Por otro lado, la moralidad o no de la existencia del estado(incluso aceptando la etica naturalista vaughnasiana) no implica a priori que sea moral o no el que intevenga en el intercambio voluntario de bienes y servicios de personas adultas («el comercio»).

    Tambien pretende demostrar que la no existencia del intervencionismo estatal es un imposible porque la biologia humana no lo permite. Algo así como nuestros instintos nos llevan a crear Estados.

    Es probable que nuestros instintos si nos lleven a las jerarquías, pero nuevamente eso no implica estatismo. Y observando a cualquier persona en un dia cualquier, es claro que la gran diferencia entre humanos y animales es la capacidad para controlar esos instintos.

    Para finalizar, esos mismos biologos y psicologos evolutivos en ocasiones han encontrado que la propiedad privada y el individualismo tienen origenes biologicos. Pero en ese caso, Daniel calla convenientemente.

    Saludos,
    Carlos

  • Alejandro Gaviria
    31 enero, 2008 at 10:57 pm

    Algunos comentarios rápidos:

    Sobre el TLC, la opinión de charlie (si hay perdedores es ilegitimo) es una receta para la inacción. Es difícil imaginarse un cambio institucional o alguna reforma relevante en la cual nadie pierda. O todos ganen. Cuando escribí el ensayo, tenía dos objetivos en mente. Primero, mostrar que el TLC no va a resolver el problema del empleo. O para decirlo en el lenguaje de este blog, que el sesgo antiempleo es un problema serio con o sin TLC. El segundo objetivo era llamar la atención sobre los peligros políticos de sobrevender las reformas comerciales. Algo que ocurrió en Colombia con la apertura de los noventa.

    Estuvo bueno el apunte de Jaime sobre el consenso alrededor del cambio. En Colombia, valga decir, la derecha propone un cambio radical y la izquierda el movimiento de un polo a otro.

    Leí la entrevista de Cambio con Jon Lee Anderson. El título distorsiona el contenido de la misma. Anderson simplemente estaba planteando que las Farc y los Talibanes reclutan jóvenes y trafican con droga. En fin, una opinión superficial unida a un deseo de llamar la atención produce lo que produjo: un titular escandaloso. Yo no lo llamaría hijueputa: no vale la pena desgastar el epíteto en una forma tan corriente de mediocridad.

    Sobre la discusión acerca de la naturaleza y la moral, no tengo mucho que agregar. Simplemente les recomiendo el libro Primates and Philosophers: How Morality Evolved de Frans de Waal . Allí se plantea, entre otras cosas, que aunque la moral puede tener una base genética, presente, por ejemplo, en ciertas conductas de los chimpancés, la cuestión es más complicada. La moral, dice uno de los autores, implica cierta capacidad de racionamiento, de ponerse en el lugar del otro, de dialogo permanente. La moral necesita, en otras palabras, de la razón.

  • Alejandro Gaviria
    31 enero, 2008 at 11:04 pm

    A propósito de la discusión sobre el TLC, enlazo un artículo interesante sobre comercio y crecimiento económico.

  • Carlos
    1 febrero, 2008 at 12:37 am

    Alejandro: buen articulo. Creo que el problema es que existe una creencia erronea que al eliminar las barreras al libre comercio se producirá per se el crecimiento economico.

    El crecimiento economico, al menos segun Parente y Prescott, depende de aumentar la productividad de todos los factores, lo cual depende del uso de mejores tecnologías y procesos productivos (además de mano de obra entrenada en esas nuevas tecnologías y procesos). Eliminar las barreras al libre comercio quita los incentivos de los empresarios para manteners como estan y NO aumentar su productividad. Porque si ya no tengo aranceles y subsidios que me protejan contra competidores extranjeros entonces, entonces si me va a tocar pararle bolas a aumentar mi productividad para ser rentable o sobrevivir.

    Pero, de por si, eliminar las barreras (o sea aumentar la libertad económica) no garantiza nada. Todo dependerá de las acciones de los empresarios y trabajadores. Y aquí tambien entran los factores culturales. En un pais donde la cultura de muchas personas no incluya los valores de la racionalidad y la eficiencia economica(ahorra, invertir, posponer consumo,valorar la riqueza,etc) no va a causar mayor efecto el eliminar los aranceles. Si la gente no cree en que puede e incluso debe aumentar su riqueza, no va a realizar acciones para aumentar su productividad, que es el camino verdadero para la riqueza.

    Complementario al articulo de Alejandro, recomiendo este del economista Stephen Parente, que ha estudiado bastante el tema del crecimiento economico. Un poquito técnico, pero creo que es facilmente entendible para los no-economistas.

    Saludos,
    Carlos

  • Anónimo
    1 febrero, 2008 at 1:12 pm

    Carlos es un economista-wannabe. Tal vez su papá solo le quizo pagar la carrera de ingeniero.

  • Jaime Ruiz
    1 febrero, 2008 at 2:35 pm

    Definitivamente la realidad es siempre más audaz que la imaginación de cualquiera. Yo pensando que el factor de consenso para un gran acuerdo nacional era la necesidad de que la situación cambie, cuando resulta que no, que el consenso se debe fundar en «¿Dónde está la franja amarilla?», de William Ospina. O al menos en su Carta al presidente Chávez, según nos enseña Posada Carbó.

    Y yo mordiéndome las uñas y temblando y echando espumarajos de ira y hasta diciendo que Colombia es un muladar. ¡A qué absurdidades llega uno dominado por la soberbia! The fucking paradise (o pair-a-dice) es lo que es.

  • Jaime Ruiz
    1 febrero, 2008 at 2:48 pm

    Yo creo que los interesados en los incentivos y su impacto en la economía me agradecerán este enlace sobre la historia del ¡Hombre Nuevo!

  • Apelaez
    1 febrero, 2008 at 3:03 pm

    Hombre Jaime, como hace usted para escribir a cualquier hora sin importar el uso horario que se escoja. Usted escribe a las 3,4,5 de la mañana, bien sea si se toma el uso horario de Colombia, de España o de Japón.

    Jaime, más bien pareciera que usted no es uno sino varios. Tal vez la fundación rumbos ha optado por la propaganda electrónica, ¿no?

  • jk
    1 febrero, 2008 at 3:29 pm

    He visto de gran manera en varias páginas como el oportunismo politico puede apoderarse de la marcha del lunes en contra de los terroristas de las farc.
    Además de los hipócritas del Polo, van a estar otros oportunistas en la marcha del 4 de febrero.Me refiero a los simpatizantes del narcoparamilitarismo. Es la magnifica oportunidad de que terroristas protesten contra otros terroristas.

    El mensaje puede herir susceptibilidades, porque muchos aquí colaboran con esa causa ( la del terrorismo).

  • Lanark
    1 febrero, 2008 at 3:36 pm

    «Los vasos comunicantes entre el totalitarismo nazi y el comunismo totalitario son una de las inquietudes más maléficas del final del siglo XX«

    No lo digo yo, sino el pobre literato catalán que enlaza Jaime (yo le sugeriría que siga con su poesía; no puede ser tan difícil de tragar como esa fantasía en prosa que presenta como ensayo)

    Que aprenda del Elefante Azul, que ha hecho relatos semi-ficticios mucho mas sabrosos.

    A uno le queda la duda… ¿qué tiene que ver el tal «Hombre Nuevo» con la fábula del científico loco soviético? Ah, pues claro, que Stalin se lo inventó cuando escribió el manifiesto comunista, ¿no es cierto, Jaime?

  • Anónimo
    1 febrero, 2008 at 3:39 pm

    Denle un vistazo a ésta entrevista a Jesús Urdaneta Hernández.

  • Maldoror
    1 febrero, 2008 at 3:41 pm

    The fucking paradise (o pair-a-dice) es lo que es.

    Je…ahora JR resultó el Derrida criollo…

  • Lanark
    1 febrero, 2008 at 3:53 pm

    Maldoror: Cualquiera que aspire a ser el Derridá criollo tiene que comenzar por vivir en Barcelona, faro del posmodernismo de la era de los blós.

    Además, claro, de pasar muuuucho tiempo frente a un computador y conectado a la interné.

  • Apelaez
    1 febrero, 2008 at 4:17 pm

    Insisito, Jaime Ruiz es varias personas. Nadie puede pasarse 24 horas despierto escribiendo posts dia tras dia sin tomarse ni un descanso. Ni en navidad, ni en año nuevo, ni nunca.

  • charlie
    1 febrero, 2008 at 4:42 pm

    Alejandro:
    Una cosa es “ilegitimo” y otra muy diferente “injusto” ( con relación al TLC )
    El divorcio entre la ley y la justicia es el trauma mortal de las naciones post-Revolución francesa.

  • Maldoror
    1 febrero, 2008 at 4:50 pm

    Alejandro:

    ¿Como es el cuento de que la derecha promueve «un cambio radical»?

    Charlie:

    Desde mi punto de vista el problema del TLC no es que genere perdedores. El problema del TLC es que algunos de los perdedores que generará, lo serán porque el tratado es fundamentalmente injusto y asimetrico (como es en la cuestión de la agricultura, en que los productores locales no pueden competir contra muchos de los productos subvensionados norteamericanos)

  • Alejandro Gaviria
    1 febrero, 2008 at 4:52 pm

    Sergio:

    Es un decir: asi se llama el partido de Vargas Lleras.

  • Daniel Vaughan
    1 febrero, 2008 at 6:35 pm

    Maldoror,

    Me gustaría que profundizara un poco en eso de que el tratado es «injusto y asimétrico».

    De pronto sería bueno por empezar por definir un tratado «justo y simétrico». Intuyo que vamos a llegar a la conclusión que incluso cuando el tratado es injusto y asimétrico es posible que el país se beneficie de la firma. Pero por ahora, sugiero empezar por definir bien los conceptos.

    DV

  • Maldoror
    1 febrero, 2008 at 6:39 pm

    Daniel:

    Me refiero en cuestión de agricultura ¿Si los gringos pueden vendernos productos que subsidian de manera masiva, no hay una competencia desleal para con los productores locales?

  • Anónimo
    1 febrero, 2008 at 7:10 pm

    Yo, que no se nada de esto, me imagino que el subsidio es solo un agravante frente al hecho de los volúmenes de producción mismos. No? Vende siempre más barato un hipermercado que una tienda de abarrotes, y por eso los pobres siempre pagan más por la comida.

  • Carlos
    1 febrero, 2008 at 7:50 pm

    Sergio: resulta que el gobierno colombiano tambien subsidia el campo. No al nivel de los gringos que obviamente tiene mucho dinero y la relación PIB no agricultura vs PIB agricultura les permite transferir recursos comodamente del resto de la economía al sector agricultor. Pero si subsidian.

    Asi que tenemos una situación bien complicada.

    Saludos,
    Carlos

  • Jaime Ruiz
    1 febrero, 2008 at 7:57 pm

    No, el subsidio quiere decir que los agricultores no pueden vender maíz ni siquiera en Colombia al precio que venden ellos. Traducido eso a la realidad quiere decir que nos regalan la comida pero decimos que no nos deben regalar porque nos perjudican a los que nos la van a vender cara que son de los nuestros.

    Insisto, las universidades colombianas sólo inculcan supersticiones delirantes (cuando no directamente criminales).

  • Jaime Ruiz
    1 febrero, 2008 at 8:12 pm

    Bueno, y la cultura colombiana merece de verdad atención, hay que leer la respuesta del gran Lanark, la seguridad con que va suponiendo que Valentí Puig es alguien a quien él aplasta con su adjetivo y que en el ABC publican mentiras porque trátese de UNPeriódico, de Semana o incluso de páginas más serias como Anncol uno no lee más que mentiras y manipulaciones. Yo sé que todos o casi todos los que leen esta página son colombianos y por eso tienen ese hándicap de la humanización deficiente, de modo que ¿cómo esperar que entiendan que algo es verdad o mentira? Como el pobre Averroes que no sabía qué era el teatro, el colombiano tiene una noción de «verdad»: lo que me gusta y otra de «mentira», lo que me cuestiona. Valentí Puig escribe en el ABC que un científico próximo a Stalin intentó crear un hombre nuevo con las condiciones del que después deseó formar el Che Guevara con «educación», a Lanark no le gusta, luego es mentira. El problema es que Lanark no tiene palanca para escribir en el ABC.

    Yo creo que ese científico había viajado poco, de otra manera habría conocido a los colombianos y no habría perdido tanto tiempo y recursos en sus experimentos.

    Entre tanto, el gran acuerdo nacional centrado en los textos de William Ospina (uno de los grandes intelectuales colombianos, según Posada Carbó) avanza, sólo se enfrenta al sectarismo del gobierno y de bastante más del 81 % de los ciudadanos (sin educación). Pero que avanza avanza, al menos entre los colombianos educados no encuentra ninguna resistencia.

  • Carlos
    1 febrero, 2008 at 8:21 pm

    «de páginas más serias como Anncol «..je,je,…buen apunte…

  • Daniel Vaughan
    1 febrero, 2008 at 9:54 pm

    Maldoror,

    El problema es que en el mundo hay necesidad de hacer acuerdos bilaterales, es decir, de negociar. En la gran mayoría de los casos una de las partes tiene mayor poder de negociación que la otra. En ese sentido, aunque el tratado final puede ser «injusto», en el sentido que no es balanceado, el resultado es conveniente para las dos partes.

    Uno puede rasgarse las vestiduras, y decir que no firmemos porque los gringos subsidian la agricultura, y así es muy complicado competir con ellos. Es verdad, aunque si lo piensa un segundo más, esos subsidios sólo benefician a los consumidores colombianos. Claro, los campesinos colombianos que no pueden competir con esos precios se perjudicarán.

    Pero sin lugar a dudas no firmar el TLC a Colombia lo perjudica. Las ganancias pueden ser minúsculas, si lo compara con el status-quo, es decir ATPDEA, que es un «regalo UNILATERAL que los gringos nos dan por nuestros esfuerzos en la lucha antinarcóticos». Pero cuando nos lo quiten— y la negociación fue con esa amenaza — nos jodemos, literalmente, porque los vecinos centroamericanos ya firmaron un TLC, y con ellos competimos en el mercado más importante para nosotros.

    ¿Para dónde voy? El argumento que no debemos firmar porque el tratado es «injusto y asimétrico», definitivamente no es bueno. Incluso si es «injusto» (¿qué es eso? ¿cómo lo definiría?) o asimétrico, podemos beneciarnos. Es la ley del más fuerte: ni los gringos, ni los venezolanos, ni la UE nos va a regalar nada porque estamos jodidos… eso es claro.

    DV

  • Apelaez
    1 febrero, 2008 at 10:01 pm

    chiste tan bobo ese de anncol

  • Anónimo
    2 febrero, 2008 at 12:38 am

    Jaime Ruiz, en la marcha del lunes 4 de Febrero es posible que se encuentre a su amigo Salvatore Mancuso, ya que èl tambièn apoya en su pàgina de internet la manifestaciòn,tòmese una foto con su mentor.

  • charlie
    2 febrero, 2008 at 5:02 am

    Las maquilas centroamericanas, donde podria encontrarse el mayor beneficio posible de su traatado de libre comercio ( si beneficio puede llamarse vender mano de obra barata ) estan en mano de mafias coreanas y chinas que utilizan obreros coreanos y chinos para hacer contrapeso a los locales. … Y que estan al acecho de dónde se va a firmar un TLC. Recordaran el caso “inexplicable” de los chinos de Zipaquira.

  • panOptiko
    2 febrero, 2008 at 9:26 am

    Siempre llego tarde a la discusion por andar estudiando…

    Asi que como se que esto no lo va a leer nadie, solo es un recordatorio sobre algo que me gustaria agregar al asunto de la economia en perspectiva historica desde algo que aprendi de la experiencia vietnamita.

    Nos vemos en un rato,

  • Anónimo
    2 febrero, 2008 at 1:16 pm

    Estoy pensando seriamente en caminarle a la idea de un amigo de organizar una marcha contra la violencia guerrillera y paramilitar, lo unico que me detiene en el momento es la lista de excusas para torpedearla que las cajas de resonancia de unos y otros expondrian, si ustedes son tan amables podrian ayudarnos a mi amigo y a mi a completar la lista y asi poder estar preparados para desvirtuar dichas excusas, arranco:
    – ambos diran que la razon de ser de la violencia de unos y otros son distintas y bajo ninguna circunstancia historica se pueden igualar,- ambos diran que no se puden meter en el mismo saco las victimas del sacrificio de una u otra lucha, que los muertos de unos o de otros son de mejor o peor categoria y su meoria merece respeto, – ambos diran que a los organizadores nos patrocina alguna multinacional del crimen: la CIA, el chavismo, segun sea el caso, – ambos diran que salen a marchar, si y solo si, incluimos la violencia contra los animales, los vegetales y los minerales, por lo que la convocatoria esta incompleta y no colma las expectativas del pueblo que unos y otros representan, – ambos diran que las marchas no resuelven nada y que lo que el pais necesita son otras acciones concretas (no diran cuales claro esta), – ambos diran que no le haran el juego a elementos externos al pais que lo que buscan es desestabilizar nuestra democracia, -ninguno de los dos estara de acuerdo con la hora que se proponga, por razones climaticas o de impacto publicitario, alegaran que la hora la fijaron simpatizantes de la contraparte con la unica intencion de excluirlos, – ambos alegaran que los organizadores seguramente estan infiltrados por fuerzas oscuras con intereses mezquinos…..

  • Maldoror
    2 febrero, 2008 at 5:05 pm

    Daniel:

    Entonces sus argumentos son:

    1- Estamos en desventaja con los gringos, asi que tenemos que negociar en sus terminos (¿Quién dijo arrodillamiento?)

    2- Si no firmamos el TLC nos jodemos (¿Exactamente que TANTO nos jodemos? ¿Se va a acabar la economia? ¿Nos vamos a volver Corea del Norte?

    3- «Beneficia a los consumidores»… (Pero jode a los productores, que con un comercio justo de verdad también saldrían beneficiados…)

    Eso si, según sus propios terminos el APTDEA no es un regalo: es una contrapestación por mantener la sanguinaria, inútil, criminal y contraproducente «guerra contra las drogas». La verdad me parece que con ese intercambio de favores solo ganan los politicos que gobiernan aquí y allá, porque ni el gringo promedio ni el colombiano promedio se benefician de la prohibición y guerra contra las drogas.

  • Daniel Vaughan
    2 febrero, 2008 at 6:23 pm

    Maldoror,

    Mi argumento es mucho más sencillo: si está negociando un tratado que tiene implicaciones económicas principalmente, utilice argumentos económicos.

    DV

  • Maldoror
    2 febrero, 2008 at 6:41 pm

    Daniel:

    Primero, es que el TLC no es sólo una cuestión economica. También toca el tema de la justicia (como todo ordenamiento juridico) y político (como ud mismo lo dijo: lo negociamos arrodillandonos a los gringos). Asi que no acepto su premisa de que sea sólo cuestión economica.

    Pero en la cuestión economica mis puntos serían: con el TLC ganan los consumidores, pero pierden ciertos productores, y pierden por una causa fundamentalmente injusta. Y al perder esos productores pierde la economia del país. Y en segundo lugar, que no firmar el TLC tal como lo firmamos no implica ni una catastrofe economica, ni la imposibilidad de buscar otras formas de integrarnos al mercado globlal y ni siquiera la posibilidad de intentar negociar un tratado de libre comercio con los mismos gringos con un poco más de dignidad y más favorable.

  • Daniel Vaughan
    2 febrero, 2008 at 7:21 pm

    Maldoror,

    En el TLC ganan los consumidores colombianos seguro. También ganan muchos productores, y eso influye de manera importante en el empleo: no se le olvide que EEUU es el principal socio comercial de Colombia.

    Pierden algunos, es verdad, pero las ganancias netas son positivas, si lo compara con un escenario en donde no tenemos preferencias arancelarias y nuestros vecinos si.

    La discusión sobre si nos arrodillamos o no, no me parece importante en este nivel. Déjeme insistir en una cosa: esto fue una negociación bilateral. En las negociaciones bilaterales hay tres posibles escenarios: una parte gana más que la otra o viceversa, o las dos ganan igual. Esto por supuesto depende del equilibrio de poder de negociación de cada una de las partes.

    Para los gringos nosotros no somos nada. Ya no me acuerdo del dato, pero no representamos ni el 1% de su comercio con el resto del mundo. Eso debe ya sugerir que el desbalance en la negociación es obvio.

    ¿Podría Colombia no haber negociado, y haberlos mandado al carajo? Por supuesto que podría. Podríamos hacer muchas cosas, como romper relaciones con ellos, por ejemplo. ¿Qué puede ser lo peor que puede pasar? Las exportaciones colombianas a EEUU caen sustancialmente, y esto tiene un efecto importante sobre la economía colombiana, que puede medir en términos de empleos perdidos, si quiere.

    A mi la discusión me parece pendeja: si yo hubiera tenido que tomar una decisión, yo también habría tomado la decisión de negociar el TLC. Probablemente usted y la izquierda no. Probablemente para usted es más importante «vivir y morir parao», como dice Ruben Blades, o «acabar con el imperialismo yanqui», como el neo-libertador sugiere. Pero como siempre, cuando se hace política económica y social, hay que tener bien claros cuáles son los objetivos que se quieren lograr, y si se hace de manera responsable, buscar la mejor manera de alcanzarlos.

    DV

  • Maldoror
    2 febrero, 2008 at 7:25 pm

    Daniel:

    La verdad, su posición tiene algo de maniqueo. O nos plegamos como pulgas insignificantes a lo que ellos digan, o «rompemos relacioens con ellos». Yo no creo que sea necesaria toda la retórica anti imperialista, anti yanqui de la izquierda para manejar una posición un poco más favorable. Decir «no, gracias» es firme, educado y sobra y basta. Y no creo que por eso nos vayan a invadir, a bloquear o que la economia se vaya a derrumbar como un castillo de naipes.

  • Daniel Vaughan
    2 febrero, 2008 at 7:48 pm

    Maldoror,

    El extremo es sólo ilustrativo. Listo, suponga que dice «gracias, pero no gracias». Suponga que el efecto de esta decisión es que las exportaciones colombianas a EEUU caen sustancialmente. Suponga adicionalmente que el desempleo aumenta (así sea temporalmente, mientras «logramos encontrar otro socio estratégico que nos compre lo que EEUU nos compraba»).

    El efecto económico sigue siendo el mismo: por no meternos en una negociación en donde hay un «desequilibrio natural» únicamente por «mantener la frente en alto», hubo un efecto económico negativo.

    Hay un escenario que a mi me parece más racional: si el resultado de la negociación nos beneficia, negocie, incluso si usted siente que se arrodilló, o incluso si la contraparte impuso sus condiciones.

    Es decir, evalúe el tratado con una medida objetiva consistente con el objetivo mismo de firmar un tratado.

    DV